Cómo usar semillas de mostaza para aliviar el dolor en huesos y articulaciones
Las semillas de mostaza pueden ayudar a aliviar el dolor articular gracias a su efecto antiinflamatorio y de calor, sin embargo, debes saber cómo aplicarlo
Las semillas de mostaza se obtienen de la planta Brassica campestris, conocida desde hace siglos por sus propiedades analgésicas. Crédito: New Africa | Shutterstock
Además de los tratamientos médicos convencionales, que no deben sustituirse, algunas personas recurren a la medicina natural o remedios caseros para aliviar los dolores en huesos y articulaciones, provocados por afecciones severas como la artritis, artrosis o reumatismo.
Un tratamiento complementario que se está popularizando es con las semillas de mostaza, que se obtienen de la planta Brassica campestris, conocida desde hace siglos por sus propiedades analgésicas, especialmente cuando las molestias se concentran en manos, rodillas, caderas y espalda.
¿Por qué las semillas de mostaza pueden ayudar a aliviar el dolor?
Las semillas de mostaza contienen compuestos activos como los glucosinolatos, que al triturarse liberan sustancias capaces de generar una sensación de calor en la piel. Este efecto térmico favorece la circulación sanguínea en la zona donde se aplica.
El aumento del flujo sanguíneo puede contribuir a reducir la rigidez y la inflamación leve en articulaciones afectadas por enfermedades como la artritis. Además, el calor local ayuda a relajar los músculos tensos alrededor de la articulación, lo que puede disminuir la percepción del dolor.
En la medicina popular, la mostaza también ha sido utilizada para tratar neuralgias y molestias reumáticas, debido a su acción rubefaciente, es decir, su capacidad para enrojecer y estimular la piel.
Cómo preparar el remedio con semillas de mostaza
Uno de los usos más extendidos es el emplasto o cataplasma de semillas de mostaza. La preparación es sencilla, pero debe realizarse con cuidado:
- Triturar una cucharada de semillas de mostaza hasta obtener un polvo fino
- Mezclar el polvo con agua tibia hasta formar una pasta espesa
- Colocar la mezcla sobre una gasa o tela limpia
- Aplicar en la zona afectada (por ejemplo, rodillas o manos)
- Dejar actuar entre 10 y 15 minutos, sin prolongar el tiempo
- Retirar con agua templada y secar la piel con suavidad
Es importante no aplicar la pasta directamente sobre la piel sin protección, ya que puede provocar irritación. Incluso, antes de utilizarla es recomendable que hagas la prueba en una zona pequeña de la piel, para verificar que no irrite.
Recuerda también que el manejo del dolor articular suele requerir una combinación de estrategias: ejercicio adaptado, control del peso, tratamiento farmacológico cuando es necesario y, en algunos casos, terapias complementarias como el de las semillas de mostaza.
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