4 deudas que se pueden cobrar directamente de tus pagos de Seguro Social
Algunas deudas pueden cobrarse directamente del Seguro Social, reduciendo el pago mensual. Impuestos, pensión alimenticia y más pueden generar descuentos
Cuando ocurre un sobrepago –ya sea por errores administrativos o cambios en la situación personal del beneficiario– la ley obliga a recuperar ese dinero. Crédito: photoschmidt | Shutterstock
Aunque el Seguro Social suele considerarse un ingreso protegido, la ley federal permite que ciertas deudas se cobren directamente de estos pagos. En algunos casos, las deducciones pueden ser grandes y reducir de forma importante el dinero que recibe una persona cada mes.
Estas son cuatro obligaciones que pueden afectar directamente los beneficios del Seguro Social y cómo funciona cada una.
1. Impuestos federales atrasados
Cuando una deuda de impuestos federales no se resuelve, el gobierno puede retener parte del Seguro Social mediante el Programa Federal de Embargo de Pagos.
En la mayoría de los casos, se puede descontar hasta el 15% del beneficio mensual hasta que el adeudo sea saldado o se llegue a un acuerdo.
De acuerdo con datos del Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés), millones de contribuyentes arrastran deudas fiscales cada año.
Tan solo en el año fiscal 2024, los impuestos federales no pagados superaron los $120,000 millones a nivel nacional.
En algunos casos, los contribuyentes pueden detener o reducir el embargo si impugnan la deuda o establecen un plan de pagos a plazos.
2. Pensión alimenticia y manutención conyugal
Las obligaciones ordenadas por un juez, como la pensión alimenticia para hijos o la manutención conyugal, son de las deducciones más severas permitidas sobre el Seguro Social.
Dependiendo de la situación familiar, se puede retener entre el 50% y el 60% del beneficio disponible, con un 5% adicional si existen atrasos prolongados.
A nivel nacional, se estima que hay alrededor de $116,000 millones en pagos atrasados de pensión alimenticia.
Es importante aclarar que el Ingreso Suplementario de Seguridad (SSI) está protegido contra este tipo de cobros, pero los beneficios regulares del Seguro Social no lo están.
3. Préstamos estudiantiles federales
Los préstamos estudiantiles federales en incumplimiento también pueden dar lugar a embargos sobre el Seguro Social, incluso durante la jubilación.
Actualmente, cientos de miles de personas de 62 años o más siguen cargando con deudas estudiantiles.
Entre 2017 y 2023, el número de adultos mayores con este tipo de deuda aumentó 59%.
En ese mismo periodo, los embargos por préstamos estudiantiles entre jubilados se dispararon cerca de 3,000% en menos de dos décadas.
Existen opciones de alivio e incluso cancelación de deuda, pero suelen requerir que el beneficiario se inscriba de manera activa en los programas disponibles.
4. Pagos en exceso de agencias federales
La Administración del Seguro Social distribuyó en 2025 alrededor de $1.6 billones en pagos a casi 69 millones de beneficiarios.
Sin embargo, cada año se registran errores de cálculo que generan pagos en exceso, los cuales afectan a cerca de 2 millones de personas.
Cuando ocurre un sobrepago –ya sea por errores administrativos o cambios en la situación personal del beneficiario– la ley obliga a recuperar ese dinero.
Esto suele hacerse reduciendo pagos futuros. Los beneficiarios cuentan generalmente con 30 días para apelar o solicitar una exención antes de que comiencen los descuentos.
En casos de dificultad económica, la agencia puede autorizar planes de pago flexibles, con deducciones tan bajas como $10 al mes o el 10% del beneficio, lo que resulte mayor, siempre que se solicite a tiempo.
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