Roberto Hernández, de El Gordo y la Flaca, recuerda cuando estuvo preso en Estados Unidos
Roberto Hernández comentó lo difícil que fue cuando lo detuvieron en los Estados Unidos

Roberto Hernández, presentador del programa El Gordo y la Flaca. Crédito: Mezcalent
El cubano Roberto Hernández, del programa El Gordo y la Flaca, habló en el podcast Cara a Cara con Rodner, del presentador venezolano Rodner Figueroa, de su ascenso a la fama, pero también de los momentos difíciles que le tocó enfrentar, como cuando lo detuvieron en los Estados Unidos.
Al llegar a territorio estadounidense, fue detenido por migración, una situación que lo hizo transformarse como persona, ya que emigró de Cuba a México y luego a Estados Unidos, pese a las diferencias que tuvo con su mamá.
“Pasaron alrededor de seis meses que ella no quería hablar conmigo”, confesó el conductor de televisión sobre lo duro que fue este distanciamiento con su madre.
En este sentido, comentó: “Yo sé de cierta manera sé que hice algo que no estaba correcto, pero una de las grandes bendiciones que me ha dado la vida es haberle demostrado que al final no me vine por un capricho, que me vine lleno de ilusiones, pero ya ha pasado prácticamente una década y le sigo demostrando que sigo siendo ese niño de los mismos valores y principios que me enseñó”.
Roberto Hernández considera que la decisión que tomó de abandonar Cuba no fue fácil, pero siente que valió la pena por todo lo que ha conseguido.
Acerca del momento en el que lo detuvieron, sintió muchas emociones: “Estar en un lugar en el que ojo, no había asesinos en serie o violadores, pero eran delincuentes, había mucha gente que eran de los salvatruchas, pandillas y todo”.
Explicó que al sitio le decían la barraca y compartió hasta con 60 personas, todo un choque, pues nunca tuvo problemas con la ley. “Con algunos mantengo relaciones por las redes y eso, de El Salvador, de Honduras, fueron tres meses que crecí y maduré, me di cuenta de que yo era una persona millonaria. Lo que yo pasé no es nada a comparación de tres personas que tienen que pasar tres países para llegar ahí”, afirmó.
El modelo dijo que sí sintió miedo, pero afortunadamente no le pasó nada. “Pasaba hambre porque los horarios de comida eran a las 7 de la mañana, a las 12, 1 de la tarde y la última comida era a veces a las 5 o a las 6”, recordó.
Roberto Hernández explicó que trabajó en la lavandería, donde tenía algunos “privilegios” como comida extra. “Era una manzana y una leche de cartón”, señaló.
Sigue leyendo:
· Raúl de Molina expresa su preocupación por las redadas de ICE
· El regreso de Raúl de Molina al programa El Gordo y la Flaca
· Equipo de El Gordo y la Flaca le envía mensajes a Raúl de Molina por su regreso