Los $900 millones para el salón de baile de Trump habrían sido desviados de distintos fondos
Las reasignaciones son del Servicio Secreto y otros fondos no identificados, evitando la aprobación directa del Congreso, indica reporte del Washington Post
El salón del baile del presidente sufrió un nuevo golpe la semana pasada cuando los jueces del Tribunal de Apelaciones de Washington D.C. sentenciaron que Trump debe detener la construcción. Crédito: Allison Robbert | AP
Las reformas que el presidente Donald Trump lleva a cabo en la Casa Blanca y sus terrenos podrían tener un valor de más de $900 millones de dólares, y gran parte de la financiación provendría de los contribuyentes, según un informe de The Washington Post.
El medio citó contratos y documentos de planificación; el gobierno republicano se está preparando para gastar más allá de los $600 millones de dólares que estaban previstos para la construcción del nuevo salón de baile del mandatario en vez del Ala Este, que fue repentinamente demolida el año pasado.
Asimismo, están programadas o en marcha otras obras para mejorar la cercana plaza Lafayette y construir un nuevo helipuerto y un centro de control de visitantes; todo lo mencionado elevaría el costo a $927 millones de dólares, señalan los documentos consultados por The Post.
Pero en vez de pedir al Congreso la financiación para la agenda de “modernización” de Trump, la administración está transfiriendo dinero de agencias federales y donantes privados a la Residencia Ejecutiva, una pequeña oficina que es la responsable del mantenimiento de la casa privada del ejecutivo.
De acuerdo con los registros presupuestarios públicos citados por el periódico, el gobierno republicano ha destinado $875,000 millones de dólares a la cuenta de la residencia presidencial desde que Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025.
Alrededor de $500 millones de dólares de ese total procedían de transferencias del Servicio Secreto y la Oficina Militar de la Casa Blanca, $305 millones de dólares de filántropos y otros $70 millones de dólares de una fuente no identificada.
Proceder de esa forma se ajusta a las normas, aunque los especialistas citados por el medio coincidieron en que la suma de dinero implicada era “sumamente inusual”. La oficina en cuestión está exenta de normas de transparencia que se aplican a otros organismos, por lo que mantiene la confidencialidad de los contratos que adjudica.
En respuesta a lo anterior, el vocero de la Casa Blanca, Davis Ingle, dijo a The Independent: “El presidente Trump continúa implementando renovaciones necesarias y largamente postergadas para embellecer la Casa del Pueblo mientras celebramos el 250 aniversario de la independencia de nuestra gran nación. “Gracias al Constructor en Jefe, la Casa Blanca será debidamente glorificada y se mantendrá en excelentes condiciones para las generaciones venideras”.
“Los recientes acontecimientos, como el ataque frustrado contra el histórico evento UFC Freedom 250 en la Casa Blanca, demuestran precisamente por qué el Proyecto de Modernización del Ala Este es sumamente necesario para eventos a gran escala, que incluyen estructuras a prueba de drones y puertos para drones, entre otras mejoras de seguridad cruciales”, añadió Ingle.
El salón del baile del presidente sufrió un nuevo golpe la semana pasada cuando los jueces del Tribunal de Apelaciones de Washington D.C. sentenciaron que Trump debe detener la construcción en superficie hasta que logre obtener la aprobación del Congreso para el proyecto.
“Cada presidente es inquilino temporal, no el propietario, de la Casa Blanca y su residencia ejecutiva”, redactaron los magistrados.
“No tenemos constancia de ningún caso en la historia de Estados Unidos en el que un presidente, de forma unilateral y utilizando fondos privados, haya demolido partes sustanciales de la Casa Blanca cuya construcción había sido autorizada por el Congreso y financiada por los contribuyentes estadounidenses. Hasta ahora.”
Hay que tener en cuenta que los presidentes Franklin D. Roosevelt y Harry Truman hicieron grandes restauraciones en la Casa Blanca, pero ellos acudieron al Capitolio para conseguir la financiación para tal fin, al igual que lo hizo el demócrata Barack Obama en años más recientes.
Sigue leyendo:
• DOT insiste en cambiar nombre en remodelación mil millonaria de Penn Station de Nueva York: sugieren “Trump”
• Obama se burla de los adornos dorados que Trump añadió al Despacho Oval
• Trump anuncia la construcción de un helipuerto de granito en la Casa Blanca para los nuevos helicópteros presidenciales