Kevin Spacey rechazó diagnóstico de adicción sexual
El actor declaró en un tribunal de California y aseguró que un centro de rehabilitación quiso presentarlo como rostro público de esa condición
El ganador del Oscar enfrenta un proceso judicial ligado a la cancelación de la última temporada de "House of Cards". Crédito: Natacha Pisarenko | AP
El nombre de Kevin Spacey volvió a sonar fuerte esta semana dentro de una sala judicial en California. El actor, dos veces ganador del Oscar, compareció ante un tribunal de Santa Mónica y rechazó de forma directa la idea de que sea un adicto al sexo, una etiqueta que, según afirmó, intentaron imponerle tras su ingreso a un centro de rehabilitación.
La declaración ocurrió dentro de un juicio civil vinculado con la fallida temporada final de la serie “House of Cards”, producción que durante años lo tuvo como protagonista y que terminó envuelta en controversia luego de las acusaciones de acoso sexual en su contra.
Durante su testimonio, el intérprete explicó que acudió a la clínica de rehabilitación The Meadows, ubicada en Arizona, después de que estallaran las denuncias públicas. Según relató, la primera evaluación médica que recibió allí no lo consideró un paciente con adicción sexual.
Sin embargo, con el paso del tiempo descubrió que el centro había consignado un diagnóstico diferente en sus registros.
“Solo me enteré después de que, de hecho, me habían diagnosticado como sexualmente compulsivo”, declaró ante el tribunal. “No puedo disputarlo profesionalmente, pero sí puedo disputarlo personalmente”, añadió.
Un diagnóstico que el actor pone en duda
El actor también relató que el fundador de la clínica le propuso convertirse en portavoz público de la adicción sexual. Para Kevin Spacey, ese momento fue revelador respecto de lo que, a su juicio, buscaba realmente el centro de tratamiento.
Era muy obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo
El intérprete también expresó dudas sobre varios de los registros médicos elaborados durante su estadía en The Meadows. En su relato aseguró que algunos comentarios atribuidos a él jamás salieron de su boca.
“A lo largo de los registros médicos hay comentarios atribuidos a mí que nunca dije”, declaró ante el tribunal, según consignó The Hollywood Reporter. “Tienen la impresión de que tengo acento británico y de que tengo esposa”, agregó.
El trasfondo del juicio
El testimonio forma parte de un litigio entre “Media Rights Capital”, la productora responsable de “House of Cards”, y su compañía aseguradora. El proceso busca determinar si el actor padecía una condición médica que le impedía filmar la sexta temporada de la serie.
Esa cuestión resulta clave para la disputa económica en juego. Si se demuestra que existía una enfermedad que le impedía trabajar, la aseguradora podría enfrentar una reclamación millonaria.
Según informó nuevamente The Hollywood Reporter, la productora aspira a una compensación que supera los 100 millones de dólares.
Durante el juicio, Kevin Spacey también sostuvo que se encontraba listo para rodar la última entrega de la ficción política, pero que terminó siendo apartado del proyecto debido a acusaciones que considera falsas.
En paralelo, el actor alcanzó un acuerdo poco común con Media Rights Capital. Como parte del arreglo aceptó reducir un laudo arbitral de 31 millones de dólares dictado en su contra. A cambio, entregó sus registros médicos, documentos que ahora se convirtieron en una pieza central para que la productora intente demostrar ante el jurado que el intérprete sufría una enfermedad que le impedía continuar trabajando.
El proceso judicial comenzó con los alegatos iniciales a principios de este mes y se espera que continúe durante varias semanas más.
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