Demandan a gobernadora Hochul a pocas horas de maniobra “inconstitucional” del Partido Demócrata para afianzarse en Nueva York y el Capitolio

“Los mapas que se acaban de promulgar son manipulaciones partidistas inconstitucionales que intentan amañar las elecciones de NY para la próxima década desafiando la voluntad de los votantes y con un flagrante desprecio por la Constitución” estatal, dijeron los demandantes

Capitolio de Nueva York en Albany.
Capitolio de Nueva York en Albany.
Foto: Daniel Barry / Getty Images

Catorce demandantes presentaron una querella judicial ayer contra la gobernadora Kathy Hochul y los legisladores demócratas, pocas horas después de que aprobasen en Albany un rediseño del mapa electoral de Nueva York llamado a favorecer la presencia de su partido en el Capitolio nacional.

Los demandantes alegan que las nuevas líneas aprobadas por la Asamblea estatal son “inconstitucionales” porque violan una ley estatal de 2014 que establece el proceso para volver a trazar las líneas distritales y, además, que fueron manipuladas para favorecer a los titulares demócratas.

Aunque a nivel nacional los demócratas habían acusado a los republicanos de suprimir el voto de las minorías, han hecho lo propio en Nueva York, donde son mayoría contundente en proporción 7 a 1 en cuanto a electores registrados. Al momento NY tiene 27 representantes -19 demócratas y 8 republicanos- en El Capitolio, pero perderá un curul debido a la disminución de la población, que venía descendiendo antes de la pandemia y se aceleró desde entonces.

El miércoles la Asamblea estatal y el Senado aprobaron el nuevo mapa de 26 distritos electorales de Nueva York, que podría suponer para los demócratas la obtención de tres congresistas más en las próximas elecciones legislativas de noviembre, en detrimento de los republicanos. Otro cambio que trae el nuevo trazado es que la ciudad de Nueva York obtendrá dos nuevos escaños en el Senado estatal en 2023.

“En 2014, el pueblo de Nueva York consagró en la Constitución de Nueva York un proceso exclusivo para promulgar distritos electorales de reemplazo, al mismo tiempo que prohibía la manipulación de los territorios de partidos y titulares”, escribieron los abogados Bennet J. Moskowitz, George H. Winner y Misha Tseytlin en la demanda presentada en la Corte Suprema del condado Steuben.

La petición se presenta contra Hochul, el vicegobernador Brian Benjamin, la líder de la mayoría del Senado estatal Andrea Stewart Cousins, el presidente de la Asamblea Carl Heastie, la Junta Electoral del estado NY y “New York State Legislative Task Force on Demographic Research and Reapportionment”. Ninguno de ellos emitió comentarios, reseñó New York Post.

Ayer alrededor de las 7 p.m., un día después de que fuesen aprobados, Hochul firmó los proyectos de ley que establecieron los límites de los nuevos distritos del Congreso, del Senado y la Asamblea estatales de Nueva York en 2023.

La Legislatura no tenía autoridad para promulgar el nuevo mapa porque no siguió el proceso exclusivo para promulgar mapas de reemplazo que el Pueblo consagró a través de las enmiendas de 2014, lo que significa que el mapa del Congreso es completamente nulo”, escribieron los abogados en la demanda.

Al parecer los abogados también están considerando presentar una demanda federal por separado que se enfocaría en distritos específicos, en caso de que los tribunales estatales nieguen la querella. “Los mapas que se acaban de promulgar son manipulaciones partidistas inconstitucionales que intentan amañar las elecciones de Nueva York para la próxima década desafiando la voluntad de los votantes y con un flagrante desprecio por la Constitución de Nueva York. Estos nuevos mapas deben ser derribados”, dijeron los abogados en un comunicado.

La técnica de rediseño geopolítico es conocida como “gerrymandering”, término acuñado en 1812, cuando el entonces gobernador de Massachussets, Elbridge Gerry, dibujó un distrito electoral que se extendía como una salamandra (salamander, en inglés) para asegurarse un escaño para su partido.

La redistribución de las circunscripciones electorales se hace en Estados Unidos cada diez años, una vez que se dan a conocer los resultados del censo electoral y sólo afecta a aquellos estados en los que la población ha crecido o menguado lo suficiente para ganar o perder representantes en el Congreso federal.

La propuesta aprobada el miércoles en Nueva York había sido presentada el pasado domingo y de inmediato fue criticada por el Partido Republicano, aunque también ha hecho lo mismo en otros estados que controla.