El aniversario 250 de EE.UU.: María Ruiz de Burton, la voz olvidada de la literatura chicana

Nacida en México y convertida en ciudadana estadounidense por la guerra, denunció racismo, despojo y desigualdad

María Ruiz de Burton

En su obra, María Ruiz de Burton plasmó en todo momento el sentimiento de los llamados californios. Crédito: Wikimedia Commons

En la historia de Estados Unidos abundan los nombres de presidentes, generales y empresarios que moldearon el país. Mucho menos conocida es la figura de María Ruiz de Burton, una mujer nacida en territorio mexicano que vivió en primera persona la expansión estadounidense hacia el oeste y que convirtió esa experiencia en una poderosa obra literaria.

Su vida resume algunas de las contradicciones más profundas de la nación que celebrará su 250 aniversario en 2026: la promesa de libertad y ciudadanía frente a la realidad de la discriminación, el despojo territorial y la desigualdad.

¿Quién fue María Ruiz de Burton?

Su nombre de pila fue María Amparo Ruiz; nació el 3 de julio de 1832 en Loreto, en ese entonces territorio perteneciente al estado mexicano que hoy es Baja California. Provenía de una familia acomodada y políticamente influyente, y recibió una educación poco común para las mujeres de su época. Estudió en La Paz, donde aprendió español y francés, una formación que más tarde le permitiría desenvolverse en distintos círculos sociales y culturales.

Su destino cambió durante la Guerra entre México y EE.UU. En 1847 conoció al capitán Henry S. Burton, un oficial del ejército estadounidense que había llegado a Baja California en medio del conflicto. Aunque pertenecían a países enfrentados en la guerra, ambos iniciaron una relación que sobrevivió al conflicto y a las diferencias culturales, religiosas y de edad.

Tras la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo en 1848, gran parte del territorio mexicano pasó a manos de EE.UU. Aunque Baja California permaneció bajo soberanía mexicana, María y su familia se trasladaron a California junto con cientos de refugiados bajacalifornianos. Allí aprendió inglés y obtuvo la ciudadanía estadounidense. Sin embargo, la integración estuvo lejos de ser sencilla. Los mexicanos y los llamados “californios” enfrentaban prejuicios raciales, barreras lingüísticas y una creciente marginación dentro del nuevo orden político.

A los 17 años, se casó con el capitán Burton en Monterey. La prensa de la época presentó la historia como un romance improbable entre 2 personas separadas por la guerra. La pareja tuvo 2 hijos y se estableció en Rancho Jamul, cerca de San Diego, una extensa propiedad agrícola que se convertiría en el centro de la vida de María durante décadas.

Fue en ese entorno donde comenzó a desarrollar su vocación literaria. Escribió obras teatrales y adaptaciones de clásicos españoles, mientras observaba cómo cambiaba la sociedad californiana después de la anexión estadounidense. Más adelante, los traslados militares de su esposo la llevaron a recorrer la costa este durante la Guerra Civil. Vivió en Rhode Island, Nueva York, Delaware, Virginia y Washington D.C., donde tuvo acceso a los círculos políticos más influyentes del país.

Durante esos años conoció de cerca el funcionamiento del gobierno federal y llegó a entablar amistad con Mary Todd Lincoln, esposa del presidente Abraham Lincoln. Esa experiencia le permitió observar las tensiones políticas, los escándalos y las contradicciones de una nación que luchaba por preservar la Unión mientras debatía cuestiones de raza, ciudadanía y poder. Aquellas vivencias se convertirían en materia prima para sus novelas.

Una pionera de la literatura mexicoestadounidense

La muerte de su esposo en 1869 marcó un punto de inflexión. María regresó a California y descubrió que la propiedad de Rancho Jamul estaba en riesgo. Sin un testamento claro y en medio de leyes que favorecían a los nuevos colonos anglosajones, tuvo que enfrentar largos procesos judiciales para defender sus derechos. Al mismo tiempo, administró ranchos, cultivó cereales, crió ganado y buscó distintas formas de sostener económicamente a su familia.

En ese contexto comenzó su carrera como novelista. En 1872 publicó “Who Would Have Thought It?”, una sátira social que criticaba el racismo, el clasismo y la hipocresía de la sociedad estadounidense durante la Guerra Civil. Lo hizo de manera anónima, posiblemente para evitar los prejuicios que enfrentaban las mujeres escritoras y las autoras de origen mexicano.

Su obra más influyente llegó en 1885 con “The Squatter and the Don”. Firmada bajo el seudónimo C. Loyal, la novela abordó el conflicto entre los antiguos propietarios californios y los nuevos colonos angloamericanos que ocupaban tierras tras la anexión. El libro es considerado el primer gran relato en inglés escrito desde la perspectiva de un californio y una de las primeras novelas en examinar las consecuencias humanas de la expansión territorial estadounidense.

A través de sus personajes, María denunció cómo muchas de las promesas realizadas a los mexicanos tras el Tratado de Guadalupe Hidalgo no se cumplieron plenamente. También exploró cuestiones de género, identidad, ciudadanía y discriminación en una época en la que casi no existían voces femeninas latinas dentro de la literatura estadounidense.

Su experiencia personal dio profundidad a esas denuncias. Aunque era ciudadana estadounidense desde 1848, nunca renunció a sus raíces mexicanas. De hecho, en algunos litigios relacionados con tierras heredadas en Baja California se identificó explícitamente como mexicana. Esa dualidad definió gran parte de su vida: era estadounidense por obligación histórica, pero mexicana por cultura, memoria y origen.

Sus últimos años estuvieron marcados por dificultades económicas y derrotas legales. Pese a sus esfuerzos, perdió las disputas judiciales sobre Rancho Jamul y otras propiedades. Para sobrevivir, escribió artículos periodísticos y continuó participando en actividades empresariales. Sin embargo, nunca abandonó su defensa de los derechos de los californios ni su crítica a las injusticias que observaba en la sociedad estadounidense.

María Ruiz de Burton murió en Chicago en 1895 durante un viaje de negocios. Fue enterrada en San Diego, la ciudad que había sido escenario de gran parte de su lucha.

Hoy es reconocida como una figura precursora de la literatura chicana y una de las primeras escritoras mexicoestadounidenses de relevancia nacional.

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