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Por qué los enchufes tienen dos agujeros: la función secreta que nadie conoce

A simple vista, las dos clavijas planas paralelas que se insertan en el tomacorriente tienen dos agujeros, que cumplen su función en los enchufes tipo A

Además de los agujeros, algunos enchufes suelen traer un pin cilíndrico metálico que se conoce como "tierra" y es para seguridad contra descargas eléctricas.

Además de los agujeros, algunos enchufes suelen traer un pin cilíndrico metálico que se conoce como "tierra" y es para seguridad contra descargas eléctricas. Crédito: Rick Parsons | Shutterstock

Seguramente lo habrás notado, pero nunca te preguntaste para qué sirven los dos agujeros que traen los enfuches tipo A, también conocido como enchufe “americano”. Estos son comunes en la mayoría de hogares de América Latina, Estados Unidos y Canadá.

A simple vista parece un diseño básico: dos clavijas planas paralelas que se insertan en el tomacorriente. Sin embargo, si se observan con atención, esas clavijas tienen dos pequeños agujeros cerca de la punta. No están allí por casualidad ni por decoración.

Un invento con más de un siglo de historia

El origen de este diseño se remonta a 1904, cuando el inventor estadounidense Harvey Hubbell II patentó uno de los primeros enchufes eléctricos desmontables. Aquellas primeras versiones incluían muescas en las puntas de las clavijas.

El objetivo era claro: permitir que el enchufe se alineara correctamente con pequeñas protuberancias dentro del tomacorriente. Estas ayudaban a mantenerlo firme y evitar que se saliera con facilidad.

Con el paso de los años, las muescas evolucionaron hasta convertirse en los dos agujeros que hoy conocemos. El principio mecánico es similar: mejorar la sujeción.

La llamada “función secreta” de estos agujeros es aumentar la estabilidad de la conexión. Dentro de muchos tomacorrientes existen pequeñas piezas metálicas que encajan ligeramente en esos orificios. Ese encastre genera una leve resistencia al retirar el enchufe y ayuda a que permanezca fijo durante su uso.

Esto reduce el riesgo de desconexiones accidentales, algo clave para evitar cortes bruscos de energía que podrían dañar aparatos eléctricos o provocar chispas. En otras palabras, los agujeros contribuyen a una conexión más segura y estable.

El enchufe tipo A funciona con voltajes que oscilan entre los 100 y 127 voltios, al menos en el continente americano. En países asiáticos puede aumentar a 220V.

Otras utilidades que tienen los agujeros del enchufe tipo A

Con el tiempo, los fabricantes encontraron usos. Estos son los más comunes:

  • Asistencia en la fabricación: facilitan sujetar la clavija mientras se moldea o coloca el recubrimiento plástico.
  • Sellado de fábrica: permiten asegurar el ensamblaje como parte del control de calidad.
  • Mensajes o etiquetas: en algunos casos ayudan a fijar pequeñas advertencias o elementos informativos.
  • Seguridad: pueden utilizarse para colocar dispositivos de bloqueo o pequeños candados que impidan el uso no autorizado, algo habitual en entornos industriales.

Aunque parezcan un detalle menor, esos dos agujeros forman parte de una evolución técnica pensada para mejorar la seguridad y la durabilidad de la conexión eléctrica.

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