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Consumo de alcohol entre adolescentes en Nueva York: 9% por encima del promedio nacional

Nueva York supera el promedio nacional en consumo de alcohol adolescente; expertos alertan sobre "binge drinking" y llaman a reforzar prevención

Adolescentes alcohol

Las autoridades de salud piden reforzar y hacer conciencia entre los jóvenes respecto a los daños que provoca el consumir grandes cantidades de alcohol a temprana edad. Crédito: Shutterstock

El consumo de alcohol entre adolescentes sigue siendo una preocupación de salud pública en Estados Unidos, y Nueva York se encuentra por encima del promedio nacional, según un análisis reciente basado en datos oficiales.

Aunque el estado no lidera el ranking nacional, los especialistas advierten que la magnitud del problema, que afecta a cientos de miles de menores, exige una respuesta más firme desde las familias, las escuelas y las comunidades.

De acuerdo con datos de la National Survey on Drug Use and Health (NSDUH), analizados por el centro de tratamiento de salud conductual The Dawn Rehab Thailand, el 16.43% de los jóvenes de entre 12 y 20 años en Nueva York reportó haber consumido alcohol en el último mes. Esta cifra es casi 9% superior al promedio nacional, que se ubica en 15.14%, lo que coloca al estado por encima de la media del país en consumo de alcohol entre menores.

“Binge drinking”: una señal de alarma en Nueva York

Más allá del consumo general, los expertos subrayan la gravedad del “binge drinking”, definido como la ingesta de 5 o más bebidas en hombres o 4 o más en mujeres en una sola ocasión. En Nueva York, el 9.24% de los adolescentes admitió haber practicado este tipo de consumo excesivo, frente a un promedio nacional del 8.29%.

Este dato sugiere patrones de consumo más riesgosos entre los jóvenes neoyorquinos. “No se trata solo de cuántos adolescentes beben, sino de cómo lo hacen”, señalan especialistas en salud pública, quienes advierten que el “binge drinking” incrementa el riesgo de intoxicación, accidentes, conductas violentas y problemas de salud a largo plazo.

El noreste, la región con mayor consumo juvenil

La región que registra las tasas más altas de consumo de alcohol entre menores. En conjunto, el noreste alcanza un promedio regional del 17.56%, superando al Medio Oeste (16.65%), el Oeste (14.88%) y el Sur (13.44%).

Dentro de esta región, Vermont encabeza el ranking nacional, con 24.66% de consumo entre jóvenes de 12 a 20 años y un 14.15% de “binge drinking”. Rhode Island ocupa el segundo lugar (21.86%), seguido por New Hampshire (20.59%) y Massachusetts (20.40%). Aunque Nueva York se sitúa por debajo de estos estados, su nivel sigue siendo elevado en comparación con la media nacional.

En la actualidad, se ha normalizado que los adolescentes beban alcohol. (Foto: Shutterstock)

Un problema que afecta a miles de familias neoyorquinas

Los expertos destacan que más del 16% de consumo juvenil en Nueva York representa a cientos de miles de menores, una cifra que no puede considerarse marginal. El acceso relativamente fácil al alcohol, la presión social y la normalización del consumo en ciertos entornos son algunos de los factores que influyen en estas estadísticas.

Además, el consumo temprano está asociado con un mayor riesgo de dependencia en la adultez. Estudios previos han demostrado que quienes comienzan a beber antes de los 15 años tienen más probabilidades de desarrollar trastornos por uso de alcohol en el futuro.

Estados con menor consumo y el contraste nacional

Mientras el noreste concentra las tasas más altas, otros estados muestran niveles considerablemente más bajos. Mississippi registra la menor tasa del país, con 9.68%, casi un 60% menos que Vermont. Utah (10.62%) y Carolina del Norte (11.30%) completan el grupo de estados con menor consumo entre menores.

A nivel nacional, 15.14% de los jóvenes de 12 a 20 años consume alcohol y 8.29% practica binge drinking, cifras que, aunque inferiores a las del noreste, siguen siendo motivo de preocupación para las autoridades sanitarias.

La voz de los especialistas

Helen Wells, directora clínica de The Dawn Rehab Thailand, explicó que analizar los patrones regionales de consumo ayuda a comprender mejor las causas del problema. “Estudiar dónde el consumo adolescente es más frecuente permite identificar factores sociales y culturales que influyen en estas conductas”, señaló.

Wells advirtió que el consumo de alcohol en menores puede provocar intoxicación, daños en el desarrollo cerebral y problemas emocionales, además de aumentar el riesgo de adicción en etapas posteriores de la vida. “Comprender la magnitud del problema es clave para diseñar intervenciones más efectivas”, añadió.

Qué pueden hacer los padres y la comunidad

Los especialistas coinciden en que la prevención debe comenzar en casa y reforzarse en la escuela y la comunidad. Entre las principales recomendaciones se encuentran:

* Hablar con los hijos desde edades tempranas sobre los riesgos del alcohol.

* Fomentar conversaciones abiertas y honestas, sin estigmas.

* Enseñar a los adolescentes estrategias para decir “no” ante la presión social.

* Promover actividades recreativas y saludables como alternativa al consumo.

* Dar el ejemplo con un consumo responsable en el entorno familiar.

Un llamado a reforzar la prevención en Nueva York

Aunque Nueva York no figura entre los estados con mayor consumo juvenil, superar el promedio nacional en casi un 9% es una señal clara de alerta. Para los expertos, reducir estas cifras requerirá educación temprana, políticas de prevención sostenidas y un compromiso activo de toda la comunidad.

El desafío, coinciden, no es solo disminuir el número de adolescentes que consumen alcohol, sino evitar los patrones de consumo excesivo que ponen en riesgo su salud y su futuro.

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