7 formas de gastar menos en el supermercado aunque los precios sigan subiendo

Cambiar marcas, dejar ciertos productos para otro momento y usar apps de descuentos son algunas estrategias que ayudan a reducir el gasto en comida

Las familias que adopten ahora dos o tres estrategias de ahorro estarán mejor posicionadas para absorber los aumentos que vienen.

Las familias que adopten ahora dos o tres estrategias de ahorro estarán mejor posicionadas para absorber los aumentos que vienen. Crédito: Shutterstock

Ir al supermercado se ha convertido en un reto para las personas que intentan gastar menos sin sacrificar demasiado. Ante el alza en los precios de los alimentos y otros productos básicos, muchas familias en Estados Unidos están cambiando sus hábitos: compran menos carne, buscan marcas propias más baratas, usan cupones o recorren varias tiendas para ahorrar algunos dólares.

Y no es casualidad. Mientras los precios de los alimentos se elevaron 2.9% en abril en el último año, según la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), especialistas advierten que la presión sobre el presupuesto familiar podría mantenerse durante buena parte de 2026. Para una familia que gasta $800 al mes en comida, son $23 adicionales cada mes que impactan otro rubro del presupuesto.

Por eso, pequeñas decisiones estratégicas en el supermercado, desde elegir ciertos horarios hasta cambiar la forma de comprar productos básicos, pueden significar una diferencia importante al final del mes:

1. Planifica las comidas antes de ir a la tienda

El Departamento de Agricultura (USDA) estima que planificar las comidas semanales puede reducir el gasto entre 20% y 30%. Esta medida elimina las compras impulsivas y los ingredientes que nunca se usan. La dietista registrada Yasmin Ansari indicó en USA Today: “Planifica tus comidas con antelación y crea una lista de compras basada en lo que ya tienes en casa”. Una familia de cuatro que evita una sola visita innecesaria por semana puede ahorrar entre $30 y $50 al mes.

2. Cambia a marcas propias: el ahorro puede ser del 25%

Las marcas genéricas cuestan entre 20% y 25% menos que sus equivalentes más reconocidas, según Burt Flickinger III, director general de Strategic Resource Group. La nutrióloga Leslie Bonci afirmó en USA Today que las marcas propias “son nutricionalmente equivalentes a las de nombre”. Aplicar este cambio en cereales, enlatados, lácteos y pasta puede traducirse en $60 a $100 de ahorro mensual, de acuerdo con el número de productos sustituidos.

3. Compra por precio unitario, no por precio total

Una lata grande no siempre es la más barata. La mayoría de los supermercados muestran el precio por onza debajo del precio total en el anaquel. Aplicaciones como Flipp, Basket y Grocery Dealz permiten comparar precios entre tiendas antes de salir de casa, según Yahoo Finance. El ahorro por visita puede oscilar entre $15 y $30.

4. Sustituye la carne de res por proteínas más baratas

La carne de res subió 2.7% en abril y acumula un alza de 14.8% en el año. El pollo bajó 1.1% en el mismo mes y las legumbres, frijoles, lentejas, garbanzos, aportan proteína de alto valor nutricional a menos de $1.50 por porción. Para los hogares hispanos, donde los frijoles y el arroz forman parte de la dieta habitual, este ajuste no implica sacrificio alguno.

5. Elige verduras congeladas sobre frescas

Los vegetales frescos subieron 3.9% en abril y los tomates frescos se dispararon 15.1% en el mes, según el BLS. Las verduras congeladas mantienen precios más estables. Según Intermountain Health, se cosechan “en su punto óptimo de madurez y congeladas de inmediato”, lo que preserva su concentración de vitaminas y minerales. El cambio puede representar de $10 a $20 de ahorro mensual para quienes consumen espinacas, maíz o brócoli regularmente.

6. Activa los cupones digitales antes de llegar a la tienda

Las aplicaciones de Kroger, Walmart, Target y Aldi ofrecen descuentos automáticos al vincular la tarjeta de lealtad o presentar el código en caja. “Muchas ofertas son digitales; si no las activas, no recibes el descuento”, explicó un vocero de Kroger en enero de 2026. El ahorro promedio por visita con cupones activos va de $5 a $15, según Pocket Clear.

7. Verifica si calificas para el programa SNAP

Más de 40 millones de personas en Estados Unidos reciben beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), de acuerdo con el USDA. Sin embargo, muchas familias hispanas elegibles no los solicitan. La organización UnidosUS señaló que “SNAP saca a millones de latinos de bajos ingresos de la pobreza y les ayuda a poner comida en la mesa”, aunque las familias latinas siguen registrando tasas desproporcionadas de inseguridad alimentaria. Verificar elegibilidad es gratuito en benefits.gov y puede hacerse en línea o en persona.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre cómo ahorrar en cada visita al supermercado

¿Cuánto puede ahorrar una familia al planificar sus comidas?
Según el USDA, entre 20% y 30% del gasto mensual en supermercado. Para una familia que gasta $800 al mes, eso significa entre $160 y $240 de ahorro, comprando solo lo que se va a consumir.

¿Las marcas de tienda son igual de buenas que las de nombre?
Sí, en términos nutricionales. Cuestan entre 20% y 25% menos y en muchos casos son fabricadas por las mismas empresas.

¿Vale la pena cambiar de supermercado para ahorrar?
Puede serlo. Cadenas como ALDI tienen precios más bajos en productos básicos. El 59% de los compradores hispanos ya visita más de una tienda para encontrar mejores precios. Aplicaciones como Flipp permiten comparar sin moverse.

¿Cómo sé si califico para SNAP?
Puedes verificarlo en benefits.gov. Los requisitos varían por estado, pero en general incluyen ingresos por debajo del 130% del nivel federal de pobreza. No hay costo para aplicar.

¿Los cupones digitales realmente valen la pena?
Sí. El ahorro promedio por visita oscila entre $5 y $15 cuando se activan antes de llegar a la tienda. Las apps de los supermercados más grandes son gratuitas y aplican el descuento en automático.

Conclusión

Ahorrar en el supermercado en 2026 es una decisión estratégica que requiere pequeños cambios de hábito antes de llegar a la tienda. El USDA proyecta que los precios seguirán subiendo durante el año, y el impacto energético del conflicto en Irán aún no se ha reflejado completamente en los anaqueles.

Las familias que adopten ahora dos o tres de estas estrategias estarán mejor posicionadas para absorber los aumentos que vienen, sin recortar lo que comen, sino la forma en que compran.

Sigue leyendo: 
La confianza del consumidor en EE.UU. cae a su peor nivel desde 1952 por inflación y gasolina
Dos de cada tres hispanos en EE.UU. no logran estabilidad económica, según Urban Institute
Trump promete bajar el precio de la carne, pero el bistec ya cuesta hasta $12.73 la libra

En esta nota

Finanzas Personales Alimentos supermercado costo de vida
Contenido Patrocinado