Enfermedad del legionario en NYC: brote en Upper East Side deja 4 muertos y 76 casos confirmados
El brote de legionelosis en Manhattan mantiene la vigilancia sanitaria tras las muertes y decenas de contagios asociados a torres de refrigeración
La mayoría de los pacientes internados por la enfermedad del legionario han sido dados de alta. Crédito: John Minchillo | AP
La alerta sanitaria continúa vigente en el Upper East Side de Nueva York luego de que las autoridades confirmaran la cuarta muerte relacionada con un brote de legionelosis que ha dejado 76 personas afectadas en una de las zonas más transitadas de Manhattan.
El Departamento de Salud de la ciudad mantiene activo el seguimiento epidemiológico, aunque informó que no se han detectado nuevos pacientes con síntomas en más de una semana. Sin embargo, los funcionarios advirtieron que la enfermedad puede tardar hasta 14 días en manifestarse, después de la exposición a la bacteria responsable.
La vigilancia se concentra especialmente en los códigos postales 10028, 10075 y 10128, áreas que incluyen sectores como Carnegie Hill y Yorkville, donde se identificó la presencia de Legionella en sistemas de refrigeración de varios edificios.
Las autoridades recomendaron a residentes, trabajadores y visitantes que hayan permanecido en esa zona desde finales de junio, prestar atención a cualquier señal compatible con la enfermedad. Los síntomas pueden parecerse a los de una gripe común, pero en algunos casos evolucionan hacia cuadros respiratorios más graves.
Entre las principales señales de alerta se encuentran la tos persistente, fiebre, escalofríos, cansancio, dolores musculares y dificultad para respirar. Los funcionarios sanitarios pidieron buscar atención médica sin demora ante la aparición de estos síntomas, especialmente entre personas mayores o con condiciones de salud que puedan aumentar el riesgo de complicaciones.
Balance del brote de legionelosis en Manhattan
Según el último reporte del Departamento de Salud de NYC, de los 76 casos confirmados, 53 pacientes ya fueron dados de alta, después de recibir tratamiento hospitalario. Además, 7 personas permanecían internadas y otras 12 continuaban su recuperación desde sus hogares.
El diagnóstico más reciente fue registrado el 15 de julio, mientras que el mayor incremento diario ocurrió una semana antes, cuando se contabilizaron 13 nuevos casos en un solo día.
El comisionado de Salud de Nueva York, Alister Martin, aseguró que la ciudad mantiene una estrategia de inspección y control para evitar nuevas exposiciones. “No hemos visto a nadie con síntomas nuevos en más de una semana. Estamos enfocados en inspeccionar cada torre de refrigeración que dio positivo y en aplicar nuestras leyes con toda su fuerza”, afirmó.
¿Qué medidas tomaron las autoridades de NYC?
Tras identificar los posibles focos de contaminación, los propietarios de los edificios involucrados recibieron instrucciones para vaciar, limpiar y desinfectar sus sistemas de refrigeración. El objetivo es eliminar cualquier rastro de bacterias y reducir el riesgo de nuevos contagios.
Las autoridades también aclararon que el sistema de agua potable de la zona no está comprometido. Por ello, los residentes pueden continuar utilizando el agua del grifo, duchándose y empleando sus sistemas de aire acondicionado sin restricciones adicionales.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, explicó que el monitoreo comenzó el pasado 2 de julio, después de la detección de los primeros dos casos. Según el funcionario, la combinación de pruebas tempranas, seguimiento sanitario y acciones de limpieza permitió limitar la exposición.
“Una estrategia agresiva de pruebas tempranas, control y remediación permitió cortar la exposición”, señaló durante una actividad pública.
Aunque la situación muestra señales de estabilización, el Departamento de Salud mantiene la recomendación de vigilancia debido al periodo de incubación de la bacteria. Una persona expuesta durante los últimos días de junio todavía podría desarrollar síntomas.
La ciudad pidió a quienes hayan visitado o trabajado en el Upper East Side que no ignoren molestias respiratorias inusuales y consulten con profesionales médicos si presentan signos compatibles con la infección.
Mientras continúan las inspecciones en los edificios afectados, las autoridades buscan confirmar que todas las fuentes potenciales de Legionella hayan sido tratadas correctamente para evitar que el brote vuelva a expandirse en Manhattan.
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