Testosterona baja: 7 señales que conviene consultar con un médico
Cansancio, menor deseo sexual y pérdida de masa muscular pueden aparecer cuando disminuye esta hormona. Cómo se diagnostica
Los bajos niveles de testosterona pueden afectar a hombres y mujeres. Crédito: Shutterstock
La testosterona interviene en el deseo sexual, la producción de espermatozoides, la masa muscular, la densidad ósea y la formación de glóbulos rojos. Aunque suele asociarse con los hombres, también está presente en las mujeres, pero en concentraciones mucho menores.
Sus niveles pueden disminuir gradualmente con la edad y también verse afectados por obesidad, trastornos del sueño, enfermedades crónicas, algunos medicamentos, problemas en los testículos o alteraciones de la hipófisis. Sin embargo, sentirse cansado o tener menos deseo sexual no significa automáticamente que exista una deficiencia hormonal.
Siete posibles síntomas de testosterona baja
En los hombres, las señales más frecuentes del hipogonadismo pueden incluir:
- Disminución del deseo sexual. Una pérdida persistente de la libido es uno de los síntomas más característicos.
- Problemas de erección. Puede disminuir la frecuencia de las erecciones espontáneas o aparecer dificultad para conseguirlas y mantenerlas.
- Cansancio o falta de energía. El agotamiento puede estar relacionado con numerosas causas, por lo que debe evaluarse junto con otros síntomas.
- Pérdida de masa y fuerza muscular. La testosterona participa en el mantenimiento del tejido muscular.
- Cambios emocionales o dificultad para concentrarse. Algunas personas presentan irritabilidad, ánimo depresivo o problemas de atención.
- Reducción del conteo de espermatozoides. La deficiencia hormonal puede afectar la fertilidad.
- Debilitamiento de los huesos. Cuando el problema se mantiene durante mucho tiempo, puede favorecer una pérdida de densidad ósea y aumentar el riesgo de osteoporosis.
También pueden aparecer aumento o sensibilidad del tejido mamario, reducción del tamaño de los testículos, pérdida de vello corporal y sofocos cuando los niveles son especialmente bajos.
Los síntomas no bastan para confirmar el diagnóstico
La Sociedad de Endocrinología recomienda diagnosticar hipogonadismo únicamente cuando existen síntomas compatibles y niveles de testosterona bajos de manera consistente. Un solo resultado alterado no es suficiente.
El análisis debe realizarse generalmente temprano por la mañana, cuando la hormona alcanza sus valores más elevados, y repetirse en otro día. La organización recomienda al menos dos pruebas matutinas, preferentemente en ayunas, además de una evaluación médica para establecer la causa.
Los niveles pueden bajar temporalmente por una enfermedad aguda, falta de sueño, alimentación deficiente, ejercicio excesivo o ciertos medicamentos. Por eso, no se recomienda realizar controles generalizados en hombres sin síntomas.
Cuándo puede indicarse un tratamiento
La terapia de reemplazo de testosterona puede utilizarse cuando un médico confirma una deficiencia relacionada con una condición médica y determina que sus beneficios superan los riesgos.
El tratamiento puede administrarse mediante geles, parches, inyecciones u otras presentaciones, pero no debe emplearse como una solución general contra el envejecimiento, el cansancio o la pérdida de fuerza.
La terapia puede reducir la producción de espermatozoides, elevar el hematocrito y requerir controles de la próstata, la presión arterial y otros indicadores. No suele recomendarse a quienes planean tener hijos próximamente ni a determinados pacientes con cáncer de próstata o mama, apnea grave sin tratar, insuficiencia cardíaca descontrolada o antecedentes cardiovasculares recientes.
En 2025, la FDA eliminó de las etiquetas la advertencia general que asociaba estos productos con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares, tras revisar un ensayo clínico de gran escala. No obstante, exigió incorporar o reforzar advertencias sobre un posible aumento de la presión arterial y mantuvo las limitaciones para tratar niveles bajos relacionados únicamente con la edad.
Cuándo consultar
Conviene hablar con un profesional cuando varios síntomas aparecen de manera persistente, especialmente si incluyen reducción del deseo sexual, problemas de erección, infertilidad, pérdida muscular o cansancio sin una explicación clara.
No se recomienda comprar testosterona, suplementos hormonales ni productos promocionados como “potenciadores” sin evaluación médica. El tratamiento adecuado depende de confirmar el diagnóstico y determinar por qué disminuyeron los niveles.
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