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5 súperalimentos para resetear tu hígado de forma natural

Protege tu hígado con una dieta saludable. Descubre los 5 alimentos clave, cómo combatir el hígado graso y consejos de nutrición para sanar tu cuerpo

Alimentos saludables para el hígado: aguacate, ajo, cúrcuma, espinacas y remolacha sobre una mesa de madera, representando una dieta para el hígado graso.

Priorizar alimentos reales y de bajo índice glucémico es el primer paso para revertir el hígado graso y mejorar tu salud metabólica. Crédito: Shutterstock

La alimentación tiene un impacto directo en el organismo; lo que ingerimos nutre o afecta las células. Para un óptimo funcionamiento del hígado, se recomienda el consumo de al menos cinco alimentos clave para contrarrestar las afectaciones por el exceso de alcohol, la hepatitis, el exceso de hierro, la obesidad y las dietas desequilibradas.

La enfermedad del hígado graso es ocasionada, principalmente, por una alimentación desequilibrada. Se considera clínicamente como tal cuando más del 10% del peso del órgano es grasa; en estos casos, se clasifica formalmente como una patología.

El hígado es uno de los órganos más importantes del organismo y se ve gravemente afectado por una ingesta elevada de carbohidratos, el consumo excesivo de alcohol y el abuso de medicamentos. Estos factores dan paso a la Enfermedad del Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA) y su variante más severa, la Esteatohepatitis No Alcohólica (EHNA).

La ciencia detrás de la salud hepática

Una revisión sobre la alimentación, dieta y nutrición para la EHGNA y la EHNA, publicada por el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), explica que es posible “prevenir estas afecciones si lleva una dieta saludable, limita el tamaño de las porciones y mantiene un peso saludable”.

Dentro de las recomendaciones alimentarias, la investigación destaca la importancia de consumir “más alimentos con un índice glucémico bajo”, como la mayoría de las frutas, verduras y cereales integrales. Estos alimentos afectan menos la glucosa en la sangre que aquellos con un índice glucémico alto, como el pan blanco, el arroz blanco y las papas.

¿Qué se debe hacer a nivel nutricional para el manejo del Hígado Graso?

Para prevenir esta condición, la clave reside en mantener un peso saludable, controlar el tamaño de las porciones y priorizar alimentos reales.

  • Pérdida de peso gradual: Si existen problemas de sobrepeso, lo ideal es adelgazar de forma progresiva. Las “dietas milagro” o extremas pueden estresar aún más al hígado; la constancia es el ingrediente secreto.
  • Grasas inteligentes: Es fundamental controlar el consumo de lípidos. Se deben evitar las grasas saturadas (carnes grasas, mantequilla) y las grasas trans (ultraprocesados). En su lugar, es vital incluir grasas insaturadas, especialmente las ricas en ácidos grasos omega-3 (pescados azules, nueces, semillas de lino), que protegen la salud cardiovascular.
  • Control del Índice Glucémico (IG): Elegir alimentos de bajo IG como frutas enteras, verduras y cereales integrales evita los picos bruscos de glucosa que promueven el almacenamiento de grasa hepática.
  • Reducción de azúcares: El azúcar es el enemigo silencioso. Es imperativo reducir el consumo de refrescos, bebidas deportivas, tés comerciales endulzados y jugos de fruta procesados. El azúcar de mesa se descompone en glucosa y fructosa, siendo un motor directo de la inflamación hepática.

Alimentos recomendados para mejorar la función hepática

Incluir estos ingredientes en tu dieta diaria potenciará la capacidad de tu cuerpo para regenerarse:

Cúrcuma

Cúrcuma en polvo
La curcumina, el principal ingrediente activo de la cúrcuma, tiene efectos antiinflamatorios y antioxidantes.
Crédito: Shutterstock

Es rica en antioxidantes y posee potentes propiedades desintoxicantes. Ayuda a la producción de enzimas que bloquean el ingreso de agentes cancerígenos al cuerpo.

Los estudios científicos distinguen entre la raíz (el polvo de cocina) y sus extractos (suplementos concentrados). Según una revisión de Meydani et al. (2019), los extractos de curcumina son “prometedores” para reducir las enzimas hepáticas (ALT y AST), pero aún no están probados como tratamiento definitivo.

Destaca que la curcumina en cápsulas puede ayudar, pero la cúrcuma en polvo de tu alacena no tiene la misma potencia para tratar el hígado.

Vegetales de hojas verdes

Vegetales de hoja verde
Los vegetales de hoja verde, son una fuente segura de antioxidantes.
Crédito: Shutterstock

Ricos en clorofila, ayudan a absorber las toxinas del torrente sanguíneo y a neutralizar sustancias químicas como los pesticidas. Se recomienda el consumo de arúgula (rúcula) y espinaca, ya que facilitan que la bilis remueva los desechos de los órganos.

Estudios poblacionales de 2021 y análisis del NHANES (2025) asocian el consumo de vegetales de hoja verde (espinacas, acelgas, kale) con una menor probabilidad de desarrollar hígado graso. Los beneficios parecen ser más marcados en mujeres y personas que no presentan obesidad.

La recomendación es llenar tu plato de verde oscuro es una de las estrategias nutricionales más sólidas para proteger tu salud hepática.

Remolacha y zanahoria

La combinación de remolacha, zanahoria y limón tiene grandes aportes para la salud.
La combinación de remolacha y zanahoria tienen grandes aportes para la salud hepática.
Crédito: Shutterstock

Son alimentos ricos en flavonoides y betacaroteno, vitales para estimular la producción de las enzimas necesarias para que el hígado elimine sustancias dañinas. Nota: Se recomienda consumirlos con moderación para evitar cambios temporales en la pigmentación de la piel.

Aguacate

El aguacate es llamado el oro verde por su alto nivel nutricional.
El aguacate es llamado el oro verde por su alto nivel nutricional.
Crédito: Shutterstock

Esta fuente de grasas saludables ayuda a la producción de un compuesto necesario para que el hígado se desintoxique por sí solo. El aguacate contribuye a que las grasas ingeridas no sean absorbidas por completo.

Ajo

Ajos pelados
El ajo tiene compuestos que ayuda a disminuir enzimas que afectan el hígado.
Crédito: Shutterstock

Tiene la propiedad de activar las enzimas hepáticas que ayudan a eliminar toxinas y excesos de grasa, además de contener compuestos esenciales para la limpieza del hígado.

Es fundamental acudir a un especialista para tratar enfermedades hepáticas y recibir el tratamiento adecuado. Las recomendaciones alimentarias deben ir siempre acompañadas de hábitos saludables y la supervisión del médico tratante.

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