¿Por qué la cúrcuma no te hace efecto? El enemigo oculto que anula sus beneficios

¿Tu ritual con cúrcuma no funciona? Descubre cómo el azúcar añadido anula sus propiedades y el método definitivo con grasas y pimienta para absorberla.

El azúcar añadido oculto en el desayuno enciende el mismo termostato de la inflamación crónica que la cúrcuma intenta apagar.

El azúcar añadido oculto en el desayuno enciende el mismo termostato de la inflamación crónica que la cúrcuma intenta apagar. Crédito: Shutterstock

La cúrcuma es una raíz poderosa que muchas personas beben como un ritual para mejorar la salud. Sin embargo, pese a que muchos la mezclan con pimienta para aprovechar sus beneficios, no todos sienten que les hace efecto. Y es que un experto explica cómo la manera como se prepara puede anular todos sus beneficios antiinflamatorios.

Los naturópatas y estudios científicos respaldan las propiedades de la cúrcuma. A pesar de que es realmente poderosa, según comenta el médico y psicólogo Iñigo Martín —conocido como “el médico vegano”—, algunas personas no ven sus efectos:

Esto tiene una explicación y es que no es que la especia no sirva; sino cómo es el proceso para llagar a las células del cuerpo, por ejemplo, “para llegar a las articulaciones, al cerebro o a las arterias, la cúrcuma tiene que cruzar unas barreras que tu propio cuerpo le pone”. Y todo empieza por lo que pasa en tu intestino justo después de comer”.

La cúrcuma empuja a tu vesícula a contraerse y soltar más bilis. Esa bilis extra rompe las grasas de la comida en trozos más pequeños, las digiere rápido y la pesadez baja. Y claro, esto pasa sin que su principio activo, la curcumina, tenga que llegar a tu sangre; actúa por contacto directo con la pared del intestino, explica el experto.

Mientras tanto, el componente activo de la cúrcuma, la curcumina, también alimenta las bacterias buenas de tu flora intestinal: ayuda a las que fabrican un ácido graso de cadena corta llamado butirato.

Este compuesto actúa como el combustible principal de tu intestino; sin él, la pared se debilita, y cuando hay suficiente butirato, se repara y se mantiene firme. Ese efecto digestivo es el único que no depende de absorber nada, detalla Martín.

El gran obstáculo: la absorción y el hígado

El experto explica que la curcumina tiene que entrar en la sangre, y para que eso ocurra tiene que tener un medio graso.

Por esto, cuando una persona toma agua caliente (en una infusión de cúrcuma) o espolvoreada sobre el arroz sin más, el “intestino apenas puede absorberla y lo poco que llega al hígado generalmente es expulsado. Así, tus niveles en sangre quedan prácticamente a cero”.

La mejor forma de activar las propiedades de la cúrcuma es con fuente de grasa saludable (aceite de oliva, aceite de coco, un trozo de aguacate o unas nueces). Sin embargo, aun con grasa, el hígado sigue eliminando una gran parte, indica el experto.

Al mezclarse con la pimienta negra, tiene un compuesto llamado piperina que puede multiplicar por 20 la cantidad de curcumina que llega a tu sangre.

Y aquí es cuando ocurre lo importante: la piperina impide que el hígado elimine la curcumina. “Frena el servicio de limpieza para que el hígado tarde más en expulsarla”.

Una combinación tradicional del sudeste asiático combina la cúrcuma y la pimienta negra en un plato completo con arroz, con verduras y con aceite de coco; esta gastronomía ya incluye la grasa, la piperina y los alimentos en una sola comida.

El interruptor de la inflamación crónica

La cúrcuma necesita combinarse correctamente en la cocina para que su principio activo, la curcumina, logre romper la barrera del hígado y absorberse.
Crédito: Shutterstock

¿Cómo se manifiesta la inflamación crónica de bajo grado?

La inflamación se nota en las articulaciones, en el desempeño cognitivo, en un peor sueño o en un exceso de grasa abdominal. No es una inflamación como la de un golpe que se ve y duele; es silenciosa y corroe el tejido sin dar señales claras.

¿Qué pasa cuando la curcumina consigue finalmente entrar en la célula?

La curcumina ayuda a bajar la inflamación que puede mejorar las articulaciones, ayuda a nivel cardiovascular, porque esa misma inflamación también desgasta la capa interna de las arterias, cuando la inflamación la daña, se endurece, pierde flexibilidad y acumula depósitos de colesterol y de calcio. Por eso la curcumina ayuda a nivelar el colesterol.

El enemigo oculto: el azúcar añadido

El doctor comenta que hay personas que comen bien, caminan cada día y aun así tienen marcadores inflamatorios elevados en la analítica, no entiende de dónde sale esa inflamación.

Muchas veces el problema no es lo que le falta en la dieta, es algo que le sobra. Por ejemplo, luego de tres semanas añadiendo cúrcuma a tus comidas con aceite de oliva y un poco de pimienta. Está muy bien, pero el problema está en lo que comes: alimentos con altos contenidos de azúcar, como cereales de caja con un zumo envasado, y a media tarde te tomas unas galletas integrales con el café.

Aunque parece inofensivo, es clave el efecto del azúcar añadido que muchas veces tiene nombres como:

  • Jarabe de glucosa
  • Dextrosa
  • Maltodextrina
  • Jarabe de maíz de alta fructosa

El azúcar añadido es un agente inflamatorio que la curcumina intenta bajar. “Es como intentar apagar un fuego con un cubo de agua mientras alguien echa gasolina por el otro lado”, explica.

Además, el azúcar también altera la flora intestinal, alimenta las bacterias oportunistas (las dañinas) y debilita la pared del intestino.

Por esta razón, Martín sugiere puedes cambiar los cereales de caja por unos copos de avena con canela y sustituir las galletas por frutos secos para conseguir cambios que ayudan a disminuir la inflamación.

Sigue leyendo:

.¿Té verde después de cenar? Lo que dice la ciencia sobre su impacto en el colesterol
.Infusión de hojas de aguacate: por qué nunca deberías hervirlas (y para qué sirve)
.Más allá del agua: 4 bebidas que mejor te hidratan según los expertos
.¿Para qué sirve el té de orégano? 8 beneficios respaldados por la ciencia

En esta nota

cúrcuma Propiedades del cúrcuma Antiinflamatorios naturales
Contenido Patrocinado