5 cambios clave para reducir los nanoplásticos en tus alimentos

Los microplásticos en la cocina afectan tu salud intestinal. Aplica estos 5 cambios respaldados por la ciencia para eliminar su consumo diario

Cambiar los recipientes de plástico por utensilios de vidrio o cerámica ayuda a prevenir la migración de nanoplásticos a tus comidas.

Cambiar los recipientes de plástico por utensilios de vidrio o cerámica ayuda a prevenir la migración de nanoplásticos a tus comidas. Crédito: Shutterstock

El consumo de microplásticos proviene de la comida y de todo lo que toca tu alimento en su camino a la boca: empaques, recipientes y utensilios de cocina, advierte el doctor Will Bulsiewicz, gastroenterólogo con triple certificación de junta y conferencista sobre salud intestinal.

Bulsiewicz explica que para eliminar el consumo de los nanoplásticos (partículas de menor tamaño que los microplásticos) se debe comenzar por la cocina, ya que no hay un detox ni infusiones para expulsarlos del organismo.

¿Qué son los microplásticos y nanoplásticos?

En cada etapa de su fabricación, el alimento está en contacto directo con materiales sintéticos, bandas y envolturas. Reducir su consumo es el primer paso para proteger tu salud intestinal y disminuir la exposición a los microplásticos de forma natural.
En cada etapa de su fabricación, el alimento está en contacto directo con materiales sintéticos, bandas y envolturas. Reducir su consumo es el primer paso para proteger tu salud intestinal y disminuir la exposición a los microplásticos de forma natural.
Crédito: Shutterstock

Bulsiewicz define un microplástico como cualquier pieza de plástico menor a 5 mm, lo que equivale al tamaño de una semilla de sésamo en su punto más grande, mientras que un nanoplástico es la forma más pequeña de microplástico.

“Es tan pequeño que el tamaño deja de ser toda la historia; el lugar al que puede llegar en tu cuerpo pasa a ser lo que realmente importa”.

El impacto de los plásticos en la salud intestinal

Bulsiewicz e investigadores analizaron muestras de heces en personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y las compararon con personas sanas. “El grupo con EII tenía aproximadamente un 50% más de partículas de microplásticos en su materia fecal, y la cantidad coincidía con la gravedad de su enfermedad”.

5 cambios clave para eliminar el plástico de tu cocina

El experto propone cinco cambios, comenzando por lo más barato y fácil:

1.Cero microondas con plástico

Evita calentar cualquier cosa en el microondas usando plástico, ya que esta combinación es la forma más rápida de transferir partículas y químicos a lo que estás a punto de comer o beber.

“El calor hace que el plástico se libere más rápido; los alimentos y bebidas calientes también los absorben más rápido”. En su lugar, recomienda usar materiales como vidrio o cerámica, mientras que para los líquidos sugiere vidrio, cerámica o acero inoxidable.

2.Adiós a las latas (especialmente con ácidos)

Los tomates son ricos en nutrientes, pero los enlatados se exponen al bisfenol A.
Los tomates son ricos en nutrientes, pero los enlatados se exponen al bisfenol A.
Crédito: Shutterstock

El experto explica que, en su mayoría, las latas están recubiertas con plástico; usualmente es uno llamado BPA o un derivado del BPA. “Puede decir ‘libre de BPA’, lo cual suena como si no tuviera plástico, pero simplemente usan un plástico diferente”.

Una de las razones es que el proceso de enlatado involucra calor y es central para que la comida se mantenga estable en el anaquel. La comida entra en la lata, se sella y se procesa térmicamente (cocción a presión de 115 a 130 °C), lo suficiente para matar esporas bacterianas, incluyendo el botulismo. Es un método seguro para eliminar bacterias, pero genera microplásticos en el proceso.

Los alimentos ácidos como el tomate, el vinagre o los cítricos extraen aún más plástico del revestimiento hacia la comida. Cuanto más ácido es el alimento y más tiempo pasa en la lata, más extrae.

3.Agua filtrada en recipientes reutilizables

El almacenamiento prolongado y el calor pueden liberar microplásticos en tu agua embotellada.
El almacenamiento prolongado y el calor pueden liberar microplásticos en tu agua embotellada.
Crédito: Shutterstock

La recomendación del experto es consumir agua filtrada del grifo en botellas de vidrio o acero inoxidable. Según los estudios citados, un litro de agua embotellada contenía aproximadamente 240.000 partículas de plástico. Alrededor del 90% son nanoplásticos, tan pequeños que pueden atravesar la barrera intestinal u otras barreras que los microplásticos normales no pueden cruzar.

Una revisión de estudios sobre agua potable encontró que el agua del grifo tiene consistentemente menos microplásticos que todas las formas de agua embotellada. Las plantas de tratamiento filtran gran parte del material antes de que llegue a tu grifo. En las botellas de vidrio, la tapa de metal transmite microplásticos al enroscar. El agua filtrada del grifo en una botella reutilizable es la opción número uno, superior incluso a las botellas de vidrio costosas.

4.Té en hebras y café sin plástico

Té
Las bolsas de té liberan microplásticos cuando se someten a altas temperaturas.
Crédito: Shutterstock

Las bolsas de té piramidales de apariencia premium suelen ser de nailon o plástico PET. Al infusionarlas a temperaturas de ebullición, liberan miles de millones de partículas en una sola taza.

En caso de consumir té en bolsas, debes asegurarte de que sean 100% de papel, ya que algunas se sellan con malla plástica en las costuras. Para los bebedores de café, un filtro de papel plano es solo celulosa, así que es seguro. Por otro lado, los vasos de papel para café tienen una película plástica interna: un estudio midió 25.000 partículas de microplásticos liberadas en un solo vaso de agua caliente en 15 minutos. Una taza reutilizable es el camino a seguir.

5.Menos ultraprocesados y empaques

El bisfenol A es una sustancia que se encuentra en la mayoría de los envases de plástico y tiene graves consecuencias en la salud.
Crédito: unsplash

En los alimentos ultraprocesados, en casi cada etapa del procesamiento, el alimento toca plástico: bandas transportadoras, empaquetaduras, envases y el revestimiento de las cajas. La investigación muestra que cada aumento del 10% en el consumo de ultraprocesados se asocia con un incremento del 8% en los niveles de ftalatos en la orina.

¿Se puede “desintoxicar” de plásticos?

El doctor advierte que no es posible desintoxicar tu cuerpo de los microplásticos mediante un producto, pero sí puedes dejar de introducir más.

Bulsiewicz señala que no hay evidencia de que el carbón activado, las saunas, los suplementos o las infusiones eliminen estas partículas del organismo. La estrategia disponible consiste en reducir nuevas exposiciones, en particular aquellas relacionadas con el calor, el agua embotellada y los envases de uso cotidiano.

Sigue leyendo:

.¿Quieres disminuir el uso de químicos en la cocina? Una experta ofrece alternativas ecológicas
.Peligros ocultos en la cocina: ¿cuáles son los mejores envases para guardar los alimentos?
.Por qué las bolsas de plástico no son aptas para guardar tus alimentos

En esta nota

Seguridad alimentaria Inseguridad Alimentaria Contaminación con plásticos
Contenido Patrocinado