Aguas turquesa sorprenden en Nueva Jersey: NASA explica por qué el Atlántico parece el Caribe
Un bloom de fitoplancton tiñe de azul turquesa las aguas frente a Nueva Jersey y otros estados del Atlántico medio esta primavera
Hay que disfrutar del espectáculo que nos regalan las playas de Nueva Jersey, pues durará pocos días. Crédito: Seth Wenig | AP
Las costas del Atlántico medio están ofreciendo una postal poco habitual para quienes asocian sus playas con tonos grises, verdes oscuros o aguas agitadas.
En los últimos días, amplias zonas frente a Nueva Jersey, Delaware, Maryland y Virginia han mostrado un brillo azul turquesa que recuerda a destinos tropicales como el Caribe o Bahamas. Pero detrás del atractivo color no hay magia ni un cambio permanente del océano, sino un fenómeno natural observado desde el espacio.
Imágenes satelitales de la NASA muestran enormes manchas y remolinos de agua más clara de lo normal a lo largo de la Jersey Shore y otras áreas costeras. Según los científicos, el cambio visual comenzó a detectarse desde inicios de abril, cuando apareció una franja de agua marrón, azul verdosa y turquesa en la región conocida como Mid-Atlantic Bight, que se extiende entre Cape Hatteras, en Carolina del Norte, y Martha’s Vineyard, en Massachusetts.
La explicación principal está en el fitoplancton, organismos microscópicos similares a plantas que flotan cerca de la superficie marina. Durante la primavera, el aumento de luz solar, la presencia de nutrientes y ciertos movimientos del océano crean condiciones ideales para que estas comunidades se multipliquen rápidamente. Cuando alcanzan altas concentraciones, modifican la forma en que la luz interactúa con el agua y generan tonos más brillantes visibles desde satélites, aviones e incluso desde algunas zonas costeras.
¿Por qué el mar parece más tropical?
Según la explicación dada por Fox Weather, el fitoplancton contiene clorofila, el pigmento que permite a estos organismos aprovechar la luz del sol. Cuando la luz llega a una concentración densa de fitoplancton, parte de esa energía se absorbe y otra se refleja en longitudes de onda azul verdosas. Esa interacción produce el efecto turquesa que ahora llama la atención frente a la costa del Atlántico medio.
El fenómeno se vuelve más visible en zonas poco profundas donde confluyen ríos, bahías y el océano abierto. NASA señaló que las áreas más intensas aparecen donde las aguas de Raritan Bay, Delaware Bay y Chesapeake Bay se mezclan con el Atlántico. En esos puntos, el océano suele ser considerado “ruidoso” o “sucio” desde el punto de vista científico, porque contiene sedimentos suspendidos, materia orgánica disuelta y distintas formas de vida microscópica que dificultan separar un componente de otro.
Esa mezcla explica por qué el color puede variar entre marrón, verde, azul verdoso y turquesa. También ayuda a entender por qué una persona en un bote, en medio del mar, quizá no perciba el mismo efecto que muestran las imágenes satelitales. La apariencia depende del ángulo de la luz, la profundidad, la cantidad de partículas en el agua y la densidad del bloom.
Un fenómeno anual, pero más llamativo
Los blooms de fitoplancton no son raros en esta región. De hecho, suelen ocurrir en invierno y primavera, aunque su tamaño, duración y coloración cambian cada año. Lo que llamó la atención esta vez fue la intensidad visual del evento y la amplitud de las manchas detectadas frente a varios estados.
La primavera reúne varios ingredientes favorables: más horas de sol, aguas superficiales que empiezan a calentarse, nutrientes disponibles y procesos de surgencia, conocidos como upwelling, que pueden llevar agua rica en nutrientes desde capas más profundas hacia la superficie. Al combinarse, esos factores impulsan el crecimiento acelerado del fitoplancton.
El año pasado, un bloom similar tiñó de azul brillante sectores frente a los condados de Atlantic y Cape May, en Nueva Jersey, durante varias semanas antes de disiparse. Este año, el patrón volvió a aparecer con una intensidad que captó la atención de residentes, visitantes y organismos científicos. En redes sociales, muchos usuarios compararon el color con playas tropicales, aunque los expertos insisten en que se trata de un cambio temporal.
¿Es seguro para bañistas y surfistas?
La buena noticia es que este bloom no representa, por ahora, un peligro importante para quienes navegan, nadan o practican surf. El fitoplancton forma la base de la cadena alimentaria marina y es esencial para peces, moluscos y otros organismos. Sin estas comunidades microscópicas, los ecosistemas oceánicos no podrían sostener gran parte de la vida marina.
Sin embargo, los científicos advierten que los blooms muy grandes pueden generar estrés temporal si grandes cantidades de fitoplancton mueren al mismo tiempo. Cuando esa materia orgánica se hunde, las bacterias la descomponen y consumen oxígeno del agua. Si el oxígeno cae demasiado, peces y mariscos pueden verse afectados. En este caso, esos impactos suelen ser limitados y de corta duración, pero forman parte del monitoreo ambiental.
Oceanógrafos de Rutgers University indicaron que el color probablemente se desvanecerá cuando se agoten los nutrientes disponibles en las aguas superficiales. A menos que nuevas tormentas, escorrentías de ríos o procesos de upwelling aporten más nutrientes, el tono tropical debería disiparse en cuestión de semanas.
Para los residentes de Nueva Jersey y estados vecinos, el espectáculo deja una imagen inusual: un océano que por momentos parece de postal caribeña, pero que en realidad está mostrando una compleja dinámica ecológica. El color turquesa no significa que el Atlántico medio haya cambiado para siempre. Es una señal visible de cómo la luz, los nutrientes, las corrientes y la vida microscópica pueden transformar, aunque sea temporalmente, el rostro del mar.
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