ICE detiene a salvadoreño tras naufragio donde murieron una madre y su bebé de cinco meses
Salvadoreño indocumentado quedó bajo custodia de ICE tras el naufragio de un bote donde murieron una madre y su bebé de cinco meses
El salvadoreño quedó bajo custodia de ICE. Crédito: Shutterstock
Manuel Ernesto Hernández Umaña, un salvadoreño de 46 años acusado de operar la embarcación que naufragó cerca de la Estatua de la Libertad el pasado 8 de agosto, quedó bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El accidente dejó dos víctimas mortales: Sara Sánchez, de 27 años, y su hija Antonella García, de apenas cinco meses. Ambas viajaban en la embarcación durante un paseo nocturno por el puerto de Nueva York.
La detención migratoria ocurrió el 19 de agosto, después de una investigación del Servicio de Investigación de la Guardia Costera de Estados Unidos que, según el DHS, confirmó que Hernández se encontraba sin estatus migratorio regular en el país.
Hernández enfrenta cargos por el naufragio
El caso también avanza por la vía penal. Fiscales federales del Distrito Sur de Nueva York acusaron a Hernández de dos cargos relacionados con mala conducta y negligencia como operador de una embarcación que provocaron la muerte de una persona.
Cada uno de esos cargos contempla una pena máxima de 10 años de prisión.
A nivel estatal, la Policía de Nueva York (NYPD) presentó inicialmente 13 cargos por imprudencia temeraria.
Hernández compareció por primera vez ante un tribunal federal el 10 de agosto. En esa audiencia no se declaró culpable ni inocente y fue puesto en libertad bajo una fianza personal de $50,000 dólares, con la condición de que no operara ninguna embarcación.
Su situación cambió después de la investigación migratoria y actualmente permanece bajo custodia de ICE.
El DHS indicó que Hernández será deportado una vez que concluya el proceso penal en su contra.
Una embarcación con más pasajeros de los permitidos
De acuerdo con la denuncia federal, Hernández estaba al mando de una Yamaha AR210 que llevaba a 14 personas, aunque la embarcación tenía una capacidad máxima de 10.
Además, los fiscales sostienen que no contaba con la licencia necesaria para transportar pasajeros que habían pagado por el paseo.
Uno de los puntos centrales de la investigación es la falta de un chaleco salvavidas adecuado para Antonella, la bebé de cinco meses que murió tras el accidente.
Según los documentos judiciales, Hernández habría advertido a los padres antes de zarpar que la embarcación no tenía un chaleco para bebés. En lugar de ello, les habría indicado que uno de los adultos utilizara un chaleco para mayores y sostuviera a la niña durante el recorrido.
La denuncia también señala que Hernández reconoció ante los investigadores que no tenía una Credencial de Marino Mercante ni un Certificado de Inspección de la Guardia Costera.
El acusado habría dicho además que desconocía la capacidad máxima de la embarcación porque el bote prestado no tenía una placa visible con esa información.
El paseo costó $1,800 dólares
La excursión había sido contratada para celebrar un cumpleaños y tuvo un costo de aproximadamente $1,800 dólares.
Según la acusación federal, el recorrido nocturno duró más de tres horas y terminó cuando la embarcación volcó cerca de Liberty Island.
Los fiscales sostienen que Hernández realizó un giro en U y dejó la proa frente a la estela de una embarcación de mayor tamaño. Después habría acelerado para intentar atravesar la ola.
El agua entró por la parte delantera del bote y la embarcación terminó volcando.
Las 14 personas que estaban a bordo cayeron al agua. Doce fueron rescatadas con heridas que no pusieron en riesgo sus vidas.
Sara Sánchez y su hija Antonella fueron trasladadas a un hospital en estado crítico. Ambas fallecieron.
El padre de la bebé, Andrés García, sobrevivió al accidente. Su hijo de seis años no se encontraba en la embarcación esa noche.
El acusado ya había realizado otros paseos
La denuncia federal también recoge declaraciones atribuidas a Hernández después de su detención.
Según los investigadores, el hombre habría reconocido que anteriormente realizó al menos otros dos viajes remunerados para la misma compañía utilizando su propia embarcación.
Por esos recorridos, habría recibido alrededor de $1,000 dólares por viaje.
También habría admitido que no contaba con las certificaciones requeridas para transportar pasajeros de pago.
Hernández vivía en Manville, Nueva Jersey, y trabajaba como chofer de limusina para Zeus Luxury Rental Inc., empresa relacionada con la organización del paseo.
¿Qué dijo sobre su llegada a Estados Unidos?
El DHS señaló que Hernández declaró haber ingresado a Estados Unidos por Texas en 2007.
De acuerdo con la agencia, habría afirmado ante un agente de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que era ciudadano estadounidense.
El gobierno federal considera que esa declaración formó parte de su ingreso al país y posteriormente determinó que Hernández se encontraba sin estatus migratorio regular.
Su situación migratoria se convirtió en un elemento adicional del caso después de que la investigación de la Guardia Costera confirmara su presencia en Estados Unidos.
Las reglas para transportar pasajeros
La tragedia también puso atención sobre las normas que regulan los paseos comerciales en el puerto de Nueva York.
Las reglas federales establecen requisitos específicos para los operadores que transportan pasajeros a cambio de dinero. Entre ellos se encuentran las credenciales correspondientes de la Guardia Costera y experiencia documentada al mando de embarcaciones.
Existe además una licencia conocida como “six-pack”, que permite transportar hasta seis pasajeros de pago bajo determinadas condiciones y no implica los mismos requisitos de inspección que tienen otras operaciones comerciales.
Algunas compañías también utilizan acuerdos conocidos como “bareboat”, mediante los cuales el pasajero alquila la embarcación y, en determinados casos, esta deja de ser considerada una operación comercial convencional.
El naufragio volvió a poner en discusión la supervisión de este tipo de actividades en el puerto de Nueva York.
Josh Packer, subdirector del Servicio de Investigación de la Guardia Costera, calificó las operaciones de chárter fuera de las normas como un riesgo para la seguridad de los pasajeros y afirmó que, en este caso, la conducta denunciada terminó en una tragedia.
ICE mantiene a Hernández bajo custodia
Mientras continúa el proceso penal, Hernández permanece bajo custodia migratoria de ICE.
El secretario del DHS, Markwayne Mullin, afirmó que las autoridades migratorias buscarán su expulsión de Estados Unidos una vez que termine su proceso ante la justicia.
Por ahora, el caso continúa tanto en el ámbito penal como migratorio, mientras las autoridades investigan las circunstancias que llevaron al naufragio de la Yamaha AR210 y a la muerte de Sara Sánchez y su hija de cinco meses.
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