Crisis en la Guardia Costera: Cuestionan a Kristi Noem por el uso personal de recursos militares
Algunos funcionarios de mayor rango consideran que el enfoque de Kristi Noem se desvía de las misiones tradicionales de la Guardia Costera
La discrepancia entre las prioridades de Noem y la de los altos cargos de la Guardia Costera es un aspecto menos conocido de las consecuencias de las políticas de deportaciones masivas de Trump. Crédito: Caitlin O'Hara | AP
Los vínculos de la Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, con los funcionarios de la Guardia Costera de Estados Unidos se volvió tensa en su primer año encabezando el departamento, de acuerdo con dos fuentes, un funcionario y un exfuncionario de la Guardia Costera.
La presión entre Noem y la única rama del ejército de Estados Unidos supervisada por el Departamento de Seguridad (DHS) se derivan de algunas decisiones prematuras que tomó y que irritaron a los miembros de la Guardia Costera, incluida una orden verbal para cambiar los recursos de la Guardia Costera de una misión de búsqueda y rescate para hallar a un integrante del servicio desaparecido, explicaron las fuentes.
El liderazgo de Noem en el DHS ha creado una división específica en la Guardia Costera. Muchos de sus miembros de base están motivados por su enfoque, en el que ella muestra su trabajo acompañándolos en operaciones y visitando sus barcos.
No obstante, algunos funcionarios de mayor rango consideran que el enfoque de Noem se desvía de las misiones tradicionales de la Guardia Costera.
La mecánica con los funcionarios de alto rango solo empeoró en los últimos meses, ya que la secretaria supervisó que el uso de aeronaves de la Guardia Costera para deportaciones de migrantes se multiplicara por diez, sobrecargando sus limitados recursos, dijeron las fuentes. El incremento se registró en datos recopilados por ICE Flight Monitor, una organización sin fines de lucro que monitorea los vuelos de deportación.
“Esto pone mucho estrés en el ala”, expresó el funcionario de la Guardia Costera, refiriéndose a las unidades de aviación de la rama.
La perspectiva de Noem en cumplir con las cuotas de deportacion de la administración del presidente Donald Trump parece estar destinado a estamparse todavía más en las operaciones de la Guardia Costera en los siguientes meses, de acuerdo con las nuevas directrices emitidas recientemente a la Estación Aérea de la Guardia Costera de Sacramento este 2026.
Con base en las prioridades del DHS, la estación aérea, responsable de gran parte de los vuelos de deportación, ha designado como principal prioridad el transporte de inmigrantes detenidos en sus aviones C-27 dentro de Estados Unidos, dijeron varios funcionarios estadounidenses familiarizados con las órdenes.
Las nuevas órdenes redujeron la prioridad de las operaciones de búsqueda y rescate, que por mucho tiempo ha sido la misión principal de la Guardia Costera, informaron los funcionarios cercanos con las ordenes. Señalaron que las actividades antinarcoticos y entrenamiento de la Guardia Costera tienen prioridad sobre las operaciones de búsqueda y rescate.
La discrepancia entre las prioridades de Noem y la de los altos cargos de la Guardia Costera es un aspecto menos conocido de las consecuencias de las políticas de deportaciones masivas de Trump, y se lleva a cabo en su mayoría tras bastidores.
Las autoridades de la Guardia Costera expresaron en privado sus preocupaciones y confesaron a exfuncionarios algunas de las órdenes de Noem y el uso de los recursos de la agencia para atender las prioridades de ella y las del gobierno republicano, de acuerdo con lo que informaron funcionarios en ejercicio y anteriores de la Guardia Costera.
En varias oportunidades, las tensiones han escalado hasta convertirse en enfrentamientos, detalló una de las fuentes. En un hecho controvertido ocurrido en mayo pasado, el principal asesor de Noem, Corey Lewandowski, reprendió al personal de vuelo de la Guardia Costera y amenazó con despedirlos por despegar sin uno de los artículos personales de Noem a bordo: una manta térmica, dijeron funcionarios y exfuncionarios.
“Hay una atmósfera general de ‘mantén la cabeza gacha, no quieres estar en la línea de fuego'”, manifestó el exfuncionario de la Guardia Costera.
Un vocero del DHS rechazó que la Estación Aérea de la Guardia Costera de Sacramento hubiese recibido instrucciones que priorizaran el transporte de inmigrantes sobre las operaciones de busqueda y rescate, informó NBC News.
“Es ridículo. No se ordenó tal instrucción”, apuntó el portavoz en un comunicado enviado por correo electrónico. “La Guardia Costera siempre está lista para responder a las misiones de búsqueda y rescate, y equilibra cuidadosamente todas las operaciones y los requisitos de la misión”.
El representante expresó en respuesta a esta historia: “Toda la premisa de su historia es incorrecta, y estos ataques no son más que un esfuerzo politizado del estado profundo para socavar la agenda de control de inmigración del presidente Trump y distraer la atención de los éxitos históricos que el Departamento de Seguridad Nacional y la Guardia Costera han logrado desde que regresó al cargo”.
La tensión entre algunos funcionarios de la Guardia Costera y Noem empezó después de que un guardacostas de 23 años se cayera por la borda al Océano Pacífico desde el cortador Waesche el 4 de febrero del año pasado, poco después de quue el Senado confirmara a Noem en el cargo, de acuerdo con los dos funcionarios.
La Guardia Costera desplegado numerosos barcos y aviones en el Pacífico para hallar al guardia. Horas después de empezar con la búsqueda, Noem supo de que un C-130 de la Guardia Costera, que debía trasladarr a migrantes detenidos de California a Texas, que estaba sobrevolando el Pacífico buscando al guardia desaparecido, e intervino, según dijeron los funcionarios.
En este sentido, Noem instruyó verbalmente al comandante interino de la Guardia Costera, el almirante Kevin Lunday, que retirara el avión de la misión de busqueda y rescate para que no perdiera el vuelo de inmigrantes como parte de las llamadas Operaciones de Expulsión de Extranjeros del DHS, explicaron los dos funcionarios estadounidenses y el funcionario de la Guardia Costera. Lunday notificó al Centro de Comando Nacional , que ordenó al C-130 volar a San Diego mientras otras aeronaves seguían con la búsqueda.
La busqueda finalmente se alargó por 190 horas, abarcando 19,000 millas cuadradas, pero el guardia nunca fue hallado. No está claro si la orden de Noem de retirar el C-130 tuvo algún impacto en la búsqueda, sobre todo considerando que la Guardia Costera encontro aeronaves alterativas que le permitieron retomar la labor.
El incidente en cuestión dejó a los oficiales con una impresión negativa de Noem, dijo el funcionario y el exoficial. El hecho reflejó el choque cultural entre el estilo de liderazgo de Noem y los oficiales de la Guardia Costera.
“La misión principal era la búsqueda y el rescate”, manifestó el exoficial de la Guardia Costera. “Y ahora la misión principal de la Guardia Costera es la seguridad fronteriza; ese es un cambio cultural que aún no se ha adaptado”.
Noem también provocó algo de controversia ante los funcionarios de la Guardia Costera por su enfoque de viajar en aviones de la Guardia Costera, lo cual es una práctica común para los secretarios, de acuerdo con las fuentes.
En octubre pasado, la secretaria trató de reemplazar las aeronaves de la Guardia Costera que tradicionalmente han llevado al secretario por dos avionees Gulfstream con un costo entre los $170 millones y $200 millones de dólares. Varios funcionarios consideraron la adquisición para sustituir las aeronaves obsoletas como un gasto innecesario, expresó un funcionario de la Guardia Costera y el exoficial, y dos autoridades del DHS.
Los dos funcionarios del DHS dijeron que un alto cargo de la agencia les dijo a la Guardia Costera que no manifestaran sus preocupaciones sobre la adquisición de los nuevos aviones.
“Nos mantuvieron completamente al margen de lo de esos Gulfstreams. Quería saber cuánto dinero usaron para comprarlos”, señaló un funcionario del DHS. “Pero, básicamente, nos cerraron el paso”.
Los principales demócratas de los comités de Asignaciones y Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes escribieron una misiva a Noem en octubre criticando el gasto.
“Su prioridad debería ser organizar, entrenar y equipar una Guardia Costera lo suficientemente fuerte como para cumplir con los requisitos de la misión actual”, expresaron los legisladores. “En cambio, parece que su prioridad es su propia comodidad”.
Noem defendió la decisión, asegurando que los nuevos aviones eran necesarios para respaldar las misiones de la Guardia Costera e indicó que el Congreso asignó los fondos para ellos.
La secretaria del DHS hace poco voló en uno de los Gulfstream recién adquiridos a Phoenix para promocionar los logros del departamento en la frontera sur en 2025.
Por regla general, los aviones gubernamentales que se usan en los viajes para los miembros del poder ejecutivo son devueltos a lo que se llama un “estado estéril” tras cada vuelo, lo que incluye la eliminación de todos los artículos personales de los que viajaron en él, dijo uno de los funcionarios.
Pero a Noem le gustó la idea de dejar dentro de la aeronave algunos artículos personales, como una manta eléctrica para su comodidad, por lo que reservó el gabinete de almacenamiento en el avión para ese propósito, yendo en contra de los protocolos típicos para gran parte de las aeronaves gubernamentales, dijeron los funcionarios de la Guardia Costera.
“La afirmación de que la secretaria haría mal uso de propiedad gubernamental es ridícula”, declaró el representante del DHS. “La secretaria Noem es la administradora más concienzuda de los recursos gubernamentales que el DHS ha tenido jamás”.
El equipo de la secretaria se enfrentó al personal de la Guardia Costera el año pasado luego de que el avión en el que había estado volando se averió y tuvo que volar de regreso a Washington D.C., en un avión de respaldo. Entre tanto, Noem se percató de que había dejado algunos objetos personales, incluyendo su manta, en el avión averiado.
Cuando le informaron a Lewandowski que había olvidado algunos de sus objetos personales, le gritó al personal de la Guardia Costera y amenazó con despedirlos, de acuerdo con los dos funcionarios.
Asi, se le pidio al piloto regresar por las cosas de Noem, pero este se negó y Lewandowski, anunció su relevo, el piloto le dijo que si lo despedían, tendría que aterrizar el avión inmediatamente mientras buscaban otro piloto para seguir a Washington D.C., explicaron los funcionarios estadounidenses.
Lewandowski al final tuvo que ceder y la calma prevaleció al final del viaje, según informaron los dos funcionarios estadounidenses, el actual funcionario y el exfuncionario de la Guardia Costera.
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