Huracán Polo avanza hacia el norte de México: ¿qué afectaciones tendría en EE.UU.?

Polo no tocará directamente EE.UU., pero su humedad ya eleva el riesgo de lluvias intensas e inundaciones en Nuevo México y Texas ya mismo

Huracán Polo

Polo podría causar estragos en Nueva México y Texas. Crédito: NOAA | EFE

El huracán Polo mantiene la atención meteorológica en México mientras avanza por el Pacífico hacia el oeste-noroeste, pero su influencia no termina en la costa mexicana. Aunque el centro del ciclón no tiene como objetivo un impacto directo en el territorio continental de Estados Unidos, la enorme cantidad de humedad asociada al sistema ya está alimentando lluvias y tormentas en zonas del suroeste estadounidense.

El escenario más delicado se concentra en Nuevo México y el oeste de Texas, donde el terreno se encuentra saturado y nuevas precipitaciones pueden convertir rápidamente arroyos, calles y zonas bajas en puntos de inundación. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) mantiene avisos por inundaciones repentinas en distintos sectores, una señal de que el principal riesgo para EE.UU. no está relacionado con los vientos de huracán, sino con el agua.

Polo conserva una fuerza extraordinaria

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó durante la madrugada del viernes que Polo se encontraba sobre el Pacífico, aproximadamente a 315 kilómetros al suroeste de Manzanillo, con vientos máximos sostenidos de 240 km/h y una presión central de 935 milibares. El ciclón se desplazaba hacia el oeste a unos 19 km/h.

El NHC señaló que el sistema podía recuperar la categoría 5. No obstante, para EE.UU., la pregunta central es otra: cuánto de esa humedad tropical conseguirá avanzar hacia el norte y mezclarse con las condiciones atmosféricas que ya están produciendo tormentas en el suroeste.

Polo pasó por Acapulco, con fuertes ráfagas de viento. (Foto: David Guzmán / EFE)

Nuevo México enfrenta el mayor riesgo

En Nuevo México, el panorama ya es complicado. El NWS de Albuquerque reportó para este viernes nuevas rondas de lluvias y tormentas, con células capaces de producir entre 1 y 1.5 pulgadas de lluvia por hora. El organismo advirtió que los suelos están saturados en muchas áreas, por lo que el escurrimiento puede ser abrupto y desencadenar inundaciones repentinas.

Durante las últimas horas también se emitieron advertencias específicas. En el condado de Otero, al sur del estado, el NWS alertó sobre inundaciones repentinas potencialmente mortales provocadas por lluvias intensas sobre terrenos saturados. En el área de Roswell, además, había vigilancia por inundaciones para sectores del centro, este y sureste de Nuevo México.

La situación es especialmente relevante para comunidades cercanas a cauces, zonas bajas, carreteras y pasos inferiores. En estos escenarios, una tormenta que parece manejable puede generar acumulaciones rápidas de agua y modificar las condiciones de circulación en cuestión de minutos.

Texas también está bajo vigilancia

El oeste de Texas tampoco queda fuera del panorama. El NWS de El Paso emitió durante la madrugada un aviso de inundación para el condado de Hudspeth, donde las lluvias asociadas a tormentas dejaron hasta 1.25 pulgadas y podían sumar más precipitaciones. Aunque ese aviso correspondía a inundaciones menores, muestra el grado de sensibilidad de la región ante nuevos aguaceros.

El riesgo puede aumentar si la humedad tropical proveniente del Pacífico interactúa con otros sistemas atmosféricos. Un análisis de AccuWeather advierte que Polo podría contribuir a lluvias intensas e incluso a condiciones de tiempo severo en sectores del centro-sur de EE.UU. durante los próximos días. El Houston Chronicle también señala que la humedad de sistemas tropicales del Pacífico podría desplazarse hacia Texas y favorecer precipitaciones abundantes.

La conexión con el Pacífico es importante porque los ciclones tropicales pueden transportar humedad a grandes distancias aun cuando su centro permanezca lejos de EE.UU. En este caso, la amenaza cambia de naturaleza al avanzar hacia tierra; el viento pierde protagonismo y la lluvia se convierte en el factor capaz de provocar mayores problemas.

¿Qué pasará con California?

California no aparece como el principal foco de peligro por inundaciones asociado directamente con Polo. La trayectoria inmediata del huracán se mantiene sobre aguas del Pacífico y apunta hacia el noroeste de México, mientras los pronósticos contemplan un debilitamiento posterior.

Eso no significa que los meteorólogos dejen de vigilar la evolución del sistema. La posición de Polo, su intensidad y la cantidad de humedad que transporte serán determinantes para saber hasta dónde llegará su influencia en el suroeste estadounidense.

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