(Entrevista) Jaime Arroyo, primer alcalde puertorriqueño de Lancaster, Pennsylvania: “Todo es político”
Jaime Arroyo contó a El Diario que en su propia historia como boricua en la diáspora vio reflejadas las desigualdades del sistema
Jaime Arroyo se convirtió en enero pasado en el primer alcalde hispano y boricua de Lancaster, Pennsylvania. Crédito: Archivo | AP
NUEVA YORK – El puertorriqueño Jaime Arroyo no titubea al afirmar que “todo es político”. Sin embargo, el alcalde de Lancaster, Pennsylvania, no siempre estuvo consciente de lo anterior. Arroyo pudo reconocer esta realidad al enfrentar él mismo las desigualdades del sistema.
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Al primer alcalde hispano y boricua de Lancaster le tomó años interiorizar plenamente los retos sistémicos que comunidades como la suya enfrentan.
El proceso terminó reflejándose en su propia lucha y en la de su familia con la que migró a esta ciudad en el centro-sur del estado cuando apenas tenía 2 años.
“Ellos llegaron a Lancaster para oportunidades económicas y yo solía preguntarle a mi papá por qué vinimos a Pennsylvania…y la razón era porque mi abuelo iba y venía de Puerto Rico para trabajar aquí en las granjas para proveer a su familia en Puerto Rico, así que mi familia estaba muy familiarizada con esta área y por eso decidieron mudarse aquí. Es común para muchos boricuas que vinieron a Pennsylvania compartir esa historia”, relató Arroyo en entrevista exclusiva con El Diario.
Aunque la apuesta y las ganas estaban ahí, los impedimentos también.
“Tú creces aquí y llegas a una comunidad y tiendes a romantizar tu crianza, pero mientras vas creciendo, empiezas a aprender que a veces el sistema está en tu contra, ya sea falta de financiamiento para educación para nuestras escuelas en la ciudad; vivienda que empezó a ser menos y menos asequible para nuestra comunidad; empezar a hacer negocios se tornó más y más difícil para nuestra comunidad. Muchas cosas que trajeron a mi familia aquí se volvió un reto para muchas familias como la mía para permanecer aquí. Eso llevó a que me involucrara más en trabajo de desarrollo comunitario y política”, enumeró.
Los desafíos no fueron excusa para el estancamiento; se convirtieron en las razones para trascender.
Arroyo, quien nació en la ciudad sureña de Ponce, juramentó a principios de enero como alcalde de Lancaster, donde el 30% de la población es de origen puertorriqueño y el 40% hispano.
El funcionario prevaleció en las elecciones de noviembre del año pasado, cómodamente, o con más del 80% de los votos.
“Tenemos una gran comunidad puertorriqueña y le ha tomado a nuestra ciudad casi 300 años, es más vieja que el país; ha tomado ese largo tiempo para nosotros tener representación en este nivel”, resaltó el ejecutivo municipal.
Este no es el único logro memorable de Arroyo. El boricua fue el primero en su familia en graduarse de universidad.
El alcalde, de 37 años, cuenta con un bachillerato en Administración de Empresas de la Universidad de Millersville y una maestría en el mismo campo, pero de la Universidad Drexel.
Del 2020 al 2025, Arroyo sirvió en el Concejo Municipal; y, como vicepresidente del cuerpo, de 2024 al 2025. En ese organismo también dirigió el Comité de Finanzas y el de Desarrollo Económico.
El boricua además fue Director de Estrategia de la Alianza de Acción Comunitaria del Condado de Lancaster.
De la banca a la política
Arroyo relató que fue en la industria de la banca, en la que laboró tras graduarse de la universidad, donde empezó a identificar las “barreras sistémicas” que lo llevaron a interesarse por el trabajo de organizaciones comunitarias y la gestión política.
“Yo creo que al igual que muchos chicos de primera generación, ellos quieren tener un trabajo bien pago para proveer a la familia con la esperanza de ver los frutos de lo que sus padres tuvieron que pasar…Así que empecé mi carrera en la banca…Dentro de la banca…hay sistemas como el ‘redlining’ (discriminación hipotecaria) que se remontan a décadas para comunidades negras y de color que realmente limitan que nuestra comunidad crezca, tengan vivienda propia, construir equidad y riqueza. Yo empecé a ver eso de primera mano en el sistema bancario. Abandoné la banca y me fui a una organización de desarrollo comunitario, llamada ASSETS, donde nosotros ayudamos a empresarios, específicamente, latinos, negros y mujeres en negocios a empezar, a crecer sus negocios, le ofrecimos microcréditos y subvenciones para que ellos pudieran empezar a hacer crecer sus negocios”, contó el miembro de la diáspora.
Estando en ASSETS, conoció a Jess King, entonces directora ejecutiva, quien lo encaminó aún más dentro del mundo político.
“Fue ahí donde conocí una de mis mentoras Jess King, quien corrió para el Congreso en el 2018. En una conversación con ella de sobre por qué corría al Congreso y para qué se involucraba en política mientras dirigía la organización, ella me dijo y me enseñó que, si uno quiere cambio masivo para nuestra comunidad, tenemos que cambiar las políticas. Con las políticas es como realmente podemos cambiar las reglas del juego para asegurarnos que estamos creando sistemas que son inclusivos para nuestras comunidades y equitativos para todos. Eso fue lo que despertó mi interés en la política”, reconoció el alcalde quien llegó a fungir como director ejecutivo de la ONG.
“La representación es extremadamente importante”
De igual manera, Arroyo busca que su historia de superación sirva para que otros jóvenes se animen a ingresar a la política y reconozcan la importancia de su poder electoral.
“Yo pienso que algunas veces uno no puede ser lo que no puedes ver. Muchas veces, no vemos lo que puede ser posible hasta que vemos a alguien como nosotros, que luce como nosotros, que viene de nuestra comunidad y que comparte tus mismas experiencias en una posición a la que pudiéramos aspirar. Así que yo pienso que la representación es extremadamente importante. Creo que lo bueno de yo estar en una posición como esta es que hay muchos chicos negros y morenos en la ciudad de Lancaster que pueden decir que yo crecí en el vecindario; ‘él fue a la escuela que yo fui’; ‘habla el mismo lenguaje que yo’. Hay mucho de eso en juego en cuanto a representación”, expuso.
Lo anterior es parte de un proceso educativo con el que afirmó estar comprometido para que los boricuas y miembros de otras comunidades de minorías entiendan la importancia de su participación política y cívica.
“La otra parte que yo no creo que sea tan visible y comparto todo el tiempo es que todo es político. En cada reto que nuestra comunidad enfrenta ya sea nuestra comunidad o incluso las familias a nivel individual, hay algo de políticas o de política ahí, ya sea que tú vivienda es asequible o no, tu cuidado de salud, tu educación…Todo es político y entender eso y yo educar a la gente en eso es una de mis metas y lograr más involucramiento comunitario en el proceso”, insistió el alcalde de Lancaster.
Al tiempo que indicó que la diáspora boricua en Pennsylvania continúa poderosa e influyente en ese estado del noreste de EE.UU., Arroyo reconoció a las generaciones previas de puertorriqueños que sentaron las bases para que él ocupe hoy la silla del Ayuntamiento.
“Nosotros tenemos organizaciones que han sido traídas por la comunidad latina, como Spanish American Civic Organization (SACA), que es una gran organización en nuestra comunidad con un impacto tremendo. Pero yo creo que hubo una generación antes que yo que hizo el trabajo de allanar el camino. Mi generación ahora se beneficia de esas bases y nos ves a muchos de nosotros liderando organizaciones por primera vez y nos ves en política y en el Gobierno por primera vez… tú ves romper el techo de cristal de nuestra generación por primera vez que solo pudo ser posible por esas bases. En la ciudad de Lancaster, a mí me encanta presumir de que sí, yo me convertí en el alcalde, pero tuvimos la primera latina que fue CEO (directora ejecutiva) de Community Action Partnership (Vanessa Philbert), que es la organización más grande contra la pobreza en el estado. Tenemos a Pedro Rivera, que es el presidente de Thaddeus Stevens College of Technology, una de las mejores escuelas de comercio en el estado. Tenemos a José López, que es el CEO de SACA; tenemos a Dan Betancourt que es el CEO of Finanta, una de las más grandes CDFIs (Community Development Financial Institution) en el centro de Pennsylvania. El año pasado tuvimos, porque ya se retiró, a nuestro primer puertorriqueño jefa de la policía en la ciudad de Lancaster (Richard Méndez). Empiezas a ver a muchos de nosotros tomando roles de liderazgo en nuestra comunidad”, mencionó.
De acuerdo con datos del censo, en Pennsylvania vive cerca de medio millón de puertorriqueños, lo que lo convierte en el cuarto estado con más integrantes de esta población. Al ser uno bisagra, el poder electoral de los boricuas adquiere mayor relevancia, sobretodo, en eventos electorales.
Arroyo es de los que cree que el avance de los boricuas como grupo pionero de la diáspora en EE.UU. no está desvinculado del aporte de otras comunidades latinas.
“Yo creo que nosotros somos más parecidos que diferentes, solo que en esta área somos más los puertorriqueños. Yo creo que los puertorriqueños también han podido avanzar por otros líderes latinos. La comunidad dominicana en la ciudad de Lancaster son empresarios muy fuertes; tienen muchos pequeños negocios y han hecho un muy trabajo en el área de emprendimiento. La persona que empezó SACA es cubano, Carlos Graupera. Aunque los puertorriqueños son más en números, creo que nuestra fuerza proviene de que tenemos una gran comunidad latina y trabajamos en conjunto. Yo creo que una pieza importante que los puertorriqueños deben reconocer también los retos como comunidad latina mientras tenemos nuestros propios desafíos, es importante nosotros mostrarnos como aliados uno del otro, porque todos somos latinos al final del día y nosotros tenemos el privilegio de la ciudadanía, que es un gran privilegio que muchos de nuestros hermanos latinos no tienen, y eso significa que es mucho más importante que nosotros nos levantemos y que somos aliados”, consideró.
En plena pandemia por COVID-19, Arroyo lideró desde el Concejo el llamado “Fondo de Ayuda para Pequeñas Empresas” y adelantó reformas a las leyes de vivienda relacionadas con la intoxicación por plomo.
También impulsó actualizaciones a las normas para propiedades en alquiler. Su trabajo también permitió avanzar con la asignación de $15 millones de dólares de la Ley del Plan de Rescate Estadounidense (ARPA) para apoyar vivienda asequible e instalaciones comunitarias.
En sus ocho meses como alcalde, Arroyo se ha enfocado en hacer más efectivos los procesos para ofrecer servicios a la comunidad.
“Como alcalde, una de las cosas en las que más me he estado enfocando, especialmente, en mi primer año es cómo estamos brindando servicios. Antes de que yo empiece a hacer las cosas aspiracionales, como ayuda para salud, crecimiento de vivienda asequible o apoyo a pequeños negocios, debemos ser una organización bien administrada. Como alcalde, uno es el CEO de la ciudad. Como CEO, tú corres el Departamento de Policía, Departamento de Bomberos, nuestro plan de desarrollo económico y comunitario, permisos. Uno de los enfoques en los pasados ocho meses desde que empecé ha sido en nuestros servicios, ya sea para seguir mejorando como organización y cómo los proveemos”, señaló.
Proveer alternativas que atenúen el efecto del alto costo de vida en el bolsillo de los residentes de Lancaster también es prioridad en su agenda.
“Algunas cosas están fuera de nuestro control y algunas cosas sí están en nuestro control. Para nuestra comunidad, algunos de los asuntos ligados a asequibilidad giran alrededor de vivienda y transporte. Una de las cosas que estamos tratando de hacer es simplificar o hacer más sencillo construir; cómo podemos construir más vivienda; cómo podemos construir diferentes tipos de vivienda para de esa forma hacer la vivienda más asequible. Esa es una manera. Empezamos una reforma de zonificación para buscar nuevas maneras de vivienda en nuestra comunidad. La otra pieza gira en torno a la transportación. La gente no se da cuenta, pero el pago de un auto, mantenimiento; tu auto toma bastante de tu sueldo. Es muy, muy caro. Así que una manera en la que estamos pensando la transportación para nuestra comunidad es cómo traemos otras opciones más allá de usar vehículos; cómo hacemos la comunidad más accesible a pie; cuáles son las otras formas de transporte que las personas pueden usar como bicicletas, ciclismo. Mientras mejoramos nuestras calles, estamos mirando en cómo mejorar las vías para bicicletas o programas de bicicletas compartidas; tomar una bicicleta en Lancaster y moverte a otra municipalidad en la que trabajas. Estamos tratando de ser creativos de cómo atendemos algunos de los problemas mayores que están bajo nuestro control”, puntualizó.
En la segunda parte de la entrevista exclusiva al alcalde puertorriqueño de Lancaster, Jaime Arroyo, abordamos el poder electoral de los boricuas y otros grupos latinos de cara a las elecciones de medio término el próximo 3 de noviembre.
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