Evacúan a varios vecinos en Brooklyn por el colapso de un edificio durante una tormenta invernal
El imprevisto desprendimiento de la estructura obligó a decenas de personas a abandonar sus viviendas bajo severas condiciones meteorológicas
Ross Spivak, director ejecutivo de la compañía RES Consulting NY, expresó que parecía que el exterior no se había instalado de forma correcta. Crédito: NYC Buildings | Cortesía
Si bien gran parte de la ciudad de Nueva York ya superó la tormenta del fin de semana, una familia de Brooklyn sigue sin poder abandonar su casa después de que la fachada en un edificio de apartamentos cercano de seis pisos se derrumbara sobre su propiedad el sábado.
Los dueños, Thema Hepburn y Chester Dean, expresaron que estaban en la cama cuando escucharon un fuerte estruendo que sacudió su hogar.
“Vi escombros blancos en el aire. Y no sé por qué, inmediatamente pensé que había habido una tormenta de nieve durante la noche”, indicó Hepburn.
“Estaba un poco aturdida, pero así lo percibí al principio. Luego miré por la ventana y vi un enorme trozo del revestimiento del edificio contiguo esparcido por todo el auto, por toda la fachada de la propiedad, en la acera, y luego empezaron a caer más trozos. Así que inmediatamente agarré a mi hijo pequeño y llamé al 911″.
Las cámaras de seguridad filmaron el instante, el momento en que el revestimiento se desplomó, haciendo añicos con un gran ruido por todo el jardín delantero y el vehículo de la pareja.
De acuerdo con el Departamento de Edificios, el sábado se llamó a los inspectores al número 61 de Clarkson Avenue en Prospect Lefferts Gardens, donde se halló una gran parte del estuco exterior desprendido y caído sobre la acera, la entrada de automóviles, el tejado y el jardín delantero de la casa contigua, propiedad de Dean y Hepburn.
El representante del Departamento de Edificios (DOB) dijo que las fuertes ráfagas de viento en la tormenta contribuyeron al derrumbe de la fachada. No hubo lesionados, pero debido a los daños en la salida de emergencia del número 63 de la avenida Clarkson, la agencia emitió una orden de desalojo total, indicó el departamento.
Asimismo, el DOB señaló que se ordenó al propietario del edificio de apartamentos, que figura en los registros públicos como Clarkson Parnasa LLC, que mandará a poner una marquesina en la acera, fuera de la sección derrumbada de la propiedad de 11 unidades, y que contratará a un ingeniero para que presentara un informe al departamento sobre el estado de la fachada.
Dean y Hepburn, junto a su hijo pequeño y los inquilinos que viven en el segundo apartamento de la casa adosada, tuvieron que abandonar la residencia. Ellos dicen que el DOB les comunicó que tendrían que esperar a que se instalaran los andamios antes de poder volver a sus casas.
Hepburn aseveró que la situación ha sido mentalmente agotadora y ha trastocado sus vidas, obligándola a tomarse un tiempo libre del trabajo para ocuparse de la logística.
“Ha sido una pesadilla”, explicó Hepburn. “Tengo muchísima ansiedad. Habría sido mucho más fácil de sobrellevar si solo fuéramos nosotros dos, pero somos nosotros, nuestro hijo y nuestros inquilinos. Hay mucho que resolver. Me cuesta dormir”.
La pareja todavía no sabe el gasto total por la reparación de los daños sufridos, pero afirma que su vehículo quedó completamente destrozado luego de que los trozos de estuco que cayeron hicieran añicos el parabrisas de atrás y de adelante, informó Gothamist.
“No dejo de pensar: ¿qué habría pasado si hubiéramos estado metiendo a nuestro hijo en el coche cuando ocurrió esto? ¿Qué habría pasado si estuviéramos entrando o saliendo de casa?”, manifestó Hepburn.
A inicios de la semana todavía quedaban en la acera restos del tejado de la casa y algunos pedazos de estuco, que parecía estar hecho de diferentes materiales, incluyendo poliestireno expandido grueso salpicado de una sustancia que aparentemente es cemento.
De acuerdo con un aviso del gobierno municipal de 2024, “el poliestireno expandido y otras espumas de poliestireno son un material común utilizado en la construcción de edificios, incluso para el aislamiento y los sistemas de aislamiento y acabado exterior”.
Después de la verificación de las fotos del revestimiento caído enviadas por el medio Gothamist, el especialista en construcción Ross Spivak, director ejecutivo de la compañía RES Consulting NY, expresó que parecía que el exterior no se había instalado de forma correcta.
“Normalmente se aplica con llana, así que no suele haber puntos como esos”, apuntó Spivak. “No sé qué material es, pero parece que se pusieron grumos de algo en la parte posterior del poliestireno, pegados a la pared del edificio, y no se adhirió. Y no parece haber ningún tipo de fijación mecánica, como un pasador, un tornillo o un clavo”.
En un correo electrónico enviado a los inquilinos el lunes, un representante de Cobella Realty, la empresa administradora del inmueble localizado en 61 Clarkson Avenue que está a la venta, señaló que el estuco de la fachada del edificio se había aflojado y desprendido, y que estaban tratando este problema estructural con la máxima seriedad y urgencia. También informaba a los inquilinos que un inspector visitaría el edificio y que requeriría acceso de emergencia a las unidades.
Los correos electrónicos enviados a Cobella Realty y Clarkson Parnasa LLC no obtuvieron respuesta.
Este hecho ha causado preocupación por la seguridad en las obras de construcción de la manzana. Maura Johnson, que vive a pocos edificios de distancia, señaló su inquietud por la calidad de los nuevos edificios del barrio.
“Si bien, con los alquileres tan altos, nos alegra ver nuevos desarrollos, muchos de mis vecinos están preocupados por la calidad de algunos de ellos“, manifestó.
“Parece que muchos están hechos a la ligera, así que esto me pareció una prueba más de si estos edificios que están surgiendo por todo Flatbush se están construyendo correctamente y teniendo en cuenta la seguridad de las personas”.
Sigue leyendo:
• ¿Tiburón apareció nadando por calles de Nueva Jersey tras el nor’easter?
• Nor’easter desentierra en Nantucket restos que podrían pertenecer a un barco naufragado en 1884
• Intensa búsqueda en Fire Island por un nadador arrastrado durante la tormenta del noreste