Más de 56 mil trenes se retrasaron en junio, mientras sigue bajando el número de pasajeros

Incluso con el declive de usuarios, los trenes se congestionan con los retrasos
Más de 56 mil trenes se retrasaron en junio, mientras sigue bajando el número de pasajeros
Menos pasajeros, pero los problemas no disminuyen
Foto: ANDRÉS CORREA GUATARASMA

Un nuevo reporte confirma que los neoyorquinos están haciendo todo lo posible por evitar el deteriorado Metro y los autobuses de la ciudad, mientras varias estaciones han sido cerradas por remodelación.

La Autoridad de Transporte de la ciudad (MTA) ha experimentado las mayores caídas en el número de pasajeros, que se desplazan cada vez más en servicios pedidos por internet (e-vías) como Uber y Lyft, según un nuevo informe oficial publicado ayer.

“Éste es el mejor análisis y evidencia que tenemos hasta la fecha, no sólo de una correlación entre el crecimiento de vehículos de alquiler y el descenso del número de pasajeros en el Metro, sino la causalidad real”, dijo Tim Mulligan, vicepresidente ejecutivo de NYC Transit, quien presentó los datos.

Otro reporte del Departamento de Transporte (DOT) había advertido el mes pasado sobre una mayor congestión en las calles de la ciudad, especialmente en Midtown, ante un aumento sustancial de la población la última década y cada vez más personas optando por servicios de autos de alquiler para obviar el deterioro en el subterráneo, donde han aumentado los retrasos y robos, la indigencia, la presencia ilegal de perros, las peleas físicas y/o la exposición sexual a través de masturbación masculina.

Los usuarios de Metro y autobús crecieron constantemente desde la década de 1980, pero el aumento comenzó a desacelerarse en 2012. El número de usuarios de autobuses comenzó su declive actual en 2014, con los trenes subterráneos siguiendo la baja en 2016, destacó amNY.

Mientras, los pasajeros de taxi y vehículos e-vías subieron 11.9% de 429 millones de viajes a 480 millones entre 2012 y 2016. Y entre 2016 y 2017 el servicio combinado de Metro y autobuses perdió 69 millones de viajes, mientras que las e-vías y los taxis sumaron 63 millones de viajes nuevos.

El ciclismo también se ha vuelto más popular a través de los años, experimentando un aumento de 44% en el número de pasajeros, de 138 millones de viajes en 2012 a 199 millones en 2017, según  MTA.

Las cifras confirman en su mayoría lo que muchos expertos en tránsito, defensores y la propia MTA han sospechado. Pero la MTA sí presentó algunos hallazgos sorprendentes, incluido que el tránsito ha visto una caída significativa en el número de pasajeros estudiantes. Entre 2015 y 2017, el promedio de pasajeros en días laborables, seguido por MetroCard estudiantil (S) disminuyó 4.2% en los subterráneos y 13%  en los autobuses, un hallazgo “algo problemático y misterioso”, anotó Mulligan.

El MTA también vinculó el declive del número de pasajeros con sus trabajos de construcción, que “casi se duplicaron” durante los fines de semana en los últimos años. Con ello la cifra de pasajeros disminuyó 7,3%.

De mayo de 2017 a mayo de este año, el número de pasajeros en El Bronx y Queens cayó 8.2 y 6.6%, respectivamente. En Brooklyn 3.1% y en el área residencial de Manhattan 5.9%. Algunas de esas áreas es donde creció más la cantidad de usuarios de e-vías.

Al analizar los datos de la Comisión de Taxis y Limusinas de los últimos seis meses de 2017, un informe de Tri-State Transportation Campaign encontró que 36% del servicio e-vías se realiza en vecindarios donde el ingreso promedio es inferior a $45 mil dólares anuales.

Las constantes demoras en el Metro están afectando más a los ciudadanos pobres, que son quienes usan más el subterráneo y por distancias más largas, detalló un reporte del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

El servicio de autobús y Metro no ha visto mejoras significativas: más de 56 mil trenes se retrasaron en junio. Andy Byford, presidente de MTA desde hace seis meses, se comprometió a tomar medidas inmediatas para cortar 10 mil incidentes de retraso por mes para el final del año.

El porcentaje de trenes que no llegaron al final de sus recorridos a tiempo casi se duplicó, de 16.3% en mayo 2012 al 32% en junio 2018. Los trenes lentos y retrasados ​​significan que incluso cuando el número de pasajeros baja, los vagones todavía están hacinados.