Exjefe de la Patrulla Fronteriza fue investigado por denuncias de mala conducta antes de su retiro

Gregory Bovino declaró que fue “obligado a retirarse” y acusó al comisionado de la CBP, Rodney Scott, de actuar contra él por razones políticas

Exjefe de la Patrulla Fronteriza fue investigado por denuncias de mala conducta antes de su retiro

Greg Bovino, excomandante general de la Patrulla Fronteriza. Crédito: Erin Hooley | AP

El excomandante general de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino fue objeto de una investigación interna de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza por cuestionamientos relacionados con su testimonio ante un tribunal federal y por presuntos comentarios antisemitas, de acuerdo con documentos revisados por CBS News y divulgados la semana pasada.

La CBP notificó a Bovino mediante un correo electrónico enviado el 2 de marzo que la agencia estaba realizando una “investigación oficial” sobre denuncias de conducta indebida. Dieciséis días después, el exfuncionario presentó una solicitud oficial para trasladar su residencia por motivos relacionados con su retiro.

Bovino declaró a CBS News que fue “obligado a retirarse” y acusó al comisionado de la CBP, Rodney Scott, de actuar contra él por razones políticas.

Afirmó que Scott era su rival político y que se oponía a que la Patrulla Fronteriza participara en operaciones de control migratorio dentro del territorio estadounidense.

Bovino afirmó además que surgieron dos investigaciones “a los pocos días de la infame rendición en Minnesota”, en referencia a los acontecimientos que rodearon el operativo migratorio en esa ciudad.

La CBP respondió a CBS News que Bovino se retiró voluntariamente y que no está autorizada para proporcionar seguridad a funcionarios retirados.

Cuestionamientos sobre su credibilidad

Uno de los focos de la investigación estaba relacionado con las conclusiones de la jueza federal Sara Ellis sobre la credibilidad de Bovino durante un litigio relacionado con las tácticas empleadas por agentes de la Patrulla Fronteriza en Chicago, de acuerdo con el medio.

Una demanda presentada en 2025 por el Chicago Headline Club y otros grupos acusó a la agencia de utilizar métodos de fuerza considerados excesivos contra periodistas y manifestantes, incluidos gases lacrimógenos, proyectiles de pimienta y balas de goma.

Ellis emitió posteriormente una orden preliminar para limitar el uso de la fuerza y cuestionó la veracidad de las declaraciones de Bovino sobre algunos enfrentamientos.

En los documentos de la investigación interna, un investigador preguntó a Bovino si coincidía en que las conclusiones de Ellis sobre su falta de credibilidad tendrían que ser reveladas si posteriormente era llamado a declarar en un juicio.

También le preguntaron qué debería ocurrir cuando un juez federal determina que el testimonio de un agente de la Patrulla Fronteriza carece de credibilidad y si consideraba que las conclusiones de Ellis podían convertirlo en un testigo Giglio impaired, término utilizado para describir a un agente cuya credibilidad presenta problemas que los fiscales podrían estar obligados a revelar a la defensa.

El Tribunal de Apelaciones del Séptimo Circuito posteriormente anuló la orden preliminar de Ellis, aunque no determinó si sus conclusiones sobre la credibilidad de Bovino eran correctas.

Presuntos comentarios antisemitas

La investigación también abordó declaraciones que Bovino habría realizado sobre personas judías. En lugar de formular una pregunta general sobre sus comentarios, el investigador le preguntó si había hecho una expresión relacionada con si los “criminales ortodoxos” también dejaban de trabajar los sábados y qué había querido decir con ella.

Además, los documentos muestran que Bovino fue interrogado sobre otro comentario relacionado con las “personas elegidas”, una aparente referencia al pueblo judío.

El New York Times había informado previamente que Bovino supuestamente se enteró de que estaba siendo investigado por comentarios despectivos sobre un juez de Minneapolis que se ausentaba los sábados para observar el Shabat.

Los investigadores también preguntaron si tanto sus declaraciones ante el tribunal como esos comentarios podían constituir violaciones de las normas de conducta de la CBP.

Entre ellas figura una disposición que exige profesionalismo en el trato con supervisores, subordinados, compañeros y miembros del público, así como otra que prohíbe expresiones abusivas, denigrantes, profanas o de acoso, además de conductas que evidencien odio o prejuicio por motivos como raza, color, religión, nacionalidad, sexo u orientación sexual.

Del rostro del operativo migratorio a su salida

Bovino, un veterano de la Patrulla Fronteriza, se convirtió en uno de los principales rostros públicos de la ofensiva migratoria impulsada por la administración de Donald Trump. Encabezó operaciones en Los Ángeles, Chicago, Charlotte y Nueva Orleans antes de asumir un papel central en el operativo de Minneapolis.

A finales de enero fue relevado de su cargo como “commander at large”, después de que las muertes a tiros de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis provocaran una fuerte reacción política contra las autoridades federales y su actuación en la ciudad.

Tras la muerte de Pretti, Bovino afirmó, sin presentar pruebas, que el hombre tenía la intención de llevar a cabo una masacre contra agentes federales.

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