¿Cuál es la mejor hora para meditar?

Encuentra ese momento de calma y relajación

Encuentra el momento para meditar que más te convenga.
Encuentra el momento para meditar que más te convenga.
Foto: Unsplash

¿Por la mañana, a medio día o por la noche? La verdad de las cosas es que, con la vida llena de actividades y preocupaciones que tenemos, es difícil encontrar unos minutos para sentarnos, relajarnos un poco y simplemente, respirar, es decir, meditar.

¿Entonces cuál es la mejor hora para meditar? La respuesta es muy sencilla: la mejor hora para meditar es cuando tengas tiempo y tus ocupaciones te permitan un espacio sin interrupciones. Para muchas personas es conveniente hacerlo antes de que salga el sol, a las 5 o 6 AM, pues al silencio habitual de esa hora se suma que las actividades todavía no han empezado. Otras personas encuentran en la noche el momento ideal para su meditación, una vez que han completado sus tareas rutinarias.

Según los expertos, el mejor momento para meditar es entre las 4 AM y las 4 PM, pues la posición de la Tierra en ese lapso favorece el equilibrio entre las glándulas pineal y pituitaria al sentarse con la espalda recta. Lo cierto es que, cualquiera que sea la hora en que decidas hacerlo, trata de ser constante, consistente y practica la meditación a la misma hora todos los días.

Ahora bien, para meditar no necesitas ningún equipo especial ni ser un yogui experto o un iluminado. Todo lo que necesitas son unos minutos (5, 10, 15 o más, los que puedas tendrán sus beneficios) en los que puedas estar contigo mism@ sin interrupciones.

Siéntate en una posición cómoda, ya sea en una silla o en el suelo, pero con la espalda bien recta y la barbilla paralela al suelo. Puedes colocar las manos en postura de oración o simplemente dejarlas sobre tus rodillas. Hazte consciente de tu respiración y trata de que sea profunda y pausada. Cierra los ojos hasta donde todavía se filtre una rendija de luz y deja que fluyan tus pensamientos sin encuadrar ninguno en particular; recuerda que meditar es observar tus pensamientos sin juzgar ni accionar ni enfocarte.

Meditar por las mañanas te dará claridad mental para comenzar tu día y encontrarás que tu capacidad de concentración para realizar tus tareas, mejora. Meditar por la noche te brindará una oportunidad para relajarte, descansar y hacer una recapitulación de tu día antes de dormir.

Algo muy importante que debes considerar: no necesitas una atmósfera especial con velas, ni aromas ni música especial. Aunque estos elementos pueden ayudar a relajarte, también pueden ser distractores, especialmente en los primeros días de tu práctica. Lo mejor es que pruebes diferentes lugares y momentos del día para meditar y encuentres el que te haga sentir mejor; ese será el momento ideal para tu meditación.