Acusan a la administración Kathy Hochul de minimizar ataques en cárceles para encubrir violencia contra los guardias
En un memorando del año pasado se redefine qué hechos deben considerarse “agresión” y cuáles pasan a clasificarse como “acoso” o “conducta disruptiva”
Organizaciones dicen que la administración Hochul “se niega a reconocer la realidad”. Crédito: Shutterstock
La administración de la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, enfrenta críticas tras la publicación de un memorando interno que, según denunciantes, rebaja la gravedad de los ataques cometidos por reclusos contra funcionarios penitenciarios.
La información fue publicada por The New York Post, que tuvo acceso al documento y a reacciones de sindicatos y líderes políticos.
El memorando, fechado el 31 de diciembre de 2025 y firmado por el subcomisionado del Departamento de Correcciones y Supervisión Comunitaria, Michael D’Amore, redefine qué hechos deben considerarse “agresión” y cuáles pasan a clasificarse como “acoso” o “conducta disruptiva”, categorías de menor gravedad administrativa.
En el texto, enviado a superintendentes de prisiones y comandantes de guardia, D’Amore señala que el departamento ha redefinido la categoría de “incidente inusual” e incorporado el acoso como un incidente denunciable.
Como ejemplo, se menciona que si un recluso le arranca el bolsillo de la camisa a un guardia que reparte comida, el hecho no debe registrarse como agresión, sino como conducta disruptiva o acoso.
Solo sería considerado agresión si el interno estrellara el rostro del oficial contra una valla de seguridad mientras le rasga la camisa.
El memorando detalla otros escenarios similares. Arrojar un cartón de leche vacío por la espalda de un guardia sería clasificado como acoso y solo se consideraría agresión si el cartón estuviera congelado.
En otro caso hipotético, señalado por el Post, si un recluso tira de los brazos hacia el interior de su celda mientras un agente intenta retirarle ataduras mecánicas, la acción no se registraría como agresión, salvo que el interno balancee las ataduras y golpee al oficial.
“Se niegan a reconocer la dura realidad”
Para el candidato republicano a gobernador Bruce Blakeman, estas directrices constituyen un intento deliberado de encubrir la violencia en las cárceles estatales.
“Seamos claros: cuando un recluso agarra a un oficial, le lanza objetos o lo arrastra a una celda, eso es agresión”, afirmó. “No se hacen las cárceles más seguras con juegos de palabras”, añadió.

Funcionarios penitenciarios consultados por The New York Post interpretan el cambio como una represalia de la administración Hochul tras una huelga del año pasado, que terminó con el despido de unos 2,000 oficiales y agravó la escasez de personal.
“Van a usar esto en nuestra contra. Están haciendo todo lo posible para castigarnos y facilitarles la vida a los reclusos”, dijo un guardia al diario.
La Asociación Benéfica de Oficiales Correccionales y Policía también rechazó la reclasificación y advirtió que las nuevas definiciones “maquillarán” las estadísticas oficiales.
“Dentro de un año, el Departamento de Correcciones y Supervisión Comunitaria dirá que las agresiones han disminuido y que las prisiones son más seguras, cuando en realidad es porque se niegan a reconocer la dura realidad que enfrentan nuestros miembros”, señaló el sindicato en un comunicado citado por el Post.
Según cifras citadas por The New York Post, las agresiones de reclusos a personal penitenciario aumentaron a 2,072 en 2024, un 39% más que en 2022. Las agresiones entre reclusos se duplicaron en el mismo período, al pasar de 1,474 a 2,984.
“Estas cifras revelan la verdad que Hochul quiere ocultar. Esto no es una reforma, es un encubrimiento”, sostuvo el aspirante republicano.
“Es fundamental la intención de causar daño”
Desde el Departamento de Correcciones y Supervisión Comunitaria, D’Amore defendió el memorando y aseguró que la reclasificación no busca ser indulgente con la violencia.
“Para determinar que se ha producido una agresión es fundamental la intención de causar daño, independientemente de que haya lesión o no”, explicó.
Precisó que lanzar fluidos corporales o excrementos a un guardia, así como tocamientos sexuales al personal, seguirá considerándose agresión.
Sigue leyendo:
• Criminalidad en NYC sigue bajando: Mamdani apoya estrategia del NYPD
• Nueva ley fortalece tratamiento de pruebas de delitos sexuales tomadas por hospitales de NY
• Lucha por la gobernación de NY: la contienda estelar de 2026