La ONU anuncia un tratado de alta mar, el primer pacto para proteger las aguas internacionales
La Organización de las Naciones Unidas adoptaron el primer tratado internacional legalmente vinculante que rige la alta mar
La ballena es el mamífero más grande del planeta. Crédito: LUIS ROBAYO/AFP | Getty Images
La Organización de las Naciones Unidas adoptaron este lunes el primer tratado internacional legalmente vinculante que rige la alta mar.
Conocido como el Tratado de Biodiversidad Más Allá de la Jurisdicción Nacional, o “BBNJ”, pero ampliamente conocido como el Tratado de Alta Mar, la medida aprobada por los 193 estados miembros de la ONU impone reglas destinadas a proteger el medio ambiente y prevenir disputas sobre recursos naturales, transporte marítimo y otros asuntos registrados en aguas fuera de la jurisdicción nacional de cualquier país.
Nunca había habido una ley internacional que rija la alta mar, por lo que muchas personas y organizaciones esperan que la adopción de la medida por parte de la ONU marque un punto de inflexión claro para vastas extensiones del planeta, donde los esfuerzos de conservación han luchado durante mucho tiempo en una especie de salvaje al oeste de la exploración, la sobrepesca, la exploración petrolera y la minería en aguas profundas.
“Han cumplido”, dijo este lunes el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, a los países miembros tras la adopción del tratado.
La función del Tratado de Alta Mar
Aproximadamente dos tercios de los océanos de la Tierra se encuentran más allá de las fronteras nacionales en un área conocida como ‘alta mar’; sin embargo, solo alrededor del 1% de esa extensión en gran parte inexplorada ha sido protegida.
“Este año, casi 200 naciones finalmente acordaron el primer tratado para proteger la alta mar”, dice la organización Conservación Internacional en su cuenta de Twitter.
“La alta mar se encuentra entre los últimos lugares verdaderamente salvajes de la tierra”, dijo Mónica Medina, subsecretaria de la Oficina de Océanos y Asuntos Ambientales y Científicos Internacionales de Estados Unidos, quien fue la principal negociadora y partidaria del tratado de la administración Biden.
Este nuevo tratado tiene la intensión de regular los mares dentro de las aguas territoriales del país y las zonas económicas exclusivas, sin dejar atrás a casi la mitad de la superficie del planeta y dos tercios del océano sin regular, particularmente cuando se trata de proteger la biodiversidad.
El nuevo tratado de alta mar fue acordado bajo la autoridad del anterior Tratado de Derecho de los Mares.
“A menudo se dice que el océano es demasiado grande para fallar. Eso simplemente no es cierto”, agrega Mónica Medina. “El océano es más frágil de lo que la mayoría de la gente entiende. También es más esencial. Proporciona el oxígeno que respiramos y alimento para decenas de millones de personas”.
El tratado establece un marco para las “Áreas Marinas Protegidas”, más allá de las que ya se encuentran dentro de las aguas territoriales nacionales, para contrarrestar la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas del océano causada por el impacto del cambio climático, incluido el calentamiento y la acidificación de los océanos, como así como plásticos, contaminantes y sobrepesca.
Además, establece estándares y lineamientos para determinar los impactos ambientales de las actividades en alta mar, incluido su impacto en la vida marina y los ecosistemas.
Requiere que los países signatarios presenten una evaluación de la contaminación u otros impactos de sus actividades propuestas en alta mar, como la minería en aguas profundas.
Finalmente, el tratado pretende crear un mecanismo para la transferencia de tecnología marina a los países en desarrollo para garantizar una distribución equitativa de los beneficios y recursos de alta mar, incluidos materiales que podrían resultar innovadores en la ciencia médica y de la nutrición.
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