Una familia promedio ya paga $34,019 al año por la universidad de un hijo

El costo de estudiar una carrera aumentó 10% en un año, mientras becas, ahorros, ingresos y préstamos se combinan para cubrir la factura universitaria

Pedir un préstamo hoy puede perseguir al estudiante mucho después de graduarse. El prestatario promedio debe $39,547 en deuda federal.

Pedir un préstamo hoy puede perseguir al estudiante mucho después de graduarse. El prestatario promedio debe $39,547 en deuda federal. Crédito: Shutterstock

Una familia promedio gastó $34,019 durante el ciclo escolar 2025-2026 para cubrir los costos de universidad solo de un hijo, un aumento de 10% frente a los $30,837 que habrían costado durante el ciclo anterior, según el estudio ‘How America Pays for College 2026’ (Cómo América paga la universidad 2026) elaborado por Sallie Mae e Ipsos.

El saldo de préstamos estudiantiles federales ronda $1.7 billones entre unos 42.8 millones de prestatarios, mientras que la deuda total, incluyendo préstamos privados, se acerca a $1.86 billones, con un saldo promedio de $39,547 por persona.

El monto incluye algunos de los gastos más relevantes por asistir a una institución de educación superior, aunque no representa necesariamente lo que cada familia paga directamente de su bolsillo. De acuerdo con el estudio, las becas y subvenciones cubrieron 27% del costo, mientras que el endeudamiento representó 22% y el resto provino de ingresos y ahorros familiares.

Este aumento se suma a otros gastos elevados que limitan el presupuesto familiar para millones de personas que todavía tienen deuda estudiantil.

¿Cuánto cuesta cada tipo de universidad?

El aumento en el costo de la deuda estudiantil varía por diversos factores. Sin embargo, en todas las categorías reportó un incremento. Las universidades privadas sin fines de lucro elevaron colegiatura y cuotas 4%, hasta $45,000 anuales, según datos del College Board citados por USA Today.

Las públicas, la opción más popular entre las familias hispanas por su menor costo, también subieron: el promedio para estudiantes dentro del estado subió 2.9%, hasta $11,950 solo en colegiatura. Sumando alojamiento, comida y libros, el costo total llega a $29,910 al año en una universidad pública dentro del estado, frente a $62,570 en una privada.

Esta cifra corresponde al promedio nacional de universidades públicas para estudiantes considerados “residentes del estado”, es decir, quienes asisten a una universidad pública ubicada en el mismo estado donde viven. Quienes estudian en una universidad pública fuera de su estado de residencia pagan una tarifa distinta y más alta, con un costo total promedio de $49,080 al año. Esta diferencia puede representar un ahorro considerable si el estudiante elige una universidad pública dentro de su propio estado en lugar de mudarse a otro.

Un rubro que no siempre se considera entre los gastos: la vivienda universitaria sube incluso más rápido que la colegiatura, con un alza de 3.8% este año hasta $13,060 en promedio. Para muchas familias, ese gasto pesa tanto como la matrícula misma.

Las condiciones que pueden afectar el bolsillo por años

Pedir un préstamo hoy puede perseguir al estudiante mucho después de graduarse. El prestatario promedio debe $39,547 en deuda federal, pero la cifra sube a $43,333 al incluir préstamos privados.

Además, el panorama de pago se complicó: la morosidad de 90 días o más se disparó a 10.34% en el primer trimestre de 2026, cuando antes del reinicio de pagos era menos de 1%. Cerca de 9 millones de prestatarios ya han caído en situación de incumplimiento, acumulando $220,000 millones en deuda vencida.

El pago mensual promedio ronda los $337, un compromiso que compite directamente con otros rubros esenciales como la renta y la comida en el presupuesto familiar.

¿Por qué las familias siguen apostando por la universidad?

A pesar del costo creciente, la confianza en el valor de un título se mantiene alta: 91% de las familias consideran la educación superior una “inversión valiosa”, y 84% se dice segura de haber tomado las decisiones financieras correctas.

Esa confianza convive con una realidad más dura: 73% de las familias prefiere pedir un préstamo antes que renunciar a que su hijo estudie. “El cambio que hemos visto desde la última vez que realizamos este estudio en 2020 refleja” una mayor disposición a asumir deuda con tal de no cerrar esa puerta, señaló la investigación de Sallie Mae.

¿Qué puedes hacer? Ante una situación complicada para continuar con el préstamo estudiantil, completa la FAFSA cuanto antes, ya que los fondos se otorgan por orden de llegada; busca becas antes de solicitar préstamos; pide financiamiento solo por lo estrictamente necesario y considera una universidad pública o comunitaria, donde el costo total puede ser la mitad que en una privada.

Lo que viene: universidades públicas más baratas, pero igual de exigentes

Menos de la mitad de las familias, apenas 46%, se sientan a hablar del costo total de la carrera completa antes de matricularse, aunque quienes sí lo hacen reportan sentirse más seguras del camino financiero que eligieron. Ese dato revela una brecha de planeación que puede costar caro: sin un plan de cuatro años, es fácil subestimar cuánto se necesitará pedir prestado en los últimos ciclos.

Preguntas frecuentes (FAQ): sobre el costo de los estudios universitarios

¿Cuánto pagó en promedio una familia por la universidad en 2025-2026?
Una familia típica pagó $34,019 durante el ciclo 2025-2026, un aumento de 10% frente al año anterior, según Sallie Mae e Ipsos.

¿Cuál es la diferencia de costo entre universidad pública y privada?
Una universidad pública dentro del estado cuesta en promedio $29,910 al año en total, mientras una privada sin fines de lucro llega a $62,570, más del doble.

¿Cuánta deuda estudiantil tiene el estadounidense promedio?
El prestatario federal promedio debe $39,547, cifra que sube a $43,333 al incluir préstamos privados, según datos de la Reserva Federal.

¿Por qué subió tanto el costo de vivienda universitaria este año?
El alojamiento y la comida en el campus subieron 3.8% en el último año, más rápido que la colegiatura misma, encareciendo el costo total de asistencia.

¿Vale la pena pedir un préstamo para pagar la universidad?
El 73% de las familias prefiere pedir un préstamo antes que renunciar a que su hijo estudie, y el 91% considera la educación superior una inversión valiosa, aunque conviene calcular bien el monto final a solicitar.

¿Qué puedo hacer si no puedo pagar la universidad de mi hijo este año?
Completar la FAFSA cuanto antes, buscar becas antes que préstamos y considerar comenzar en una universidad comunitaria o pública para reducir el costo total.

Conclusión

El aumento de 10% en el gasto universitario no parece ser un episodio aislado: con la vivienda en el campus subiendo más rápido que la colegiatura y la morosidad en préstamos estudiantiles disparándose a más del 10%, las familias que no planifiquen con al menos un año de anticipación podrían verse forzadas a pedir préstamos más grandes de los que necesitan.

Para muchas familias que impulsan al primer miembro de su familia en llegar a la universidad, sin experiencia previa navegando el sistema, estas oportunidades de financiamiento pueden pasar desapercibidas.

Completar la FAFSA con tiempo y comparar el costo real de cada opción (colegiatura, vivienda y comida incluidas) puede ser la diferencia entre graduarse con una deuda manejable o una que persiga al estudiante por décadas.

Sigue leyendo:
¿No puedes pagar la matrícula? Estas opciones pueden evitar que tu universidad te bloquee
Millones ya perdieron reembolsos de impuestos y enfrentan embargo salarial por préstamos estudiantiles
Cada vez más estadounidenses dependen del dinero de sus padres para comprar casa y cubrir sus gastos

En esta nota

Finanzas Personales Crédito deuda estudiantil
Contenido Patrocinado