Claves sobre la investigación criminal contra Trump quien se critica a la fiscal Letitia James

La colaboración de las fiscalías de Manhattan y del estado de Nueva York contra empresas del expresidente se centra en fraude fiscal, uso indebido de recursos, manipulación del valor de inmuebles, entre otros aspectos

El expresidente Donald Trump y la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
El expresidente Donald Trump y la fiscal general de Nueva York, Letitia James.
Foto: MANDEL NGAN / Getty Images

La noticia cayó como una bomba al expresidente Donald Trump, quien acusó nuevamente “cacería de brujas” en su contra, pero eso no detendrá la investigación que dos fiscalías en Nueva York realizan en forma conjunta con miras a liberar cargos criminales.

El caso es complejo, pero el exmandatario busca simplificarlo con críticas a la fiscal general de Nueva York, Letitia James, acusándola prácticamente de estar obsesionada con perseguirlo.

“La Fiscal General de Nueva York literalmente hizo campaña para enjuiciar a Donald Trump incluso antes de saber algo sobre mí”, expresó. “Dijo que si era elegida usaría su oficina para investigar ‘todos los aspectos’ de mis negocios inmobiliarios. Ella juró que ‘definitivamente me demandaría'”.

El expresidente no miente al respecto, la fiscal James prometió eso en su campaña, pero hasta ahora ha logrado avanzar en la investigación sobre las Organización Trump con apoyo de tribunales que le han avalado cuestionar a empleados del exmandatario y a su hijo Eric, quien es parte de las administración de las compañías.

“También prometió que, de ser elegida, ‘se unirá a las fuerzas del orden y otros fiscales generales de esta nación para destituir a este presidente'”, acusó Trump. “La Fiscal General hizo cada una de estas declaraciones, no después de haber tenido la oportunidad de ver los hechos, sino ANTES de que fuera elegida, ANTES de haber visto siquiera una pizca de evidencia”.

¿Cuándo comenzó todo?

La investigación comenzó en 2019, luego de que el exabogado personal del exmandatario, Michael Cohen, testificó ante el Congreso –cuando se indagaba la intervención de Rusia en las elecciones– que en los estados financieros anuales de la Organización Trump se inflaron los valores de los bienes, a fin de obtener términos favorables para préstamos y la cobertura de seguros. La indagatoria también se enfoca en la posible reducción del valor de otros bienes para pagar menos impuestos en bienes raíces.

Entre otros aspectos, la investigación de James analiza cuatro proyectos inmobiliarios y el intento de Trump de comprar Buffalo Bills, un equipo de la NFL.

El fiscal Ciryus Vance Jr.

Al tiempo que el equipo de James comenzó la indagatoria civil contra la Organización Trump, el fiscal de Manhattan, Curys Vance Jr., inició una investigación sobre fraude fiscal y posibles pagos de gobiernos extranjeros, entre otros aspectos.

El equipo de Vance Jr. recibió en febrero un espaldarazo de la Corte Suprema, cuando les permitió obtener los reportes de impuestos y financieros del republicano, aunque no podrá divulgar los documentos, ya que los registros estarán sujetos a reglas de secreto, solamente para el gran jurado.

La indagatoria de Vance comenzó cuando Cohen reveló sobre los “pagos secretos” hechos antes de las elecciones de 2016 a dos mujeres que alegaron haber tenido aventuras amorosas con Trump hace varios años, una de ellas Stormy Daniels, pero ese aspecto era sólo un elemento de la indagatoria.

De civil a criminal

Como ocurre en varios casos de alto perfil, las fiscalías pueden colaborar para robustecer sus casos, lo cual decidieron hacer Vance Jr. y James y fue la oficina de ésta la que reveló el cambio de estatus.

“Hemos informado a la Organización Trump que nuestra investigación sobre la organización ya no es de naturaleza puramente civil. Ahora estamos investigando activamente a la Organización Trump con carácter penal, junto con el fiscal de Manhattan. No tenemos ningún comentario adicional en este momento”, dijo el portavoz de Fabien Levy.

Exfiscales dijeron a NBC News que ese cambio de estatus eran “malas noticias” para el expresidente Trump y sus empresas.

“Este no es un avance positivo para los abogados que representan a la Organización Trump”, dijo Dennis Vacco, ex fiscal general de Nueva York.

Ahora bien, la colaboración permite a las dos fiscalías compartir documentos, ya que es posible que sus investigadores tengan distintos datos que, vistos en conjunto, establecen una ruta más clara del caso.

El equipo de James se beneficiará, por ejemplo, de los reportes financieros y de impuestos del exmandatario.

¿Qué puede pasar?

Es temprano para conocer la ruta de las investigaciones, pero el objetivo de los fiscales es lograr una acusación criminal contra alguien de la Organización Trump.

Durante su estancia en la Casa Blanca, el expresidente dejó al mando a sus hijos Donald Jr. y Eric. Su hija Ivanka era asesora en el Gobierno federal, por ello tampoco formaba parte de la administración de las empresas, aunque recibió dividendos.

Eric Trump, por ejemplo, tuvo que rendir declaración y entregar información a investigadores, luego de una batalla en tribunales que le dio la razón a la fiscal James.

También el CFO de la conglomerado, Allen Weisselberg, ha sido parte central de la indagatoria.

El exabogado de Trump, Cohen, ha rendido testimonio en varias ocasiones con el fiscal Vance Jr. y en su podcast ha adelantado que no hay buenas noticias para su exjefe.