Contralor pide también investigar a Cuomo por uso de personal de la gobernación de NY para escribir libro alabándose en la pandemia

Un nuevo escándalo se ha sumado a la larga lista del veterano Demócrata, renuente hasta ahora a renunciar

Contralor pide también investigar a Cuomo por uso de personal de la gobernación de NY para escribir libro alabándose en la pandemia
Protesta satirizando el libro, marzo 2021, NYC
Foto: Michael M. Santiago / Getty Images

Thomas P. DiNapoli, contralor de Nueva York, pidió a la fiscal estatal Letitia James que investigue las acusaciones de que Andrew Cuomo supuestamente usó recursos de la gobernación en el “desarrollo y promoción” de su libro sobre la pandemia del coronavirus.

La procuradora general James recibió ayer la solicitud para investigar al gobernador Demócrata, confirmó su portavoz, quien sólo dijo que “No comentaremos más sobre una investigación en curso en este momento”.

La oficina de la fiscal general tiene la autoridad para realizar investigaciones civiles. Sin embargo, necesita una remisión de ciertas entidades estatales para llevar a cabo una investigación criminal, incluido el gobernador mismo, el contralor estatal o los fiscales de distrito locales, acotó CNN.

Es un nuevo escándalo que se ha sumado a la larga lista del veterano gobernador (D) Andrew Cuomo, renuente hasta ahora a renunciar.

El ultra secreto panel de ética del estado -Comisión Conjunta de Ética Pública (JCOPE)- ya había sugerido hace unos días que ahora también estaba investigando las quejas formales de que Cuomo usó personal del gobierno para ayudarlo a escribir sus criticadas memorias alabando su gestión durante el COVID, publicadas en octubre bajo el título “American Crisis: Leadership Lessons from the COVID-19 Pandemic”, con su foto en portada.

Previamente Cuomo había sido señalado, en orden cronológico, de supuestamente: dar de alta a pacientes mayores en los hospitales, lo que ha sido vinculado con miles de muertes por coronavirus no reportadas totalmente entre residentes, empleados y visitantes de ancianatos; acosar sexualmente a mujeres; y de usar su influencia para privilegiar el acceso de sus allegados a pruebas de coronavirus el año pasado.

Varios empleados actuales y anteriores de la gobernación han afirmado al Times Union que “no se ofrecieron como voluntarios” como se había dicho, y que su trabajo en el libro de Cuomo fue “esperado”, a pesar de no ser una tarea oficial. “No era opcional”, aseguró un ex ayudante anónima. “Se consideraba parte de su trabajo… Todos sabían que hacías lo que se te pedía y la exclusión voluntaria nunca fue realmente una opción”.

El manejo del libro de Cuomo -gobernador de Nueva York desde 2011- fue problemático desde el principio, afirmó previamente el comisionado Gary Lavine. “Esto fue ilegal en mi opinión… Los legisladores designados para JCOPE no obtuvieron la información. Es incorrecto. Es inapropiado”.

Cuando Cuomo publicó el libro, en la cúspide de su popularidad en las encuestas, fue descrito en su comunicado de prensa como un “retrato notable del liderazgo durante la crisis y una historia descarnada de decisiones desgarradoras que señalan el camino hacia un futuro más seguro para todos nosotros”.

Muchos parientes de fallecidos criticaron de inmediato el lanzamiento del libro y algunos hicieron una quema simbólica en Brooklynllamándolo desconsiderado, presumido y apresurado, mientras la pandemia seguía y aún causa estragos.

En la gestión de Cuomo sobre el COVID-19 se supo que limitó sus contactos con el gobierno federal para discutir soluciones, en medio de sus peleas con el entonces mandatario Donald Trump, aún siendo NY de lejos el estado más afectado por la pandemia, en muertes y pérdidas económicas.

Durante el otoño, la procuradora estatal James afirmó que el gobierno de Cuomo no estaba obstaculizando ilegalmente la divulgación de información solicitada reiteradamente desde Washington por el Departamento de Justicia (DOJ), sobre las muertes en los ancianatos. Pero este año James sí ordenó una investigación sobre las denuncias de acoso sexual contra el gobernador.

En marzo, la editorial Crown Publishing Group dejó de promocionar el libro, citando acusaciones de que la gobernación había encubierto muertes por COVID-19 vinculadas a hogares de ancianos