Más allá del tamaño: las diferencias nutricionales y de mercurio entre el bonito y el atún
Aprende a diferenciar el bonito del atún por su apariencia, textura y sabor. Analizamos su valor nutricional, Omega-3 y contenido de mercurio
El bonito ofrece un corte más claro y una textura delicada, mientras que la carne del atún destaca por un tono rojo intenso y mayor firmeza. Crédito: Shutterstock
¿Sabías que lo que muchas veces compramos como atún blanco es en realidad bonito del norte? Aunque comparten familia, la realidad es que el bonito y el atún tienen diferencias claves tanto en apariencia como en perfil nutricional. Diferenciarlos a simple vista es fácil si sabes en qué fijarte: aleta pectoral, color de la carne y tamaño. Pero la verdadera diferencia aparece cuando analizamos su perfil de nutrientes.
El doctor en microbiología de los alimentos, Manuel Manzano, explica que hay diferencias nutricionales y de apariencia notables entre ambos. Los dos pertenecen a la misma familia: el bonito suele ser la especie Thunnus alalunga (lo que conocemos como atún blanco), mientras que el atún abarca sobre todo variedades como Thunnus albacares o Katsuwonus pelamis.
Cómo diferenciarlos
- Tamaño
Una de las diferencias más notables es el tamaño, ya que el bonito es más pequeño y rara vez supera los 30 kg por unidad. Mientras tanto, el atún es muchísimo más grande y hay ejemplares que pueden llegar a pesar hasta 100 kg.
- Aleta pectoral
La aleta pectoral del bonito es larga y llega prácticamente desde el pecho hasta la parte trasera. En cambio, la del atún es más corta y se queda casi a la mitad del vientre.
- Color y textura
El color del bonito es claro y tiene una textura suave y delicada. El atún presenta colores intensos entre el rosado y el rojo, con una carne firme y consistente. Manzano advierte que al tocarla se siente como carne de res.
- Sabor
Al tener una carne más suave, el bonito ofrece un sabor refinado y delicado, mientras que el atún tiene un gusto mucho más fuerte e intenso.

Diferencias desde el punto de vista nutricional
Grasa total: El bonito tiene menos grasa que el atún. El bonito se sitúa entre un 6 % y un 8 % de grasa total, mientras que el atún alcanza entre un 10 % y un 12 %.
Omega-3: Aunque los niveles en el bonito son altos, en el atún son significativamente superiores debido a su mayor porcentaje graso y aporte de ácidos grasos Omega-3.
Proteínas y micronutrientes: Ambos están muy parejos. Aportan unos 22 a 29 g de proteína de alto valor biológico por cada 100 g de pescado y comparten un perfil similar en vitaminas (D, B6, B12, niacina) y minerales (selenio, fósforo, potasio e yodo).
Contenido de mercurio: esta es una de las grandes diferencias, ya que el bonito tiene mucho menos mercurio que el atún (el atún puede contener de dos a tres veces más). Esto se debe a que el atún tiene una vida más larga en el mar y acumula más partículas de este metal en su musculatura con el tiempo.
La acumulación de mercurio en el atún es lo que hace que no sea recomendado para mujeres embarazadas, sobre todo porque el mercurio puede atravesar la barrera placentaria, tampoco se recomienda para niños pequeños.
Sigue leyendo:
.El atún enlatado: Un superalimento versátil rodeado de mitos
.Error en cadena de suministro libera atún con riesgo de botulismo
.¿Comes mercurio sin saberlo? Una experta revela el error frecuente al comprar atún