¿La Inteligencia Artificial eliminará su empleo? Gobierno de Nueva York crea comisión para enfrentar una revolución laboral que ya empezó
Se busca frenar el impacto de la IA en los empleos de oficina antes de que la automatización deje sin trabajo a miles de neoyorquinos. Especialmente a mujeres
En la primera sesión de FutureWorks este miércoles la gobernadora escuchó sobre los desafíos de las mujeres oficinistas. Crédito: Darren McGee | NY Governor Office
Durante décadas, contestar teléfonos, coordinar citas, preparar documentos, procesar facturas o responder preguntas de clientes fueron tareas que permitieron a millones de personas ingresar al mercado laboral y avanzar hacia la clase media. Ahora, sistemas de inteligencia artificial (IA) pueden ejecutar una parte creciente de ese trabajo en cuestión de segundos, lo que alimenta el temor de que en un futuro no muy lejano, las empresas necesiten menos empleados para mantener sus operaciones.
Ante ese escenario, la gobernadora Kathy Hochul inició este miércoles una serie de sesiones para escuchar a la Comisión FutureWorks, creada para analizar cómo la IA está transformando los empleos en Nueva York y recomendar medidas que protejan la estabilidad económica de los trabajadores.
“Mientras seguimos liderando la nación en innovación tecnológica, lucho para asegurar que este progreso no se produzca a costa de los trabajadores neoyorquinos”, afirmó Hochul.
La gobernadora fue más allá al describir el riesgo en términos generacionales. Advirtió que la IA podría eliminar muchos empleos de nivel inicial e intermedio que constituyen el camino hacia la clase media, y que si eso ocurre, el país podría enfrentar una crisis económica y social como ninguna otra que las generaciones actuales hayan visto.
El anuncio no surge en el vacío. Algunos estudios citados por el propio gobierno estatal advierten que más del 30% de todos los trabajadores podría enfrentar un desplazamiento significativo de las rutinas laborales que realizan actualmente, además que los empleos corporativos de nivel inicial en la Gran Manzana cayeron un 37% entre 2022 y 2024, una caída que las autoridades atribuyen en parte a la automatización.
Por su parte, la senadora estatal Jessica Ramos advirtió que el éxito de la transformación tecnológica no debería medirse únicamente por la rapidez con que las empresas incorporen estos sistemas.
“El criterio para medir nuestro éxito con la IA es si genera oportunidades, fortalece la seguridad económica de los trabajadores y ayuda a más neoyorquinos a construir una vida digna”, acotó.
Mientras seguimos liderando la nación en innovación tecnológica, lucho para asegurar que este progreso no se produzca a costa de los trabajadores neoyorquinos"
La comisión
La iniciativa FutureWorks está presidida por el exsecretario de Trabajo de Estados Unidos, Tom Perez, junto con Thasunda Brown Duckett, directora ejecutiva de TIAA, y Molly Kinder, investigadora de la Brookings Institution y reúne a un total de 20 integrantes con perfiles de negocios, sindicatos, academia y gobierno.
La primera sesión de análisis, reunió a mujeres que ocupan puestos administrativos, de oficina, atención al cliente y operaciones internas, conocidas en el mundo empresarial como ‘back office’ o trabajo operativo, posiciones que ya están siendo modificados o podrían transformarse por la IA.
La comisión celebrará encuentros adicionales en distintas regiones del estado y deberá presentar sus recomendaciones antes de finalizar 2026, con miras a impulsar nuevas medidas durante el próximo año.
Las mujeres aparecen en la primera línea de este debate porque constituyen el 84% de los trabajadores empleados en funciones administrativas de apoyo operativo en Nueva York, según las cifras divulgadas por el gobierno estatal.
La tecnología no distingue por género, pero actúa sobre un mercado laboral históricamente desigual: las mujeres están sobrerrepresentadas en labores secretariales, administrativas, contables, de coordinación y atención al público, precisamente las ocupaciones que concentran tareas basadas en documentos, datos y comunicaciones que la IA generativa puede realizar con mayor facilidad.
Nace AI Prep
Mientras advierte sobre los riesgos, Hochul también apuesta a que Nueva York capture los beneficios económicos de la IA. Junto al lanzamiento de esta comisión, presentó “AI Prep”, una iniciativa de Empire State Development diseñada para equipar a neoyorquinos de bajos ingresos con capacidades de IA demandadas por el mercado y conectarlos con pasantías y empleos en empresas tecnológicas líderes del estado.
Esa apuesta se suma al proyecto Empire AI, una asociación de 500 millones de dólares entre universidades públicas y privadas para establecer un importante centro de cómputo de IA en la Universidad de Buffalo y a un programa piloto que ya capacitó a más de 1,000 empleados estatales en el uso responsable de estas herramientas.
Hay mucho temor
En los hechos el temor no es exclusivo de quienes ya trabajan en oficinas. Encuestas nacionales recientes muestran que la ansiedad frente a la IA se ha disparado en apenas dos años.
Según el último sondeo de Pew, el 71% de los adultos estadounidenses cree ahora que la IA generará menos empleos en los próximos 20 años, frente al 64% que pensaba lo mismo en 2024, mientras que solo el 5% espera que la tecnología cree más puestos de trabajo.
El giro es aún más marcado entre los jóvenes: el 73% de los adultos de 18 a 29 años ahora dice que la IA provocará menos empleos, frente al 61% de hace dos años, una cifra que ya se acerca a la de generaciones mayores.

¿Qué puede hacer realmente la IA?
La inteligencia artificial puede entenderse como un sistema informático entrenado con enormes cantidades de información para identificar patrones y generar respuestas. La llamada IA generativa, la tecnología que impulsa plataformas como ChatGPT, puede producir textos, imágenes, traducciones, resúmenes y análisis a partir de instrucciones escritas o habladas.
Un programa de este tipo puede leer y clasificar correos electrónicos, preparar respuestas, transcribir reuniones, organizar calendarios, llenar formularios, comparar facturas, traducir documentos y responder consultas mediante asistentes virtuales. Todo en cuestión de segundos.
Estos sistemas no piensan ni comprenden el mundo como una persona. Calculan respuestas a partir de patrones encontrados en los datos con los que fueron entrenados. Por esa razón pueden trabajar con extraordinaria rapidez, pero también equivocarse, inventar información o reproducir prejuicios existentes.
Para muchos analistas la aparición de esta tecnología no significa necesariamente que todos esos puestos desaparecerán. El peligro más inmediato es que, al automatizarse una parte del trabajo, una empresa concluya que necesita tres empleados donde antes requería cinco.
Otra posibilidad es que mantenga la misma cantidad de trabajadores, pero les exija procesar un volumen mucho mayor de tareas.
El dato:
- 1 de cada cuatro empleos en el mundo tiene algún grado de exposición a la IA generativa. Sin embargo, la conclusión de un reporte de la Organización Internacional del Trabajo apunta que una transformación de los puestos, y no su eliminación completa, continúa siendo el resultado más probable, porque la mayoría de las ocupaciones combina tareas automatizables con otras que requieren intervención humana.