¿Tu vaso de Starbucks ya no es basura? El polipropileno conquista el reciclaje en EE.UU.
Starbucks y WM logran que los vasos de polipropileno sean "ampliamente reciclables". Con acceso en el 60% de hogares
¿Sabías que tus bebidas frías favoritas ahora dejan una huella más ligera? Gracias a la nueva etiqueta de "Ampliamente Reciclable", los vasos de polipropileno de Starbucks están transformando el residuo en un recurso valioso. No es solo café, es innovación ambiental en tus manos. Crédito: Starbucks | Cortesía
Starbucks y WM (Waste Management), en conjunto con organizaciones como The Recycling Partnership y Closed Loop Partners, han dado un paso decisivo para optimizar el reciclaje de envases tras el anuncio de que los vasos de polipropileno ahora cuentan con la etiqueta de “Ampliamente Reciclables”.
Efectivamente, los vasos que utiliza Starbucks para servir sus bebidas ahora tienen la posibilidad real de ser procesados, lo que abre expectativas concretas mediante un trabajo conjunto para que el ciclo sea efectivo.

El valor del polipropileno en la industria
Los vasos de polipropileno (PP), utilizados comúnmente para bebidas frías, han obtenido la certificación de “Ampliamente Reciclable” por parte de How2Recycle®.
En los últimos años, la gigante del café ha implementado diversas estrategias para disminuir el impacto ambiental. Desde la promoción de vasos reutilizables hasta colecciones especiales presentes en diferentes campañas, la marca ha buscado alternativas al plástico convencional, señalado durante años como un material contaminante.
Sin embargo, el polipropileno destaca por ser un material valioso y ligero. Al lograr su reciclaje a escala, la industria apuesta por valorizar el residuo en lugar de sustituirlo por materiales que, en ocasiones, presentan una huella de carbono mayor (como sucede con ciertos bioplásticos mal gestionados).

Hitos clave de esta iniciativa de sostenibilidad
- Acceso masivo: Más del 60% de los hogares estadounidenses tienen ahora acceso al reciclaje de estos vasos a través de programas de recolección en la acera (curbside).
- Crecimiento acelerado: En solo cuatro meses, la colaboración industrial sumó a 2 millones de nuevos hogares al sistema de reciclaje.
- Equilibrio de tasas: Aunque el volumen de polipropileno generado en los hogares es similar al del polietileno (HDPE), su tasa de reciclaje era apenas de un tercio; esta medida busca equilibrar esa balanza.
Superando la “contaminación del reciclaje”
Al alcanzar el umbral del 60% de acceso, se rompe la barrera de la confusión para el consumidor. Esto reduce la “contaminación del reciclaje” (que ocurre cuando los usuarios desechan materiales creyendo que son reciclables sin serlo), mejorando significativamente la calidad de la materia prima recuperada.
Además, empresas como KW Plastics procesan este material dentro de EE.UU., lo que fortalece la industria nacional y evita la exportación de residuos a países con normativas más laxas. Se trata de un modelo de sostenibilidad económica y ambiental de ciclo cerrado.
El desafío pendiente: Educación al consumidor
Aunque el acceso llegó al 60%, la tasa de captura real es de apenas el 20%. El desafío actual no es técnico, sino educativo. Es fundamental que el consumidor identifique ese vaso no como basura, sino como un recurso valioso.
“Ampliar el acceso, mejorar la infraestructura y fortalecer las comunicaciones con los consumidores requiere la colaboración en toda la cadena de valor. Ninguna organización puede lograr esto sola”, indica Paul Nowak, Director Ejecutivo de GreenBlue (How2Recycle).
“Refleja lo que se puede lograr cuando empresas, recicladores y comunidades colaboran para crear soluciones que reduzcan los residuos y faciliten el reciclaje a los clientes”. — Marika McCauley Sine, Directora de Sostenibilidad de Starbucks.
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