Diáspora venezolana en NY celebra captura de Maduro sin dar un cheque en blanco a Trump
Líderes electos de Nueva York calificaron la acción como un abuso de poder, mientras que migrantes consultados opinan que no había otra alternativa
Centenares de venezolanos se reunieron este sábado en el Bajo Manhattan en las cercanías del edificio federal en donde juzgarán a Nicolás Maduro. Crédito: Organización Por Amor a Venezuela | Cortesía
Si bien diversos conglomerados hispanos y líderes electos de Nueva York calificaron como una “intervención alarmante que viola el derecho internacional”, la confirmación por parte de la Administración Trump, de la detención del jefe del régimen venezolano, Nicolás Maduro, durante una operación militar de extracción en suelo venezolano la madrugada de este sábado, en muchos venezolanos consultados que salieron a celebrar espontáneamente en la Gran Manzana, se percibió una mezcla peculiar de alegría, emoción y también una infinita incertidumbre.
Para los miles de venezolanos que residen en el área tri estatal, que forman parte de la inmensa diáspora de más de 8 millones de personas en los cinco continentes, este hecho tiene una significación más particular y cercana, porque precisamente se confirma que Nicolás Maduro y su esposa serán juzgados en una corte de Manhattan, por cargos de narcotráfico y terrorismo.
“Nosotros como país desde 1999 éramos una vulgar colonia cubana que destruyó al país más rico del continente. La Habana hasta ayer gobernaba a Venezuela. Maduro era simplemente un títere de los más oscuros intereses de Rusia y el fundamentalismo islámico. Quienes vivimos la terrible realidad de nuestro país sabemos que esta era la única forma de dar el primer paso para salir de ese régimen. Lo intentamos todo: votamos, protestamos, resistimos, nos mataron a nuestros muchachos…”, reaccionó la caraqueña Patricia Ferrer a las puertas del restaurante Arepas Café en Astoria, Queens.
Para Patricia, como para decenas de venezolanos consultados, las cartas no están echadas y existen muchas dudas sobre cómo se realizará la transición a la democracia en el país petrolero.

“La mayoría está feliz”
El activista venezolano, Roberto González dice que es comprensible que algunos líderes electos de Nueva York que no entienden ni la realidad, ni el sufrimiento de Venezuela, estén enfocados en los formalismos del derecho internacional y en su necesidad de fiscalizar las acciones de Trump.
“Yo estoy muy lejos de ser trumpista, pero debemos gritarle al mundo que han sido 26 años de sufrimiento y de violación cruenta a los Derechos Humanos. Las vías democráticas y de autodeterminación de los pueblos fueron destrozadas por ese régimen. Podemos pasar años hablando de derecho internacional, pero hay una sola verdad: la abrumadora mayoría de mis compatriotas están felices”, destacó el fundador de Por Amor a Venezuela.
En lo único que coinciden una docena de migrantes consultados, en una concentración convocada en el Bajo Manhattan, es que el presidente Trump hizo lo que se debía hacer, aunque estuvo profundamente errado, cuando manifestó en una rueda de prensa que la líder opositora, María Corina Machado, no tiene la confianza de los venezolanos para liderar un cambio en el país.
“Entendemos que Venezuela hay que limpiarla primero de toda esa banda criminal que rodeaba a Maduro, para poder iniciar cualquier proceso. Pero recordemos que en 2024 se realizaron unas elecciones en donde bajo su conducción, Edmundo González arrasó en un proceso que fue robado descaradamente por Maduro”, reiteró Patricia.
A esta interpretación se unió el diplomático Diego Arria, ex representante de Venezuela ante las Naciones Unidas, quien desde hace varios años vive en el exilio en la Gran Manzana.
A juicio de Arria se trata de un primer gran paso a la libertad de Venezuela, pero subraya que mientras se tenga a personas de la cúpula del régimen como Delcy Rodriguez y Diosdado Cabello al frente del país, se estará muy lejos de hablar de democracia.
“Esto es un proceso en marcha que no sabemos cómo terminará. Pero no entiendo cómo el señor Trump siente que va a administrar a Venezuela, sin tomar en cuenta que contamos con la gran legitimidad de un presidente electo por los venezolanos con más del 70% de los votos”, argumentó Arria.

Venezuela bajo control
Para muchos venezolanos que se reunieron en areperas de la Gran Manzana, a seguir de cerca estos acontecimientos, la idea de que el presidente Trump anunciara que mientras se inicia una transición democrática Estados Unidos “tomará el control del país” y de la industria petrolera, es una línea discursiva que genera muchas confusiones e interrogantes.
Aunque el comentario emocional más frecuente, es que de igual forma, la nación ya era un feudo controlado militar y económicamente por el dictador cubano Raúl Castro, con un saldo de miseria y represión a los Derechos Humanos fundamentales.
“Quienes tenemos más de 50 años de edad ya sabemos qué pasó con nuestra industria petrolera. Fue destartalada y entregada a Cuba. Las riquezas de Venezuela han sido para una pequeña cúpula en el poder en los últimos 20 años. No olvidemos que nuestros índices de calidad de vida solo son parecidos a los de Haití. Sé que es muy chocante admitir que otro país venga a tomar el control del nuestro. No es lo deseable. Pero tenemos confianza de que se trata de una transición dolorosamente necesaria”, afirmó el marabino Miguel Fuentes, residente de Brooklyn.
Miguel admite que posiblemente muchos hispanos residentes de Nueva York, vean con muy malos ojos que el gobierno de Estados Unidos, intervenga militarmente en otros países, como “el policía del mundo”. Y que se interprete que simplemente se trata de la ambición de controlar al país con las mayores reservas petroleras del mundo.
“En los venezolanos hay una historia probada de lucha. Nunca hubiésemos querido que el punto de inicio para desterrar al régimen sea este. Pero no se olviden que se trata de un sistema criminal que asesina, priva de libertad y controla absolutamente todo. Nos pusieron de rodillas y nos dispararon a mansalva muchas veces. Venezuela solo podía ser salvada por una intervención internacional”, esgrime el migrante con apenas un año fuera de su país.
“Es un abuso de poder”
La gobernadora Kathy Hochul declaró que la Policía Estatal de Nueva York y otras agencias de seguridad están monitoreando la situación y que no existen amenazas creíbles para el estado en este momento.
“Esta mañana me informaron sobre los acontecimientos en Venezuela, tras el flagrante abuso de poder del presidente Trump al actuar sin la aprobación del Congreso. Nueva York es el hogar de una vibrante comunidad venezolana, y apoyo a las familias aquí y en el extranjero en sus esperanzas de un futuro mejor y más estable“, dijo Hochul en X.
Por su parte, el congresista dominicano de Nueva York, Adriano Espaillat, expuso que si bien se opone firmemente al régimen ilegítimo de Nicolás Maduro, la acción militar del presidente Trump constituyó una grave violación de la Constitución.
“La Constitución de Estados Unidos otorga explícitamente al Congreso la autoridad para declarar la guerra y aprobar acciones militares contra una nación soberana. La administración Trump no tiene la autoridad exclusiva para cometer tales actos, y reafirmo mi postura de que el Congreso debe estar plenamente informado antes de que Estados Unidos inicie hostilidades contra otra nación”, publicó en redes sociales.
Por su parte, la representante republicana de Staten Island, Nicole Malliotakis apoyó la decisión del gobierno, considerándola “una importante victoria para la seguridad y la justicia estadounidense”.