No lo esperabas: Sabrina Carpenter y Madonna en Coachella
La joven artista sorprendió con una invitada legendaria y una puesta inspirada en "Thelma y Louise" durante su segunda presentación en el festival
El espectáculo combinó cine, música y una aparición inesperada que marcó esta edición. Crédito: Chris Pizzello | AP
Sabrina Carpenter no repitió la fórmula y volvió al escenario principal de Coachella con una idea más ambiciosa, más teatral y con una propuesta dedicada al cine que marcó toda la noche.
Su segunda presentación en el festival corroboró su conexión con el público y también la mostró muy cómoda, liderando un show que mezcló narrativa, humor y nostalgia pop.
La artista estadounidense apostó otra vez por su universo “Sabrinawood”, aunque esta vez lo llevó un paso más allá. Un video con estética de suspenso la mostró conduciendo en medio de la oscuridad, esquivando un accidente mientras el actor Sam Elliott aparecía como un policía que le advertía sobre los riesgos de llegar a California.
El paso del video al escenario luego fue directo. Sabrina apareció dentro de un auto antiguo, vestida con una gabardina roja, en una escena que evocó un autocine. Al bajar, el cambio de vestuario marcó el inicio real del show.
Con un vestido azul brillante interpretó “House Tour”, uno de los temas más recientes de “Man’s Best Friend”, y desde ahí construyó un recorrido que incluyó canciones como “When Did You Get Hot”, “Sugar Talking” y “We Almost Broke Up Again Last Night”.
Un recuerdo directo a “Thelma y Louise”
Más tarde el desarrollo del espectáculo tomó fuerza con una referencia directa a “Thelma y Louise”. En medio del concierto apareció Geena Davis con un monólogo en el que asumió el rol de una versión mayor de la cantante, una especie de “tía Sabrina” que guiaba el relato. Su intervención fue más breve que la de Susan Sarandon en el primer fin de semana, algo que se notó y generó comentarios sobre los ajustes hechos tras los problemas técnicos previos.
La estética retro atravesó todo el show. Desde una cabina de grabación antigua donde interpretó “Please, Please, Please”, hasta la recreación de paisajes de Los Ángeles con un letrero de “Sabrinawood” al fondo, la propuesta visual acompañó cada momento. Canciones como “Espresso” y “Manchild” llevaron ese aire de clásicos recientes que el público ya corea sin esfuerzo a otro nivel
En uno de los momentos más inesperados, Terry Crews apareció en escena para sumarse a “A Thousand Miles”, aportando un toque de humor que encajó con el tono general del espectáculo.
Madonna apareció y desató uno de los momentos más comentados
El cierre guardaba una sorpresa que ya venía circulando entre rumores en días previos. Más temprano, el lanzamiento del nuevo sencillo de Madonna había encendido especulaciones sobre una posible aparición y la confirmación llegó en pleno escenario.
Mientras Sabrina interpretaba “Juno”, comenzó a sonar “Vogue”. La reacción del público fue inmediata. Madonna apareció y tomó el control del momento con la naturalidad de quien domina ese tipo de escenarios desde hace décadas.
Ambas compartieron unos minutos que incluyeron un adelanto de material inédito, vinculado a “Confessions II”, disco previsto para el 3 de julio. Luego, la artista recordó su paso por el festival con una frase que conectó pasado y presente: “Hace 20 años que actué en Coachella, en la carpa de baile. Fue la primera vez que interpreté Confessions. Las mismas botas, los mismos corsés, es como cerrar un ciclo”.
Después, junto a Sabrina Carpenter, interpretó “Like a Prayer”, sellando una colaboración y un momento que atravesó generaciones y que ya se ubica entre los momentos más comentados de esta edición del festival.
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