Cómo podría la guerra en Medio Oriente afectar tus pagos de hipoteca
El conflicto en Medio Oriente elevó el petróleo y podría impulsar las tasas hipotecarias nuevamente, afectando el costo de comprar vivienda
El incremento de las tasas no solo afecta a quienes buscan comprar vivienda, sino también a las empresas vinculadas al sector inmobiliario. Crédito: Jojje | Shutterstock
Las tasas hipotecarias en Estados Unidos habían comenzado a bajar recientemente, generando optimismo entre compradores de vivienda y el sector inmobiliario. Sin embargo, un nuevo factor global podría frenar ese alivio: la guerra en Medio Oriente y el aumento en los precios del petróleo.
El conflicto, iniciado el 27 de febrero, ha provocado un repunte en los precios de la energía y ha alterado las expectativas económicas, lo que podría terminar elevando nuevamente el costo de los créditos hipotecarios.
Las tasas hipotecarias habían caído por debajo del 6%
En los últimos días de febrero, la tasa promedio de una hipoteca fija a 30 años –el tipo de préstamo más común en Estados Unidos– cayó a 5.98%.
Fue la primera vez en más de tres años que el indicador bajó de la barrera del 6%, después de haber permanecido durante mucho tiempo en niveles cercanos o superiores al 7%.
Esta reducción generó expectativas de que comprar una vivienda podría volverse más accesible y que el mercado inmobiliario, que llevaba años ralentizado, empezaría a reactivarse.
Sin embargo, esa tendencia duró poco.
En las últimas dos semanas, las tasas hipotecarias volvieron a subir y actualmente se sitúan alrededor de 6.11%.
De hecho, el aumento registrado la semana pasada fue el más fuerte en aproximadamente un año.
La relación entre guerra, petróleo e hipotecas
El conflicto en Medio Oriente ha disparado los precios del petróleo debido a la interrupción del suministro energético y al bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave por donde circula una gran parte del petróleo mundial.
Como resultado, el precio del crudo Brent ha superado los $101 por barril.
Cuando los precios de la energía suben, aumenta el riesgo de inflación. Y cuando la inflación sube, la Reserva Federal tiene menos margen para reducir las tasas de interés.
Antes del inicio del conflicto, los inversionistas esperaban que la Reserva Federal aplicara hasta tres recortes de tasas de interés este año.
Sin embargo, esa expectativa prácticamente desapareció.
Cambian las previsiones del mercado
Los mercados financieros ahora consideran que la Reserva Federal podría no reducir las tasas de interés durante todo el año.
Ese cambio se refleja en el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años, un indicador clave que influye directamente en las tasas hipotecarias.
El rendimiento de estos bonos pasó de 3.94% el 27 de febrero a 4.27% el 12 de marzo.
Dado que las tasas hipotecarias suelen moverse en paralelo con ese rendimiento, el aumento ha provocado que los costos de los préstamos para vivienda vuelvan a subir.
Impacto en el sector inmobiliario
El incremento de las tasas no solo afecta a quienes buscan comprar vivienda, sino también a las empresas vinculadas al sector inmobiliario.
Las acciones de constructoras como Lennar y PulteGroup, así como de compañías de mejoras para el hogar como Home Depot y Lowe’s, han resentido el cambio en las expectativas del mercado.
Lo que podría pasar en los próximos meses
Si el precio del petróleo continúa elevado o sigue aumentando, es probable que los inversionistas reduzcan su demanda de bonos del Tesoro, lo que empujaría aún más al alza sus rendimientos y, en consecuencia, las tasas hipotecarias.
No obstante, el panorama podría cambiar si el mercado laboral estadounidense se debilita.
Una desaceleración económica o un aumento del desempleo podrían volver a abrir la puerta a recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
Sin embargo, ese escenario también implicaría riesgos económicos más amplios para los mercados y para los consumidores.
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