Médico reutilizó un sensor anal sin limpiarlo; pacientes temen el contagio de VIH, hepatitis y otras enfermedades

Las enfermeras confesaron las prácticas antihigiénicas del doctor Roger D. Beyer
Médico reutilizó un sensor anal sin limpiarlo; pacientes temen el contagio de VIH, hepatitis y otras enfermedades
Las prácticas del doctor D. Beyer son cuestionables.
Foto: Unsplash

Las autoridades de salud del estado de Michigan alertaron sobre el posible contagio de VIH, hepatitis y otras enfermedades ante la mala práctica de un médico que reutilizó un sensor anal sin limpiarlo en sus clínicas especializadas en salud femenina y urología.

El doctor Roger D. Beyer, un médico con 32 años de práctica en el área de Kalamazoo, encabeza los centros de salud conocidos como Women’s Health Care Specialists y el Urological Solutions of Michigan. En ambas clínicas ofrece servicios de rehabilitación pélvica para problemas como incontinencia, nicturia y otras afecciones del piso pélvico.

Foco de infección

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de Michigan (MDHHS, por sus siglas en inglés), instó a los pacientes que han sido atendidos en los centros del doctor Beyer, a someterse a las pruebas necesarias para detectar VIH y hepatitis B y C, principalmente, si fueron sometidos a servicios de manometría anorrectal en esos hospitales.

Desde febrero pasado, las prácticas de doctor Beyer han sido investigadas por las autoridades. Al menos tres enfermeras que laboraron en sus clínicas aseguraron haber reutilizado el manómetro anorrectal sin limpiarlo, colocando únicamente un guante que no era de látex para cubrirlo cada vez que se usaba en un paciente diferente, de acuerdo con las instrucciones del doctor Beyer. Una de ellas aseguró que el aparato se reutilizó al menos unas 100 veces, a pesar de que la FDA advierte que sólo debe usarse una vez y desecharse.

Qué es un manómetro anorrectal

El manómetro anorrectal es un tubo pequeño y flexible, con un globo en su extremo, que se utiliza para medir la presión y sensibilidad del ano y el recto, con el fin de diagnosticar incontinencia, vejiga hiperactiva, dolor anal o pélvico, nicturia (orinar constantemente durante la noche), síndrome de espasmo del piso pélvico o problemas de defecación.

Algunas de las enfermedades que pudieron transmitirse de paciente a paciente ante la falta de higiene de esta práctica, son VIH, hepatitis C y hepatitis B.

Según un reporte del Daily Mail, el doctor Beyer admitió haber reutilizado el manómetro, pero aseguró que se limpiaba con una solución que mata el virus de las hepatitis y el VIH. “Nunca haría nada que pusiera en peligro la salud en todos los años que he practicado. La salud y el bienestar han sido la prioridad número uno”, afirmó.

El médico aseguró que el fabricante, The Prometheus Group, le dio luz verde para reutilizar el sensor cuando le consultó sobre la pertinencia de esta práctica y aseveró que no se registró ninguna infección luego de 12 años de utilizar el dispositivo.

La Junta de Medicina de Michigan investigará si Beyer violó el Código de Salud Pública de Michigan y entonces impondrá sanciones.