NYC inicia el proceso para otorgar 10,500 licencias de venta ambulante, pero cientos de vendedores temen quedar fuera
Organizaciones y líderes electos cuestionan el método inicial anunciado por la Ciudad para seleccionar a los comerciantes
En paralelo, vecinos y comerciantes de Corona en Queens denuncian un caos absoluto en este verano con una nueva marejada de comercio informal en sus aceras. Crédito: Fernando Martínez | Impremedia
Por primera vez en décadas, la Ciudad de Nueva York puso en marcha el proceso para otorgar 10,500 nuevas licencias para vendedores ambulantes de mercancías. La ampliación es celebrada como un avance histórico, pero entre quienes llevan años trabajando sin autorización, crece el temor de que las reglas de selección terminen dejándolos nuevamente fuera.
“Capaz que recién llegados terminen obteniendo las licencias primero de quienes tenemos años pasando trabajo, sufriendo desalojos, huyendo a la policía y recibiendo multas”, dijo a El Diario una vendedora ecuatoriana con 15 años en las calles de Corona, Queens.
En paralelo, residentes de algunos vecindarios de la Gran Manzana reclaman que “con permisos o sin permisos” la actividad informal se ha multiplicado exponencialmente en los últimos meses.
Por ahora, el Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP) aclaró que las nuevas licencias comenzarán a estar disponibles el 15 de enero de 2027. Sin embargo, la primera etapa del proceso ya está en marcha exclusivamente para las personas inscritas en una lista de espera creada en 2016.
Asimismo, la agencia envió cartas de elegibilidad entre finales de julio y principios de agosto a integrantes de esa lista, quienes tendrán hasta el 29 de octubre de 2026 para presentar formalmente su solicitud. La agencia municipal informó que las licencias se distribuirán de acuerdo con la disponibilidad y el número de prioridad asignado a cada persona en 2016.
Para quienes no aparecen en aquella lista, la convocatoria todavía no ha comenzado. El DCWP abrirá un nuevo periodo de inscripción entre el 2 de noviembre y las 5:00 p. m. del 16 de diciembre de 2026. Los interesados podrán solicitar su ingreso a las listas de espera en línea o por correo y en circunstancias limitadas de manera presencial.
De acuerdo con la información oficial, se crearán dos listas: una para licencias que permitirán vender en los cinco condados y otra para permisos válidos únicamente fuera de Manhattan. La Ciudad prevé enviar los nuevos números de prioridad en febrero de 2027.
Sin embargo, el DCWP todavía no ha publicado el formulario para inscribirse en las listas de 2026 ni un enlace específico para realizar la llamada “autocertificación” de experiencia previa. También continúa revisando los comentarios públicos recibidos sobre las reglas propuestas y no ha anunciado cuándo adoptará el reglamento definitivo.

Alarmas encendidas
El DCWP ha propuesto dar prioridad inicial a cerca de 11,000 personas inscritas en la lista de 2016, cuyo periodo de registro apenas permaneció abierto durante aproximadamente un mes.
Quienes comenzaron a vender después de esa fecha, o no lograron inscribirse, tendrían que declarar que ya se dedicaban a la venta ambulante para recibir una prioridad secundaria.
En sus preguntas frecuentes, el DCWP señala que las personas con experiencia previa “podrían ser requeridas” a proporcionar pruebas de su actividad comercial para obtener un número de prioridad más alto. No obstante, la agencia todavía no ha definido públicamente qué documentos aceptará ni cómo verificará esas declaraciones.
Es precisamente esa a aparente “falta de claridad” la que ha encendido las alarmas entre vendedores y organizaciones comunitarias. Advierten que una declaración sin respaldo documental podría abrir la puerta a que personas sin experiencia real en el oficio se presenten como vendedores y desplacen a quienes han sobrevivido durante años en la informalidad.
Las reformas solo importan si las personas para quienes fueron diseñadas realmente pueden beneficiarse. Por eso me preocupa que depender demasiado de la autocertificación de la actividad previa de venta ambulante pueda provocar que los vendedores de larga trayectoria sean desplazados”
Piden pruebas, no solo palabras
Ya los afectados y las organizaciones que los representan proponen que el DCWP exija al menos una prueba mínima de actividad comercial. Entre las opciones mencionan certificados de impuestos sobre ventas, multas recibidas por vender sin licencia, facturas de mayoristas, fotografías con fecha o cartas de clientes, comerciantes, organizaciones comunitarias y funcionarios electos que puedan dar fe de la trayectoria del solicitante.
“Por mucho que nos emocione y entusiasme que este cambio esté ocurriendo, estamos muy preocupados por las propuestas que se están discutiendo. El mecanismo planteado no garantiza que los vendedores que actualmente están operando tengan prioridad para recibir la licencia”, declaró Mohamed Attia, director ejecutivo del Proyecto de Vendedores Ambulantes, durante una audiencia del DCWP sobre las reglas propuestas.
Por su parte, la concejal de El Bronx Pierina Sánchez, patrocinadora de la reforma y quien impulsó su aprobación durante más de dos años, afirmó que comparte esas preocupaciones. Sánchez es hija y nieta de vendedores ambulantes.
“Las reformas solo importan si las personas para quienes fueron diseñadas realmente pueden beneficiarse. Por eso me preocupa que depender demasiado de la autocertificación de la actividad previa de venta ambulante pueda provocar que los vendedores de larga trayectoria sean desplazados”, escribió la concejal en un comentario presentado al DCWP y citado por THE CITY.
Sánchez de origen dominicano y cuyos padres fueron por años vendedores ambulantes, recomendó que la Ciudad publique criterios claros antes de que comience el periodo de solicitudes y permita que los aspirantes completen o aclaren su documentación antes de negarles prioridad.
La mayoría opera sin licencia
El problema no es menor. Una investigación de 2024 de la Immigration Research Initiative, pondera que alrededor de 900 de los 2,400 vendedores de mercancías que operan en Nueva York lo hacen sin licencia.
La limitada disponibilidad de permisos ha mantenido durante décadas a cientos de trabajadores dentro de un sistema informal, aun cuando la venta ambulante constituye su principal fuente de ingresos y el sustento de sus familias.
Además, trabajar sin autorización los expone constantemente a multas y procesos judiciales. De acuerdo con datos municipales durante 2026 se habían emitido al menos 1,780 citaciones civiles y 270 penales por venta de mercancías sin licencia, con multas de entre $250 y $1,000 por infracción.
“Volvió el desastre”
Pero mientras se debate la mejor vía para obtener las licencias, persiste el reclamo de vecinos y comerciantes formales de algunos puntos de la Gran Manzana, quienes advierten que en este verano los ambulantes se han multiplicado.
“En Corona apareció una nueva avalancha de comerciantes sin permisos. El desastre que se había apaciguado un poco volvió, pero multiplicado. Entiendo que son personas que tienen necesidad, pero eso no puede estar por encima de la calidad de vida de quienes viven y tienen negocios formales. Los alrededores de la calle 111 y la Avenida Roosevelt son un desastre. Aqui esto se salió de control”, denunció el activista comunitario, Mauricio Zamora.
El dato:
- Mientras se acerca la apertura de la convocatoria de noviembre, el DCWP recomienda consultar periódicamente su página oficial sobre venta ambulante, donde publicará el formulario y las instrucciones definitivas. Los interesados también pueden comunicarse con la agencia a través del correo HIC-GVUnit@dcwp.nyc.gov o del teléfono (212) 487-4075.