Agotamiento docente y uso de IA: estudio revela desafíos en las escuelas de EE.UU.
La investigación demuestra que miles de docentes trabajan agotados, sin claridad laboral y con poca guía sobre IA en todo el país
El avance de la tecnología ha provocado que los maestros sientan ansiedad al momento de pararse frente a un grupo. Crédito: Paul Sancya | AP
Más de la mitad de los maestros de escuelas públicas en Estados Unidos considera que las expectativas sobre lo que significa ser un “docente excelente” son poco realistas o directamente imposibles de cumplir, según una nueva encuesta nacional realizada por la Walton Family Foundation y Gallup.
El informe también expone un fuerte aumento del agotamiento profesional, falta de claridad en las responsabilidades laborales y una adopción acelerada de inteligencia artificial (IA) sin orientación formal por parte de las escuelas.
El estudio, titulado “Teaching for Tomorrow: Closing the Expectations Gap”, analizó respuestas de más de 2,000 maestros de escuelas públicas K-12 y encontró que el 55% siente que las exigencias de excelencia docente son apenas “algo realistas” o directamente irreales. Solo una minoría aseguró que las metas y expectativas escolares son completamente alcanzables.
La investigación muestra cómo esa presión afecta directamente la permanencia de los docentes en las aulas. Entre quienes consideran que las expectativas son poco realistas, el 77% afirmó sentirse frecuentemente agotado. En contraste, solo el 21% de quienes creen que las metas laborales son “extremadamente realistas” reportó burnout frecuente.
Además, los maestros que perciben objetivos más razonables tienen mayores probabilidades de continuar enseñando el próximo año escolar. El 94% de quienes consideran realistas las expectativas planea seguir en la profesión, frente al 74% entre quienes las ven imposibles de cumplir.
Inteligencia artificial en las aulas, pero sin instrucciones claras
Uno de los hallazgos más llamativos del reporte está relacionado con el uso de IA en la educación. Aunque 6 de cada 10 maestros dijeron utilizar herramientas de IA para tareas laborales, la mayoría aseguró no haber recibido orientación formal sobre cómo implementarlas de forma segura o efectiva.
Según la encuesta, el 69% no recibe ningún tipo de guía sobre cómo usar IA para tutorías individuales o apoyo personalizado a estudiantes. Además, el 58% indicó que no tiene instrucciones sobre cómo aplicar estas herramientas en procesos de calificación y retroalimentación académica.
El informe señala que, incluso cuando existe alguna orientación, suele ser informal, basada en conversaciones entre colegas o recomendaciones verbales, en lugar de políticas escolares claras y oficiales.
“Los docentes están navegando la implementación de IA y estándares educativos cambiantes mientras muchas escuelas aún no logran adaptarse”, explicó Stephanie Marken, socia senior de Gallup, citada en el informe.
La falta de lineamientos preocupa especialmente porque la IA ya comenzó a integrarse en tareas como creación de materiales, elaboración de actividades y apoyo educativo personalizado. Sin reglas claras, muchos maestros toman decisiones individuales sobre cómo y cuándo usar estas tecnologías dentro del salón de clases.

Escuelas con menos recursos enfrentan mayor presión
El estudio también reveló profundas diferencias entre escuelas de altos recursos y aquellas con mayores niveles de pobreza estudiantil.
La mitad de los maestros en escuelas consideradas de “alta necesidad” afirmó que las expectativas sobre el rendimiento estudiantil chocan constantemente con la realidad de vida de los alumnos, frente al 36% en escuelas más acomodadas.
Muchos docentes señalaron que las metas impuestas por las autoridades educativas no toman en cuenta factores como falta de tiempo, recursos limitados o las dificultades personales y familiares que enfrentan los estudiantes.
El 43% dijo que las expectativas académicas frecuentemente entran en conflicto con el tiempo y materiales disponibles para enseñar. Otro 45% aseguró que las metas de rendimiento escolar no coinciden con las circunstancias reales de sus alumnos.
La investigación también encontró incertidumbre sobre cuánto pueden modificar los maestros los materiales curriculares para adaptarlos a distintos niveles académicos. Más de la mitad considera poco realista utilizar el currículo exactamente como está diseñado, sin ajustes ni cambios.
La comunicación escolar marca la diferencia
Pese al panorama preocupante, el informe identifica un factor capaz de reducir significativamente el agotamiento docente: la calidad de la comunicación con los líderes escolares.
Los maestros que calificaron la comunicación de sus directivos como “excelente” o “muy buena” mostraron niveles mucho más altos de satisfacción laboral y compromiso profesional.
Entre ellos, el 91% aseguró sentirse satisfecho con su trabajo, comparado con apenas el 34% de quienes calificaron negativamente la comunicación de sus administradores escolares. Además, los docentes con mejores relaciones de comunicación reportaron mucho menos burnout.
La encuesta también encontró que el 94% de los maestros con liderazgo escolar sólido se siente cómodo pidiendo aclaraciones cuando las expectativas laborales no están definidas con precisión.
Para Romy Drucker, directora del programa educativo de Walton Family Foundation, los resultados muestran que los docentes necesitan herramientas concretas y expectativas claras para poder enfocarse en enseñar eficazmente.
Sigue leyendo:
* Padres en EE.UU. respaldan educación cívica y transparencia escolar, revela nueva encuesta nacional
* Sin computadoras ni IA: una profesora en Nueva York obliga a escribir como en los años 50
* ‘A invertir más en CUNY’: Llamado urgente a que presupuesto municipal aumente recursos