Demócratas presentan proyecto en el Congreso para eliminar impuestos a quienes ganan menos de $46,000 al año
Mediante “The Working Americans Tax Cut Act”, se busca recortar los impuestos permanentemente a unos 130 millones de estadounidenses
Página web del Servicio de Rentas Internas (IRS). Crédito: Peter Morgan | AP
NUEVA YORK – Cinco senadores demócratas introdujeron un proyecto de ley que de ser aprobado eliminaría los impuestos federales sobre la renta para los estadounidenses que ganan menos de $46, 000 dólares anuales.
“The Working Americans Tax Cut Act” o “Ley de Reducción de Impuestos para los Trabajadores Estadounidenses” fue anunciada este lunes por los senadores Kirsten Gillibrand (Nueva York), Chris Van Hollen (Maryland), Mark Kelly (Arizona), Cory Booker (Nueva Jersey), y Andy Kim (Nueva Jersey).
Mediante el esfuerzo legislativo, se busca recortar los impuestos permanentemente a unos 130 millones de estadounidenses.
Aparte de eliminar el pago de impuestos para los que ganan menos de $46, 000 o los que generan menos del costo de vida medio, la medida también reduciría la carga impositiva a personas que ganen entre esa cantidad y $80,500 dólares, con niveles proporcionalmente más altos para los jefes de familia y las parejas casadas.
Los demócratas indicaron que la legislación se financiará a través de un recargo escalonado sobre los ingresos superiores a $1 millón de dólares.
Gillibrand declaró que, con la pieza legislativa, buscan ayudar a los estadounidenses a lidiar con el aumento en el costo de vida bajo la Administración Trump, problema que en días recientes se ha agravado por el incremento en el precio de productos como la gasolina debido a la guerra en Oriente Medio.
“Las familias están pasando apuros debido al aumento de los costos en la era de Trump”, declaró Gillibrand.
“Me enorgullece copatrocinar la Ley de Reducción de Impuestos para los Trabajadores Estadounidenses, cuyo objetivo es apoyar a las familias trabajadoras, impulsar el crecimiento económico y reducir la desigualdad de ingresos. Mientras la Administración Trump da la espalda a los estadounidenses que trabajan arduamente, yo seguiré luchando para reducir los costos y garantizar que los estadounidenses puedan llevarse a casa una mayor parte de su salario ganado con tanto esfuerzo”, argumentó la neoyorquina en un comunicado.
La legislación hermana en la Cámara Baja fue presentada por el demócrata de Virginia, Don Beyer.
Beyer planteó en otro parte de prensa que el proyecto de ley “restablecería el equilibrio y la equidad en nuestro sistema tributario” diseñado para beneficiar a los estadounidenses más ricos.
“Durante décadas, nuestro sistema tributario ha estado diseñado para beneficiar a los estadounidenses más ricos, especialmente a aquellos que ganan millones de dólares al año con inversiones y ganancias de capital. Nuestro proyecto de ley restablecería el equilibrio y la equidad en nuestro sistema tributario al exigir a los estadounidenses más ricos que contribuyan más mediante un recargo escalonado sobre los ingresos superiores a un millón de dólares. Estos ingresos proporcionarán un alivio fiscal significativo a los trabajadores estadounidenses que intentan costear necesidades básicas como alimentos, alquiler, cuidado infantil y gasolina”, expuso el representante.
Van Hollen consideró que los estadounidenses que tienen dificultades para llegar a fin de mes no deberían pagar impuestos federales.
“Demasiados estadounidenses trabajan arduamente para ganarse la vida, pero aun así tienen dificultades para llegar a fin de mes. Estos estadounidenses que ganan lo justo para subsistir —para cubrir sus gastos básicos— no deberían pagar impuestos federales sobre la renta. Nuestro proyecto de ley garantizaría precisamente eso, y proporcionaría una importante reducción de impuestos a millones de otros trabajadores estadounidenses, para que puedan conservar una mayor parte del dinero que tanto les cuesta ganar”, afirmó el senador.
El proyecto de ley aplicaría un impuesto adicional del 5% al primer dólar que una persona gane por encima de $1 millón y al primer dólar que una pareja casada gane por encima de $1.5 millones anuales; un impuesto adicional del 10% al primer dólar que una persona gane por encima de $2 millones y una pareja casada gane por encima de $3 millones anuales; y un impuesto adicional del 12% al primer dólar que una persona gane por encima de $5 millones y una pareja casada gane por encima de $7.5 millones anuales.
El recargo se aplicaría por igual a los sueldos y salarios, así como a las ganancias de capital y otros ingresos por inversiones. La contribución, mediante la que se recaudarían $1.46 billones en 10 años, afectaría a 615,000 contribuyentes, según estimaciones de The Yale Budget Lab.
Los otros senadores que apoyaron la legislación fueron: Dick Durbin (Illinois), Bernie Sanders (Vermont), Jeff Merkley (Oregon), Chris Coons (Delaware), Richard Blumenthal (Connecticut), Brian Schatz (Hawaii), Tammy Baldwin (Wisconsin), Mazie Hirono (Hawaii), Martin Heinrich (Nuevo Mexico), Angus King (Maine), Ed Markey (Massachusetts), Peter Welch (Vermont), Adam Schiff (California) y Lisa Blunt Rochester (Delaware).
Organizaciones como AFL-CIO, American Federation of Teachers (AFT), Americans for Tax Fairness, Community Change Action, Demos, Get Out the Vote PAC, Indivisible, Institute for Policy Studies, MoveOn, National Education Association (NEA), NETWORK Lobby for Catholic Social Justice, Oxfam US y Patriotic Millionaires también respaldaron la medida.
“Big and Beautiful Bill” (OBBBA), aprobada por los republicanos en el Congreso en julio pasado, incluye ciertas provisiones tributarias para trabajadores como la eliminación de los impuestos sobre las propinas y la reducción de los impuestos sobre el pago de horas extras por hora.
Los trabajadores pueden deducir hasta $12,500 dólares ($25,000 para matrimonios que presentan declaración conjunta) de horas extras calificadas y hasta $25,000 en ingresos por propinas, especificó una entrada en la página web del IRS (Servicio de Rentas Internas).
Sin embargo, demócratas, así como varias organizaciones especializadas en el tema de impuestos insisten en que la ley beneficia principalmente a los ricos.
Un análisis del Center on Budget and Policies Priorities (CBPP) estimó que una familia promedio con ingresos inferiores a $50,000 dólares recibirá una reducción de impuestos de, aproximadamente, $250 en 2027, menos de un dólar al día, mientras que el contribuyente promedio con ingresos anuales de un millón de dólares o más recibirá más de $100,000 dólares en beneficios fiscales.
“Esto demuestra el sesgo de la ley a favor de los más ricos, con medidas como la ampliación de una deducción especial para empresarios adinerados —los millonarios obtienen más de la mitad de este beneficio— y una exención del impuesto sobre sucesiones de $30 millones por pareja para los herederos adinerados”, lee parte del informe publicado en agosto.
Estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) y el Comité Conjunto de Impuestos (JCT) arrojaron que, durante la próxima década, OBBBA reducirá los impuestos para el 10% más rico de los estadounidenses en más de $14,700 anuales por hogar y reducirá los impuestos para el 1% más rico de los estadounidenses en más de $50,000 anuales.