“La piel le colgaba de los glúteos”: niño de 12 años muere a consecuencia de los brutales golpes que recibía de su padre y madrastra

Danilo Coles murió en un hospital de San Antonio, Texas, después de haber sido sometido a innumerables castigos y golpes por parte de su padre y madrastra

Derrick Coles y Kapri Cheaton fueron detenidos por la muerte de un niño de 12 años en San Antonio.
Derrick Coles y Kapri Cheaton fueron detenidos por la muerte de un niño de 12 años en San Antonio.
Foto: POLICÍA SAN ANTONIO / Getty Images

La muerte de Danilo Coles ha sacudido a los habitantes de San Antonio, Texas, por la forma en que el niño de 12 años perdió la vida, sobre todo, por los múltiples castigos y violencia física que vivió al lado de su padre y su madrastra.

De acuerdo con una declaración jurada, el padre, Derrick Coles de 32 años, y la madrastra, Kapri Cheaton, de 27, llamaron a emergencias la noche del domingo asegurando que el menor se había caído a la ducha y se encontraba inconsciente en un departamento ubicado en 700 Wurzbach, al noreste de la ciudad.

Sin embargo, los médicos que atendieron al menor de edad indicaron que las heridas que presentaba Danilo Coles no coincidían con una caída en la ducha y dieron a conocer las múltiples lesiones que presentaba el menor: abertura en la ceja, marcas de latigazos en el torso y piernas, sangrado rectal, sangrado interno en el estómago y añadieron que la piel de los glúteos le colgaba.

En la misma declaración el padre y la madrastra indicaron que el menor de edad recibía constantemente castigos por “irrespetuoso” y que la abertura del labio que tenía era resultado de una fuerte bofetada que le dio.

Derrick Coles y Kapri Cheaton no sólo golpeaban al menor de edad, sino que lo obligaban a hacer lagartijas y cargar cajas de aproximadamente 50 libras por al menos cuatro horas.

Se cree que el menor de edad sufrió muerte cerebral a raíz de la golpiza propinada por su padre y madrastra.

Tras la muerte del menor, la madre biológica de Danilo Coles indicó a News 4 SA que su hijo fue enviado con un pariente a Chicago para tratar los problemas de salud mental que presentaba e ignoraba que su hijo se encontraba en San Antonio al lado de su padre y la pareja de éste.

“Mi hijo se ha ido. Estoy devastada. Mi bebé no se merecía nada de eso. Me alegro de que mi bebé ya no tenga que sufrir ni que lo golpeen sin motivo. Él no se merecía eso. Ese hombre no tenía que llevarse a mi hijo. Sé que Dios, el Altísimo se vengará”, dijo Clemons.

Te puede interesar: