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¿Hígado cansado? 5 alimentos que lo regeneran, según la ciencia

Descubre los 5 alimentos clave para limpiar y regenerar tu hígado según la ciencia. Mejora tu salud hepática con omega-3, antioxidantes y consejos de expertos

Sustituir grasas saturadas por grasas saludables como el aguacate es el primer paso para revertir la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA).

Sustituir grasas saturadas por grasas saludables como el aguacate es el primer paso para revertir la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA). Crédito: Shutterstock

El hígado, al igual que otros órganos, se nutre de los alimentos que consumimos a diario. Ciertamente, existe una gran lista básica de alimentos saludables que se asocian con una mejor salud en general. Sin embargo, hay al menos cinco alimentos que ayudan a su regeneración, limpieza y al buen funcionamiento de este órgano, entre los que encabezan la lista los pescados grasos ricos en omega-3.

Recordemos que el hígado es como el laboratorio de nuestro cuerpo, donde las funciones van desde procesar nutrientes, filtrar toxinas y más de 500 funciones. La ciencia ha identificado aliados específicos que ayudan a su limpieza natural y regeneración celular.

El hígado es responsable de importante funciones, entre ellas filtrar la sangre.
El hígado es responsable de importante funciones, entre ellas filtrar la sangre.
Crédito: Shutterstock

No es casualidad que uno de los alimentos que más se asocian a la salud del hígado sean los pescados azules; estos también se vinculan con una mejor función cardiovascular, ya que el denominador común o el enemigo a vencer son las grasas saturadas.

Las principales características de los alimentos que benefician al hígado son aquellos que contienen antioxidantes, fibra, ácidos grasos omega-3 y polifenoles, los cuales ayudan a reducir la inflamación, el exceso de grasa y el estrés oxidativo hepático.

5 alimentos que ayudan al hígado

Vegetales de hoja verde y crucíferas como el brócoli aportan sulforafano y clorofila, actuando como un detox natural que protege las funciones metabólicas de tu hígado.
Crédito: Shutterstock

Pescados azules: el “escudo” de omega-3

Pescados como el salmón, caballa, sardinas y atún se caracterizan por tener altos niveles de omega-3, un biocompuesto natural que ayuda a combatir la acumulación de grasa en el hígado, favorece la regeneración celular y contribuye a la disminución de la inflamación. El consumo de pescado graso y suplementos de aceite de pescado tiene el efecto de reducir la grasa hepática y mejorar las enzimas del hígado, según un estudio publicado por Frontiers.

Aguacate: el “Oro Verde” nutricional

Otra fuente de grasas saludables para el hígado es el aguacate, considerado el “oro verde” por muchos especialistas debido a su rico perfil nutricional. En el caso de la salud hepática, esta fruta aporta grasas monoinsaturadas y antioxidantes que ayudan a reducir el daño oxidativo. Según pruebas realizadas en animales, el aceite de aguacate es efectivo para disminuir los marcadores de inflamación y el estrés en el hígado.

Cítricos: potencia en vitamina C

Ricas en vitamina C y flavonoides, las frutas cítricas como el limón, la naranja y el pomelo ayudan a eliminar el exceso de grasa y disminuyen la inflamación del órgano. La ingesta regular de naranja y pomelo se asocia con la protección frente a lesiones hepáticas y una menor acumulación de lípidos, de acuerdo con investigaciones del World Journal of Gastroenterology.

Manzana: la “Barredora” de toxinas

Manzanas
Las manzanas son ricas en pectinas.
Crédito: Shutterstock

La manzana es considerada una de las frutas más saludables del mundo por ser rica en pectina y polifenoles. Esta combinación es una aliada para la salud en general, ya que mejora la función digestiva y ayuda a reducir la carga de toxinas sobre el hígado. Los efectos para sanar el hígado de esta fruta han sido comprobados por diversos estudios epidemiológicos.

Vegetales de hoja verde y crucíferas: el detox natural

Vegetales de hoja verde
Los vegetales de hoja verde aportan fibras y nutrientes a la alimentación que ayudan regenerar el hígado.
Crédito: Shutterstock

Los vegetales de hoja verde son una de las mejores fuentes de antioxidantes y clorofila. Su consumo regular en la dieta es recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que sugiere incluir 400 gramos al día de frutas y verduras (cinco porciones de 80 gramos). Para la salud hepática, el consumo de espinaca, col rizada y acelga aporta vitamina C, betacaroteno y polifenoles que combaten el estrés oxidativo.

Por otro lado, el brócoli y otras crucíferas como la coliflor y la col lombarda aportan sulforafano, un compuesto clave que ayuda a la desintoxicación y reduce la acumulación de grasa. Estudios en animales muestran que el consumo de brócoli mejora los marcadores de hígado graso y la función mitocondrial.

Una vez que conocemos cuáles son los alimentos que benefician la función hepática, se recomienda realizar ajustes dietéticos integrando estos ingredientes que ayudan a regenerar las células del hígado, facilitan una desintoxicación natural y promueven la desinflamación de este importante órgano.

¿Cómo revertir el hígado graso?

La clave para controlar o revertir la enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) radica en un estilo de vida saludable. Según el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK), la base es una alimentación balanceada, control de porciones y un peso acorde a la estatura.

El NIDDK recomienda ajustes precisos para lograr resultados sostenibles:

  • Gestión de densidad calórica: Es vital limitar la ingesta de grasas totales. Al ser densas en energía, su control previene la obesidad y reduce las complicaciones metabólicas a largo plazo.
  • Grasas inteligentes: El secreto es reemplazar grasas saturadas y trans por grasas insaturadas. Priorizar los ácidos grasos omega-3 actúa como un escudo protector para tu corazón y tu hígado.
  • Carbohidratos de calidad: Optar por alimentos de bajo índice glucémico como frutas, verduras y cereales integrales. Estos mantienen estable la glucosa en sangre, evitando los picos que provocan el pan blanco, el arroz y las papas.
  • Protocolo anti-fructosa: Es urgente evitar refrescos, bebidas deportivas y jugos con azúcares simples. Recuerda que el azúcar de mesa se metaboliza rápidamente en glucosa y fructosa, saturando la función hepática.

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