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Aprende a preparar retinol casero con solo tres ingredientes

Prepara estas gomitas de zanahoria y caldo de huesos: un snack de "retinol comestible" rico en betacarotenos y colágeno para una piel radiante y saludable

Transforma tu nutrición en belleza: el poder del colágeno y la vitamina A en un delicioso bocado natural

Transforma tu nutrición en belleza: el poder del colágeno y la vitamina A en un delicioso bocado natural. Crédito: Shutterstock

El retinol es un compuesto clave para darle luminosidad a la piel, mejorar la salud visual y fortalecer el sistema inmune. Aunque técnicamente el retinol puro se encuentra en productos de origen animal, hoy te traemos una receta innovadora para crear tu propio “retinol comestible” casero utilizando zanahoria y caldo de huesos.

Ciencia Nutricional: ¿Retinol o Betacarotenos?

Zanahorias
La vitamina A es una vitamina liposoluble que está naturalmente presente en muchos alimentos como las zanahorias.
Crédito: Shutterstock

Es fundamental aclarar un mito común: las plantas no contienen retinol de forma directa. Sin embargo, la zanahoria es rica en betacarotenos (provitamina A). Al ser ingeridos, nuestro cuerpo tiene la capacidad de convertir estos betacarotenos en retinol (vitamina A activa).

colágeno
El caldo de huesos es una forma de obtener colágeno.
Crédito: Shutterstock

Mientras que el retinol puro proviene del hígado, huevos y lácteos, esta receta utiliza precursores naturales de alta biodisponibilidad. Al combinarlo con el caldo de huesos, creamos un snack potente que aporta:

  • Vitamina A: Para la regeneración celular.
  • Colágeno natural: Esencial para la elasticidad de la piel y la salud articular.
  • Hidratación: Un snack de belleza superior a cualquier gomita comercial procesada.

Receta de retinol comestible

La receta original es del chef Daniel Del Toro y es bastante sencilla de hacer. Para esta preparación de “retinol comestible”, se requieren dos zanahorias grandes y frescas, que son nuestra fuente principal de betacarotenos. También necesitarás medio vaso de agua purificada para facilitar el licuado y una taza de caldo de huesos natural, que es el secreto para aportar ese colágeno puro que la piel tanto agradece. Finalmente, para lograr esa textura perfecta de snack, utiliza una o dos hojas de gelatina neutra de alta calidad.

Modo de Preparación

Lo primero que se debe hacer es lavar y trocear las zanahorias para añadirlas al procesador de alimentos o licuadora, lo cual nos permitirá extraer todo el beneficio de la provitamina A. Vierte el medio vaso de agua sobre la verdura y tritura con potencia hasta obtener una pulpa fina y homogénea. Para que la textura final sea elegante y sedosa, pasa esta mezcla por un paño fino o una bolsa para leches vegetales, apretando con fuerza para obtener únicamente el jugo puro de zanahoria y descartando la fibra sólida.

Mientras reservas el jugo, vierte el caldo de huesos en una olla pequeña y llévalo a fuego medio para que se caliente sin necesidad de que llegue a hervir con fuerza. En este punto, incorpora la hoja de gelatina (previamente hidratada en agua fría si el fabricante lo indica) para que se deshaga con el calor residual del caldo. Una vez que la gelatina esté completamente derretida e integrada, retira la olla del fuego y combina este líquido con el jugo de zanahoria.

Mezcla ambos líquidos con suavidad hasta que se vean perfectamente integrados en un color naranja vibrante y lleno de vida. Vierte el resultado en un táper o recipiente de cristal limpio, ciérralo herméticamente y llévalo a la parte más fría del refrigerador para que repose durante unas horas hasta que cuaje por completo. Al final, se obtiene un snack de retinol natural con una textura increíble, listo para disfrutar cada día como parte de tu rutina de cuidado personal.

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