Cómo obtener una hipoteca si planeas comprar una casa entre padres, hijos y abuelos
Padres, hijos y abuelos pueden unir recursos para comprar vivienda, pero deben revisar crédito, ingresos, deudas, ahorros y responsabilidades
Aproximadamente 1 de cada 3 hogares latinos en Estados Unidos es multigeneracional. Crédito: SALMONNEGRO-STOCK | Shutterstock
Comprar una vivienda entre integrantes de distintas generaciones puede facilitar que una familia reúna ingresos y ahorros, pero también exige organización. Antes de solicitar una hipoteca, padres, hijos y abuelos deben conocer qué aspectos financieros evaluará el prestamista y definir con claridad cómo participará cada persona.
La compra compartida es común entre las familias latinas
Aproximadamente 1 de cada 3 hogares latinos en Estados Unidos es multigeneracional, de acuerdo con el reporte más reciente de la Asociación Nacional de Profesionales Hispanos de Bienes Raíces, conocida como NAHREP.
En estos hogares pueden convivir padres, hijos adultos, abuelos y otros familiares.
Para algunas familias, compartir una vivienda permite distribuir gastos, apoyarse en el cuidado de los niños o adultos mayores y avanzar en la construcción de patrimonio para futuras generaciones.
Sin embargo, vivir juntos y solicitar una hipoteca en conjunto son decisiones diferentes.
No necesariamente todos los integrantes del hogar deben aparecer en el préstamo.
Por ello, la familia necesita identificar quiénes serán los solicitantes, cuáles ingresos podrán documentarse y qué obligaciones financieras tiene cada participante.
Revisar el historial de crédito de los solicitantes
Andrés López, asesor de préstamos hipotecarios de Chase Home Lending, señala que el historial crediticio es uno de los principales elementos que revisan los prestamistas para conocer cómo una persona ha manejado sus compromisos financieros.
Antes de iniciar el proceso, quienes planeen aparecer en la solicitud deben revisar sus reportes de crédito, comprobar que la información sea correcta y atender posibles errores.
También es importante realizar puntualmente los pagos de tarjetas, préstamos y otras obligaciones.
Cuando varias personas solicitan el financiamiento, los problemas crediticios individuales pueden influir en la evaluación de la operación familiar.
Comprobar ingresos y estabilidad laboral
Los prestamistas también buscan ingresos constantes y estabilidad en el empleo para determinar si los solicitantes podrán mantener los pagos de la hipoteca durante varios años.
En una compra entre generaciones, la familia debe averiguar cuáles ingresos pueden incluirse en la solicitud y reunir la documentación correspondiente.
Esto puede implicar registros que demuestren la trayectoria laboral y financiera de cada participante.
Calcular cuánto representan las deudas
Otro factor fundamental es la relación deuda-ingreso, que compara las obligaciones mensuales existentes con los ingresos disponibles.
Antes de solicitar una hipoteca, la familia debe sumar pagos de tarjetas de crédito, préstamos de automóviles, créditos estudiantiles y otras deudas.
Reducir esos compromisos puede mejorar el perfil financiero y dejar más espacio en el presupuesto para la futura mensualidad de la vivienda.
El hecho de reunir varios ingresos no elimina la importancia de controlar las deudas personales de quienes participarán en el préstamo.
Ahorrar para gastos que van más allá del enganche
La compra de una casa no solamente requiere reunir dinero para el pago inicial. También pueden existir costos de cierre, inspecciones, mudanza, reparaciones, impuestos y otros gastos asociados con la operación.
Los hogares multigeneracionales pueden establecer una meta común de ahorro y acordar cuánto aportará cada persona.
También resulta conveniente conservar una reserva para emergencias, en lugar de destinar todos los recursos disponibles a completar la compra.
Definir responsabilidades antes de firmar
La comunicación financiera es indispensable cuando padres, hijos y abuelos compartirán una propiedad.
La familia debe conversar sobre quién aportará al enganche, cómo se dividirán las mensualidades y los servicios, quién figurará como propietario y qué ocurriría si alguno de los participantes decide mudarse o deja de contribuir.
Establecer estas condiciones antes de solicitar la hipoteca puede evitar conflictos después y ayudar a presentar una estrategia financiera más sólida.
Comprar una vivienda en familia puede convertirse en una oportunidad para construir patrimonio, siempre que la decisión esté acompañada de información, planificación y responsabilidades claramente acordadas.
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