Dos sargentos serían sospechosos en desaparición de Vanessa Guillén en Fort Hood (y otros datos clave de la pesquisa)

Hay muchas preguntas que no han sido contestadas dos meses después de la desaparición de la joven de 20 años

Dos sargentos serían sospechosos en desaparición de Vanessa Guillén en Fort Hood (y otros datos clave de la pesquisa)
Imagen de archivo de la base militar de Fort Hood, en Texas, donde desapareció Vanessa Guillén.
Foto: EFE

El domingo, cuando casi se cumplían dos meses de la desaparición de la soldado Vanessa Guillén en la base militar Fort Hood en Texas, fue la primera vez que un oficial de alto rango del espacio se pronunció públicamente sobre el caso.

Las expresiones se dieron en medio de la presión pública por parte de varios sectores en redes y en medios de prensa para encontrar a Vanessa y esclarecer el caso.

Antes de esa publicación, no se conoce de otro video o material audiovisual en el que un alto oficial de mando de la base más grande del Ejército estadounidense se exprese sobre el curso de la investigación y pida ayuda en la búsqueda de la joven de 20 años. Tampoco de conferencias de prensa para que los encargados del lugar respondan las preguntas de periodistas, a pesar de la atención nacional que ha generado el caso.

“Necesitamos traer de regreso a Vanessa a su familia del Army y a su familia, y no pararemos este esfuerzo hasta lograrlo”, se limita a decir el comandante general Scott Efflandt en el video compartido en redes de 1 minutos y 20 segundos.

“Alguien, una persona allá afuera tiene la pieza de información que necesitamos para traer a Vanessa de vuelta”, insiste el oficial.

El portavoz agrega que la investigación por la desaparición, liderada por el Comando de Investigación Criminal del Ejército de Estados Unidos (CID), permanece activa.

Desde el sitio de prensa de Fort Hood, se compartieron unos tres comunicados sobre el caso (el primero el 10 junio), y tres fotos de un contingente de soldados que supuestamente evidencian la búsqueda de la joven en terrenos aledaños al “Gran Lugar” (Great Place) como desde su entrada se le identifica a la base militar.

La familia Guillén no cree las explicaciones de las autoridades militares ni su versión y consideran que ocultan la verdad sobre el paradero de la joven con el interés de proteger a los responsables.  Es por esto que han pedido una investigación independiente en la que no participen directamente las autoridades militares.

La madre de Vanessa, Gloria Guillén, incluso pidió que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el Congreso intervengan en el caso.

“Ellos se tardaron mucho en buscar a mi hija. Yo le supliqué desde un principio que buscaran a mi hija; desde un principio, que se cerrara esa base, y se pusieran los más de 30,000 soldados y no lo hicieron”, insistió la mexicana este martes.

“¿Por qué hasta ahora andan haciendo ese ‘show’ de buscar a mi hija?”, cuestionó la mujer.

“La hicieron bajar con engaños al cuarto de armas a secuestrarla. Yo no sé de ahí cómo se la llevaron. Solo sé que fue una ‘troca’ blanca, el que se la llevó; una troca blanca, ¿quién de ellos tiene una troca blanca?”, repitió entre llanto y en español.

La representante demócrata por Texas, Sylvia Rodríguez, y otros correligionarios han manifestado su interés de impulsar una pesquisa legislativa. Sin embargo, no han trascendido informes sobre pasos contundentes a esos fines.

¿Qué se sabe al momento del rumbo de la pesquisa y los últimos movimientos registrados de Vanessa?

“Foul play”

Este martes, algunos parientes de Vanessa, representantes legislativos y miembros de LULAC se reunieron a puerta cerrada con oficiales de Fort Hood. Pero lo único nuevo que trascendió (que es lo que muchas personas llevan especulando por semanas) es que la soldado pudo haber sido víctima de un crimen violento (foul play).

La abogada de la familia, Natalie Khawam, dijo ayer que los encargados del lugar alegaron que no habían cámaras de seguridad en la sección donde la muchacha fue vista por última vez antes de desaparecer el 22 de abril, lo que le parece muy raro.

Además, cuestionó que los encargados no hicieron las verificaciones de seguridad requeridas para cerciorarse de que la militar se encontraba en el lugar.

 

En este sentido, trascendió que la joven debió haber sido sometida a por lo menos tres revisiones el día de su desaparición, pero las versiones sobre el particular son contradictorias por parte de los encargados del lugar.

La congresista García reveló que un oficial encargado, supuestamente, admitió haber alterado una de las revisiones diarias.

En una de las listas de asistencia un superior, cuyo nombre no se especificó, dijo que había visto a Vanessa, pero luego se retractó.

También indicó que persisten las discrepancias sobre la hora en que las autoridades le confirmaron a la familia que la joven desapareció. Los parientes además cuestionan que no fue hasta que ellos llamaron a la base luego de que intentaron comunicarse infructuosamente con la soldado a su teléfono personal, que hubo un intercambio con los encargados del espacio en relación con el paradero desconocido de Vanessa.

Tras culminar otra reunión virtual con efectivos de la base la semana pasada, Khawam manifestó sentirse frustrada.

“Muy frustrada. No estoy diciendo que es la culpa de alguien, solo digo que se necesita hacer más”, expresó.

La representante legal, entre otras cosas, cuestionó que no hayan intervenido ni siquiera los teléfonos tanto de Vanessa como de quienes pudieron estar con ella antes de que desapareciera.

Las fotos de la búsqueda

El 18 de junio, a cuatro días de que se cumplieran los dos meses de la desaparición, las autoridades compartieron fotos de una búsqueda por mar y tierra por parte de soldados en los alrededores de Fort Hood, en Killeen.

Esa movilización no culminó con pistas que agilizaran el esclarecimiento del caso. Horas después se recuperaron los restos de Gregory Morales, otro soldado desaparecido en agosto pasado y cuya causa de muerte no se tiene clara, aunque tampoco se descarta que se trate de un crimen.

Dos sargentos estarían siendo investigados

“Yo creo que se deben enfocar en las personas que nosotros creemos que son sospechosos”, dijo Mayra Guillén, la hermana mayor de Vanessa en entrevista con Telemundo sobre el curso de la pesquisa.

En el mismo reportaje televisivo, la abogada dijo: “Quiero saber dónde están estos sargentos que investigan, quiero tener respuestas, confirmar datos”.

Ayer, la madre de las jóvenes insistió en que tienen los nombres de los sospechosos.

Con anterioridad, Khawam declaró que cuenta con información de al menos dos incidentes en que Vanessa fue acosada.

En uno de éstos se hace referencia a un superior que presuntamente ingresó al área de regaderas mientras la joven se bañaba.

El segundo incidente involucra a otro encargado que habría atacado verbalmente a la muchacha con comentarios obscenos en español.

De las barracas al salón de armas

Los parientes de la soldado indicaron esta semana que antes de perdérsele el rastro alguien de alto mando le pidió a la joven que acudiera al salón de armas para un reporte.

“El miércoles que ella desapareció no era día de trabajo debido al coronavirus. Alguien en la cadena de mando la envió del salón de barracas al de armas para un reporte, la distancia entre esos dos edificios es de solo 10 pies. Ella fue para el reporte en el interior del salón de armas y desde ahí nadie más la ha visto”, indica una publicación este lunes en la página de Facebook “Find Vanessa Guillen”.

Investigación independiente

No solo la familia de la joven pide una investigación independiente, organizaciones como “Protect Our Defenders”, hicieron el mismo llamado.

La entidad sin fines de lucro que aboga por los militares víctimas de abusos sexuales considera que las autoridades policiales de Texas deben liderar la investigación criminal por la desaparición de la soldado.