7 alimentos que pueden provocar mal aliento y los comes a diario
Café, lácteos, cítricos y otros alimentos cotidianos pueden favorecer el mal aliento por razones que muchas personas desconocen
Más allá de lo que comas, lo ideal es que siempre tengas (y mejores) una buena higiene bucal, incluso antes y después de ciertos alimentos. Crédito: Andrew Angelov | Shutterstock
Generalmente, el mal aliento provocado por la comida se debe a olores y sabores intensos, como el de la cebolla, el ajo y pescados como el atún. Sin embargo, expertos en salud dental señalan que hay otros alimentos que pueden causar halitosis y son más comunes de lo que crees.
Especialistas del Advanced Dental Center, ubicado en Detroit, explican que el mal aliento es producto de la proliferación de bacterias en la boca, así como ciertos procesos digestivos.
En este sentido, algunos alimentos favorecen ese ambiente y el olor desagradable puede persistir durante horas si no te cepillas los dientes o al menos te aplicas enjuague bucal.
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7 alimentos comunes que también provocan mal aliento
1. Café
Millones de personas comienzan el día con una taza de café, pero esta bebida puede convertirse en una fuente inesperada de mal aliento.
Su acidez favorece la resequedad de la boca y disminuye la producción de saliva. Como la saliva ayuda a eliminar bacterias y restos de alimentos, su reducción crea un ambiente ideal para que los microorganismos responsables de los malos olores se multipliquen.
Por esta razón, los dentistas recomiendan beber agua después del café para mantener la boca hidratada.
2. Productos lácteos
Leche, queso, yogur y otros derivados lácteos también pueden contribuir a la halitosis.
Las proteínas presentes en estos alimentos son descompuestas por bacterias que habitan naturalmente en la cavidad oral. Durante ese proceso se liberan compuestos sulfurados, responsables de olores fuertes y persistentes.
En personas con tendencia al mal aliento, el consumo frecuente de ciertos quesos puede intensificar el problema.
3. Frutas cítricas
Naranjas, limones, toronjas y mandarinas suelen asociarse con una alimentación saludable, pero también pueden influir en el aliento.
Su elevado nivel de acidez puede alterar el equilibrio de la boca y favorecer la sequedad oral. Cuando la producción de saliva disminuye, las bacterias encuentran condiciones favorables para crecer y generar olores desagradables.
Tomar agua después de consumir cítricos puede ayudar a minimizar este efecto.
4. Comidas picantes
Las especias presentes en currys, salsas picantes y otros platos condimentados pueden permanecer en el organismo durante varias horas.
Algunos compuestos aromáticos son absorbidos por el torrente sanguíneo y posteriormente liberados a través de la respiración. Además, los alimentos picantes pueden favorecer episodios de reflujo ácido, otra causa frecuente de mal aliento.
Por ello, el olor puede persistir incluso después de cepillarse los dientes.
5. Chicles sin azúcar
Aunque parezca contradictorio, ciertos chicles sin azúcar también pueden contribuir a la halitosis. Algunos contienen sorbitol, un edulcorante que puede provocar fermentación intestinal, gases y alteraciones digestivas que terminan afectando el aliento.
Los expertos suelen recomendar alternativas endulzadas con xilitol, ya que este ingrediente estimula la producción de saliva y ayuda a mantener la boca más fresca.
6. Pan y productos de repostería
El pan blanco, los pasteles, las galletas y otros productos elaborados con harinas refinadas también pueden influir en el mal aliento.
Los carbohidratos se transforman en azúcares que sirven de alimento para las bacterias bucales. A medida que estas bacterias metabolizan esos azúcares, producen compuestos que generan olores desagradables.
Además, los restos de estos alimentos pueden quedarse adheridos a los dientes si no existe una adecuada higiene oral.
7. Alimentos elaborados con vinagre
Pepinillos, aderezos para ensaladas, mostaza y otros productos elaborados con vinagre suelen formar parte de muchas comidas diarias.
El problema es que su elevada acidez puede favorecer la resequedad bucal y dejar un olor agrio que permanece durante un tiempo considerable.
Aunque no todas las personas reaccionan igual, quienes sufren episodios frecuentes de halitosis podrían notar una mayor intensidad después de consumir estos alimentos. Pero más allá de lo que comas, lo ideal es que tengas (y mejores) una buena higiene bucal, antes y después de comerlos.
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