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8 errores en un testamento que podrían hacer que tu dinero acabe en las manos equivocadas

No actualizar beneficiarios, olvidar cuentas o no planificar fideicomisos puede provocar que tu herencia termine en manos equivocadas

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Si un ex cónyuge continúa apareciendo como beneficiario en una cuenta, podría recibir el dinero incluso después del divorcio. Crédito: PeopleImages | Shutterstock

Planificar qué pasará con el dinero y los bienes después de fallecer es una decisión importante. Sin embargo, cometer errores al designar beneficiarios o no actualizar testamentos puede provocar que el patrimonio termine en manos distintas a las que la persona realmente quería beneficiar.

1. No actualizar a los beneficiarios con el paso del tiempo

Uno de los errores más comunes ocurre cuando alguien designa beneficiarios en cuentas financieras y nunca vuelve a revisar esa información.

Eventos como matrimonios, divorcios, nacimientos o fallecimientos pueden cambiar por completo las intenciones de una persona.

Sin embargo, muchas cuentas mantienen durante años a beneficiarios antiguos, como ex cónyuges o familiares con los que ya no existe relación.

Además, los formularios de beneficiarios tienen prioridad legal sobre lo que diga un testamento, lo que significa que la persona registrada en esos documentos podría heredar el dinero aunque el testamento indique lo contrario.

2. Dejar en blanco el beneficiario en cuentas importantes

Algunas personas creen que su testamento cubrirá automáticamente todas sus cuentas financieras, pero esto no siempre ocurre.

Si una cuenta de retiro o una póliza de seguro de vida no tiene beneficiario designado, el dinero generalmente entra en un proceso judicial conocido como probate.

Ese proceso puede retrasar la entrega de los fondos, generar costos legales y provocar que el tribunal decida quién recibe el dinero.

3. Nombrar solo a un beneficiario sin un respaldo

Otra situación común es designar únicamente a una persona como beneficiaria.

Si esa persona fallece antes que el titular de la cuenta o no puede recibir la herencia, los fondos podrían terminar en un proceso judicial.

Para evitar ese problema, muchos expertos recomiendan nombrar beneficiarios contingentes, que actúan como una segunda opción en caso de que el beneficiario principal no pueda recibir los activos.

4. No cambiar los beneficiarios después de un divorcio

El divorcio es una de las situaciones que con mayor frecuencia provoca errores en la planificación patrimonial.

En muchos estados de Estados Unidos, si un ex cónyuge continúa apareciendo como beneficiario en una cuenta, podría recibir el dinero incluso después del divorcio.

Los tribunales suelen respetar el formulario de beneficiario registrado, aun cuando el testamento o el acuerdo de divorcio indique otra cosa.

5. Nombrar a hijos menores sin un fideicomiso

Muchos padres colocan directamente a sus hijos menores como beneficiarios de cuentas financieras.

Sin embargo, los menores de edad generalmente no pueden recibir directamente esos fondos.

En esos casos, un tribunal debe nombrar a un tutor para administrar el dinero hasta que el menor alcance la mayoría de edad.

Esto puede generar retrasos y poner el control del dinero en manos de una persona que los padres no habían elegido.

Crear un fideicomiso puede permitir que el dinero sea administrado según las instrucciones de los padres hasta que los hijos sean adultos.

6. Nombrar a una persona con discapacidad sin planificación previa

Designar directamente como beneficiario a alguien con necesidades especiales puede generar problemas inesperados.

En algunos casos, recibir una herencia puede afectar la elegibilidad de esa persona para programas de apoyo gubernamental como Medicaid o el Ingreso Suplementario de Seguridad (SSI).

Para evitarlo, muchas familias utilizan fideicomisos diseñados específicamente para personas con discapacidad.

7. Pensar que el testamento controla las cuentas conjuntas

Las cuentas bancarias compartidas con derecho de supervivencia funcionan bajo reglas diferentes.

Cuando uno de los titulares fallece, el dinero pasa automáticamente al otro titular de la cuenta, independientemente de lo que diga el testamento.

Esto puede provocar que otros herederos, como hijos u otros familiares, queden excluidos sin que esa fuera la intención original.

8. Olvidar revisar cuentas vinculadas al empleo

Cuentas como planes de retiro 401(k), pensiones o seguros de vida ofrecidos por el empleador a menudo quedan olvidadas cuando una persona cambia de trabajo.

Si el titular nunca actualiza los beneficiarios, es posible que los fondos terminen en manos de alguien que fue designado muchos años atrás, como un familiar o una pareja anterior.

Por esa razón, especialistas recomiendan revisar periódicamente todas las cuentas financieras para asegurarse de que los beneficiarios reflejen las decisiones actuales.

Un error pequeño puede tener grandes consecuencias

Los errores en la designación de beneficiarios pueden cambiar completamente el destino de un patrimonio.

Revisar regularmente testamentos, cuentas financieras y formularios de beneficiarios puede ayudar a evitar conflictos familiares y asegurar que los bienes lleguen a las personas correctas.

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