Puntualidad del Metro en días laborales es de apenas 64%

Se ha conseguido una pequeña mejora, a un alto costo de $836 millones
Puntualidad del Metro en días laborales es de apenas 64%
La puntualidad en el Metro es una cuestión de suerte estos días
Foto: ANDRÉS CORREA GUATARASMA

Sólo 64% de los trenes están funcionando puntualmente de lunes a viernes.

La cifra corresponde a un promedio de julio 2017 a junio 2018, y significa una mejora pequeña frente al año pasado (61.8%), pero a un alto costo de $836 millones de dólares, destacó New York Post.

La mejora es relativa, pues sólo en junio de este año más de 56 mil trenes se retrasaron. Andy Byford, presidente de MTA desde hace siete meses, se comprometió a tomar medidas inmediatas para cortar 10 mil incidentes de retraso por mes para fin de 2018.

En los últimos años, el porcentaje de trenes que no completaron sus recorridos a tiempo casi se duplicó, de 16.3% en mayo 2012 a 32% en junio 2018. Los trenes lentos y retrasados ​​significan que, si bien el número de pasajeros ha bajado, los vagones todavía están hacinados.

Las demoras y desvíos son permanentes, así como las paradas en el medio de un túnel, a veces sin aire acondicionado. Apenas el miércoles pasado, tres incidentes distintos diezmaron el servicio en todo el sistema tanto en la mañana como en la tarde.

Un incendio en Lexington Avenue y East 53rd Street estuvo acompañado de problemas con las señales en las calles Chambers y Fulton en la mañana; y entre las calles 125 y 145 al final del día.

Muchos usuarios coindicen en que viajar en el Metro se ha vuelto “una pesadilla” entre demoras y empujones. También han aumentado los robos, la indigencia, la presencia ilegal de perros, las peleas físicas y/o la exposición sexual a través de masturbación masculina.

No en vano, el número de pasajeros ha bajado, optando por bicicletas y carros, creando una mayor congestión sobre el asfalto, según un Informe de Movilidad del Departamento de Transporte (DOT).

En mayo se informó que MTA tiene listo un plan para arreglar el sistema de señales que está causando tantos retrasos en el servicio, pero tomaría al menos una década de trabajo y cierres noches y fines de semana, a un costo de $37 mil millones de dólares. 

“Hemos estabilizado el sistema, estamos haciendo grandes inversiones para modernizar nuestra infraestructura, y será un trabajo duro, pero estos esfuerzos brindarán un mejor servicio para los neoyorquinos”, prometió esta semana una vez más Shams Tarek, portavoz de MTA, empresa que enfrenta un déficit presupuestario.