Entrevista de trabajo por teléfono: cuatro errores que pueden perjudicarte

Una llamada con un reclutador exige atención. Evita el ruido, las distracciones y las interrupciones, y prepara preguntas sobre el puesto

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Prepararte no requiere memorizar un discurso. Basta con reservar un espacio tranquilo y prestar atención a la llamada.  Crédito: PeopleImages | Shutterstock

Una llamada con un reclutador puede ser la primera etapa para conseguir un empleo. Aunque hables desde casa, conviene prepararte como lo harías para una entrevista presencial: el lugar, las interrupciones y tus preguntas también influyen en la conversación.

Hablar desde un lugar ruidoso

Perros que ladran o niños que lloran son algunos de los sonidos que entrevistadores han escuchado durante llamadas con candidatos, según testimonios compartidos por Glassdoor.

No siempre puedes controlar todo lo que ocurre a tu alrededor, pero sí puedes buscar con anticipación el sitio más tranquilo disponible.

Si estarás en casa, avisa que necesitas unos minutos sin interrupciones y cierra la puerta si es posible. También puedes tener a mano los datos del puesto y tu currículo para no tener que buscarlos mientras hablas.

Hacer otras tareas durante la llamada

Que el reclutador no pueda verte no significa que no perciba una distracción. Dan Krupansky, responsable de contratación entrevistado por Glassdoor, contó que ha escuchado a candidatos lavar platos y preparar comida durante una entrevista.

Esos ruidos, o una respuesta que llega tarde porque estabas revisando el correo, pueden dar la impresión de que no estás atendiendo la conversación.

Antes de contestar, deja para después las tareas domésticas y cierra lo que no necesites en la computadora. Dedica ese tiempo a escuchar cada pregunta y responder con claridad.

Poner al entrevistador en espera

Si entra otra llamada, dejar en espera al reclutador interrumpe una conversación que suele ser breve. Jeremy Payne, especialista en operaciones de personal consultado por Glassdoor, recomienda dar prioridad a la entrevista.

Puede haber excepciones. Si esperas noticias urgentes sobre la salud de un familiar, explícalo al principio. Así, la otra persona conocerá la situación y ambos podrán decidir si conviene continuar o cambiar la hora de la entrevista. La clave es comunicarlo antes de que ocurra la interrupción.

Terminar sin hacer preguntas

Al final, es común que el reclutador pregunte si quieres saber algo más. Llegar a ese momento sin ninguna pregunta puede interpretarse como falta de interés, aunque sí te importe el puesto. Mckenzie Roark, especialista en selección de talento, aconseja preparar preguntas para esa parte de la llamada.

Piensa de antemano qué necesitas conocer para entender mejor el trabajo.

Puedes preguntar cuáles serían las principales responsabilidades, cómo se organiza el equipo o qué sigue en el proceso de contratación.

Escucha las respuestas durante toda la entrevista: si una de tus dudas ya quedó resuelta, elige otra en lugar de repetirla.

Prepararte no requiere memorizar un discurso. Basta con reservar un espacio tranquilo, prestar atención a la llamada y tener claro qué quieres saber antes de colgar.

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