¿Tu HSA es deficiente? Descubre cómo mejorar tu cuenta de ahorros médicos
Estas cuentas ofrecen ventajas fiscales, pero muchos consumidores no las financian adecuadamente
Estas cuentas están diseñadas para abatir costos que pueden ser sumamente elevados en atención médica. Crédito: Shutterstock
Las cuentas de ahorro para la salud (HSA por sus siglas en inglés) son una herramienta poderosa para reducir gastos médicos, pero el 60% de sus titulares no financian adecuadamente sus beneficios. Conocer sus opciones es vital para maximizar sus beneficios fiscales y proteger su inversión.
En combinación con planes de salud con deducibles altos (HDHP en inglés), estas cuentas están diseñadas para abatir costos que en algunas circunstancias pueden ser sumamente elevados en atención médica y además ofrecen una triple ventaja fiscal según el código tributario, ya que permiten recibir contribuciones antes de impuestos, capitalización libre de impuestos y retiros libres de impuestos para gastos médicos calificados.
Sin embargo, pocos titulares de estas cuentas logran financiarlas al máximo y todavía un número menor invierten el dinero de sus HSA fuera de una cuenta de ahorros.
En estas condiciones, es común que la mayoría de los consumidores probablemente no llenen sus HSA por falta de recursos financieros y por ello, los expertos consideran que la combinación de HDHP y HSA es la menos beneficiosa para los trabajadores con bajos ingresos.
Pero incluso los consumidores con altos ingresos pueden negarse a financiar completamente sus HSA aun cuando les cobran comisiones por mantenimiento de cuenta y costos adicionales por invertir en activos a largo plazo.
A diferencia de los planes 401(k), donde los participantes normalmente están cautivos en los planes del empleador, los titulares de una cuenta HSA pueden transferir dinero de una a otra mediante transferencia o reinversión. Por eso, es importante que sepas evaluar si el manejo de tu cuenta es bueno o tienes que aplicar otras medidas para hacerlo más eficiente y te pueda entregar todo su potencial.
El alto precio que implica sus ventajas fiscales
Las HSA lucen más atractivos que otros instrumentos de ahorro con ventajas fiscales, especialmente para los inversores que prevén gastos médicos de bolsillo. Incluso en casos no médicos, la HSA es al menos tan beneficiosa como un plan 401(k) o una cuenta IRA tradicional con impuestos diferidos.
Sin embargo, los gastos de las HSA o unas inversiones deficientes, pueden erosionar sus beneficios fiscales, especialmente para los pequeños propietarios de cuentas pequeñas, por ejemplo, por el pago de las comisiones fijas de mantenimiento de cuenta, mientras que las tasas de interés pueden ser más bajas. Por ello, si tienes una cuenta de este tipo, debes evaluar los siguientes aspectos:
- Tarifas de instalación: es un cargo que se cobra al momento de abrir la cuenta, aunque a veces la cubren los propios empleadores
- Tarifas de mantenimiento de cuenta: son cuotas mensuales o anuales, que se cobran por el manejo de la cuenta y también hay empleadores que las cubren. por el mantenimiento de su cuenta, que a veces también cubren los empleadores
- Tarifas de transacción: tarifas que se aplican cuando pagas algún servicio desde tu cuenta HSA.
- Tasa de interés de las cuentas de ahorro: Para quienes usan la HSA para financiar gastos médicos de bolsillo, es especialmente importante monitorear la rentabilidad de sus ahorros. Muchas HSA ofrecen tasas de interés más altas para saldos más grandes, lo que justifica que aumentes tus ahorros en esta cuenta.
- Gastos relacionados con la inversión: Los inversores pueden enfrentar comisiones por gastos de fondos mutuos o ETF, cargos de venta y tarifas en dólares por mantener cuentas de inversión
- Opciones de inversión: evalúa las diferentes alternativas de inversión que ofrecen para asegurarte que se alinean con tu filosofía de inversión.
¿Cómo detonar una HSA deficiente?
Los expertos en este instrumento aseguran que existen tres opciones para potenciarlos:
- Haz contribuciones extra, por tu cuenta
Si estás inscrito en una cuenta HDHP, debes saber que puedes elegir un proveedor de HSA diferente y deducir sus contribuciones a la HSA en tu declaración de impuestos. Esto es más engorroso y requiere más disciplina que las deducciones de nómina, por lo que renunciar a ellas no suele ser la mejor opción.
- Transfiera el dinero de la HSA que te otorga tu empleador a una de tu elección
Tus contribuciones a la HSA provienen directamente de su nómina y se destina a la HSA proporcionada por su empleador; luego, puedes transferir periódicamente parte o la totalidad de ese saldo a una cuenta HSA de tu preferencia. Este tipo de transferencias no tiene consecuencias fiscales y puedes realizar varias transferencias al año.
También puedes tener más de una HSA, por lo que este enfoque puede ser útil para empleados cuyas HSA cautivas ofrecen ahorros considerables, pero opciones de inversión menos atractivas.
- Transfiera el dinero de la HSA de tu empleador a otra HSA
Similar a la opción 2, puedes contribuir a la HSA proporcionada por su empleador a través de una deducción de nómina y luego transferir dinero a tu HSA preferida.
Hay dos diferencias clave: en una de las opciones, dos fideicomisarios administran los fondos, donde recibes un cheque que debe depositar en otra HSA dentro de los 60 días; de lo contrario, se considera un retiro anticipado y tendrás que pagar una penalización del 20% si no has cumplido los 65 años. Si bien se permiten múltiples transferencias entre HSA, pero solo se permite una transferencia cada 12 meses.
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