Niño de ocho años en NY se quejaba de diarrea; terminó conectado a ventilador por coronavirus

Una familia en Queens casi pierde a su hijo por COVID-19

Los ventiladores ayudan a respirar a los enfermos por COVID-19.
Los ventiladores ayudan a respirar a los enfermos por COVID-19.
Foto: Getty Images

Un menor de ocho años en Nueva York que se quejaba de fiebre y diarrea terminó conectado a un ventilador por coronavirus.

En un principio un doctor que atendió a Jayden Hardowar solo le dijo a los padres que le suministraran Tylenol.

Pero, el 29 de abril, los progenitores, Navita y Roup, notaron que su hijo retorcía la cabeza y las manos de manera inusual.

“Yo lo escuché llamar a ‘mamá’. Jayden tiene una voz fuerte cuando llama a ‘mamá”, pero su voz era bien bajita”, describió Navita.

“Yo rápidamente miré su cara y sus labios que estaban azules, y de inmediato, supe que algo no estaba bien con Jayden”, agregó la mujer a un medio local.

El menor, que no padecía de condiciones de salud subyacentes,  ya no le respondía a su madre debido a un ataque cardiaco.

Uno de los hermanos del enfermo, de 15 años, ayudó al padre a realizar CPR o reanimación cardiopulmonar hasta que personal de emergencia llegó a buscarlo en una ambulancia.

“Mientras nos trasladábamos a Atlantic Avenue, en lo único en lo que pensaba eran en Jayden, si lograría sobrevivir. ¿Lo va a lograr?”, recordó el padre en entrevista con NBC.

El niño fue transferido del Jamaica Hospital en Queens a la Unidad de Cuidado Intensivo en Cohen’s Children’s Hospital del condado Nassau.

Afortunadamente, este domingo el menor pudo hablar mediante videocamara con sus familiares, ya que permanece aislado en el centro médico.

Al momento, los padres esperan por los nuevos resultados de las pruebas a los que su hijo fue sometido. Ya el paciente había arrojado positivo a COVID-19, a pesar de que nadie más en la familia (tres hermanos y los padres) ha presentado síntomas ni ha sido diagnosticado con la enfermedad.

“Sigue siendo una pesadilla pensar donde Jayden se encuentra en estos momentos. La semana pasada, para este tiempo, estábamos todos juntos compartiendo la cena, jugando, trabajando desde la casa, estudiando desde la casa, aprendiendo desde casa”, agregó Nzavita.